Mazda6

Con el Mazda6 la marca japonesa pretende iniciar una etapa caracterizada por la innovación tecnológica, el diseño y la practicidad. Aspectos tradicionales de la marca que se reflejan claramente en el nuevo modelo por su gama de motores, variedad de carrocerías y versatilidad interior.
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Mazda6

La gama del modelo estará compuesta por cinco diferentes motorizaciones —tres de gasolina y dos Diesel de inyección directa— todas ellas en arquitectura de cuatro cilindros en línea, pues inicialmente no se contempla el V6 para el mercado español.

Las variantes de gasolina, de 1,8 (120 CV) 2,0 (141 CV) y 2,3 litros (166 CV) están construidas en aleación, disponen de culata de cuatro válvulas por cilindro y doble árbol de levas en cabeza. La más potente ofrece, además, sistema de admisión variable y ejes contrarrotantes.

En cuanto a la transmisión, la caja de cambios manual de cinco velocidades forma parte del equipamiento estándar de todas las versiones, aunque se ofrece en opción una automática de cuatro marchas para la versión de dos litros (hasta septiembre no estarán disponibles las otras carrocerías ni las mecánicas Diesel y habrá que esperar a noviembre para la variante Wagon con tracción total permanente).

Los niveles de terminación se encuentran articulados en dos escalones, denominados Active y Sportive. El primero de ellos ya incluye elementos como el climatizador, 4 elevalunas eléctricos, ordenador, ABS, sistema de control de tracción y estabilidad, llantas de aleación de 16 pulgadas con neumáticos 205/55, equipo de sonido con mandos en el volante, dirección de asistencia variable, sistema de control de velocidad de crucero y airbags frontales, laterales y de cortina.

Las variantes en acabado Sportive, reservadas en exclusiva para las mecánicas más potentes de gasolina y Diesel, incluyen adicionalmente asientos eléctricos y calefactados con tapicería de cuero, llantas de 17 pulgadas, faros de xenón y equipo de sonido con amplificador de 100 watios de potencia y cargador de 6 discos compactos.

Respecto a los precios, idénticos para las versiones de 4 ó 5 puertas, se encuentran en una posición ventajosa respecto a la competencia, comenzando en 21.150 euros la variante 1.8. El 2.0 de gasolina tiene un coste adicional de 1.300 euros con cambio manual y de 3.500 euros en el caso de la transmisión automática, mientras que la variante 2.3 alcanza la cota de los 26.250 euros.

En Diesel la gama arranca con el 2.0 CRTD Active de 120 CV, cuyo precio es de 22.950 euros; 800 euros más en el caso de tratarse del de 136 CV con el mismo nivel de terminación. El tope de gama, Diesel Sportive, tiene el mismo precio que la variante de gasolina 2.3, es decir, 26.250 euros. Como opciones únicamente se ofrecen la pintura metalizada y un paquete que incluye techo solar eléctrico y sistema de navegación GPS.

Asientos cómodos con diferentes reglajes y buen tacto en general de todos los mandos contribuyen a crear un espacio cómodo y funcional. Nos ha parecido que la palanca de cambios se encuentra algo retrasada respecto al puesto de conducción, lo que obliga a forzar la postura para insertar la 2ª y 4ª velocidades. También el ruido filtrado al interior del habitáculo al apurar las marchas por encima de un régimen cercano a las 4.000 rpm resulta algo elevado. Por lo demás, todo correcto. Durante la toma de contacto sólo tuvimos la oportunidad de conducir la berlina de 4 puertas con motor 2 litros y 140 CV, versión media entre las de gasolina. Su comportamiento dinámico es muy satisfactorio y el nivel de comodidad, extraordinario.

La gama del modelo estará compuesta por cinco diferentes motorizaciones —tres de gasolina y dos Diesel de inyección directa— todas ellas en arquitectura de cuatro cilindros en línea, pues inicialmente no se contempla el V6 para el mercado español.

Las variantes de gasolina, de 1,8 (120 CV) 2,0 (141 CV) y 2,3 litros (166 CV) están construidas en aleación, disponen de culata de cuatro válvulas por cilindro y doble árbol de levas en cabeza. La más potente ofrece, además, sistema de admisión variable y ejes contrarrotantes.

En cuanto a la transmisión, la caja de cambios manual de cinco velocidades forma parte del equipamiento estándar de todas las versiones, aunque se ofrece en opción una automática de cuatro marchas para la versión de dos litros (hasta septiembre no estarán disponibles las otras carrocerías ni las mecánicas Diesel y habrá que esperar a noviembre para la variante Wagon con tracción total permanente).

Los niveles de terminación se encuentran articulados en dos escalones, denominados Active y Sportive. El primero de ellos ya incluye elementos como el climatizador, 4 elevalunas eléctricos, ordenador, ABS, sistema de control de tracción y estabilidad, llantas de aleación de 16 pulgadas con neumáticos 205/55, equipo de sonido con mandos en el volante, dirección de asistencia variable, sistema de control de velocidad de crucero y airbags frontales, laterales y de cortina.

Las variantes en acabado Sportive, reservadas en exclusiva para las mecánicas más potentes de gasolina y Diesel, incluyen adicionalmente asientos eléctricos y calefactados con tapicería de cuero, llantas de 17 pulgadas, faros de xenón y equipo de sonido con amplificador de 100 watios de potencia y cargador de 6 discos compactos.

Respecto a los precios, idénticos para las versiones de 4 ó 5 puertas, se encuentran en una posición ventajosa respecto a la competencia, comenzando en 21.150 euros la variante 1.8. El 2.0 de gasolina tiene un coste adicional de 1.300 euros con cambio manual y de 3.500 euros en el caso de la transmisión automática, mientras que la variante 2.3 alcanza la cota de los 26.250 euros.

En Diesel la gama arranca con el 2.0 CRTD Active de 120 CV, cuyo precio es de 22.950 euros; 800 euros más en el caso de tratarse del de 136 CV con el mismo nivel de terminación. El tope de gama, Diesel Sportive, tiene el mismo precio que la variante de gasolina 2.3, es decir, 26.250 euros. Como opciones únicamente se ofrecen la pintura metalizada y un paquete que incluye techo solar eléctrico y sistema de navegación GPS.

Asientos cómodos con diferentes reglajes y buen tacto en general de todos los mandos contribuyen a crear un espacio cómodo y funcional. Nos ha parecido que la palanca de cambios se encuentra algo retrasada respecto al puesto de conducción, lo que obliga a forzar la postura para insertar la 2ª y 4ª velocidades. También el ruido filtrado al interior del habitáculo al apurar las marchas por encima de un régimen cercano a las 4.000 rpm resulta algo elevado. Por lo demás, todo correcto. Durante la toma de contacto sólo tuvimos la oportunidad de conducir la berlina de 4 puertas con motor 2 litros y 140 CV, versión media entre las de gasolina. Su comportamiento dinámico es muy satisfactorio y el nivel de comodidad, extraordinario.

La gama del modelo estará compuesta por cinco diferentes motorizaciones —tres de gasolina y dos Diesel de inyección directa— todas ellas en arquitectura de cuatro cilindros en línea, pues inicialmente no se contempla el V6 para el mercado español.

Las variantes de gasolina, de 1,8 (120 CV) 2,0 (141 CV) y 2,3 litros (166 CV) están construidas en aleación, disponen de culata de cuatro válvulas por cilindro y doble árbol de levas en cabeza. La más potente ofrece, además, sistema de admisión variable y ejes contrarrotantes.

En cuanto a la transmisión, la caja de cambios manual de cinco velocidades forma parte del equipamiento estándar de todas las versiones, aunque se ofrece en opción una automática de cuatro marchas para la versión de dos litros (hasta septiembre no estarán disponibles las otras carrocerías ni las mecánicas Diesel y habrá que esperar a noviembre para la variante Wagon con tracción total permanente).

Los niveles de terminación se encuentran articulados en dos escalones, denominados Active y Sportive. El primero de ellos ya incluye elementos como el climatizador, 4 elevalunas eléctricos, ordenador, ABS, sistema de control de tracción y estabilidad, llantas de aleación de 16 pulgadas con neumáticos 205/55, equipo de sonido con mandos en el volante, dirección de asistencia variable, sistema de control de velocidad de crucero y airbags frontales, laterales y de cortina.

Las variantes en acabado Sportive, reservadas en exclusiva para las mecánicas más potentes de gasolina y Diesel, incluyen adicionalmente asientos eléctricos y calefactados con tapicería de cuero, llantas de 17 pulgadas, faros de xenón y equipo de sonido con amplificador de 100 watios de potencia y cargador de 6 discos compactos.

Respecto a los precios, idénticos para las versiones de 4 ó 5 puertas, se encuentran en una posición ventajosa respecto a la competencia, comenzando en 21.150 euros la variante 1.8. El 2.0 de gasolina tiene un coste adicional de 1.300 euros con cambio manual y de 3.500 euros en el caso de la transmisión automática, mientras que la variante 2.3 alcanza la cota de los 26.250 euros.

En Diesel la gama arranca con el 2.0 CRTD Active de 120 CV, cuyo precio es de 22.950 euros; 800 euros más en el caso de tratarse del de 136 CV con el mismo nivel de terminación. El tope de gama, Diesel Sportive, tiene el mismo precio que la variante de gasolina 2.3, es decir, 26.250 euros. Como opciones únicamente se ofrecen la pintura metalizada y un paquete que incluye techo solar eléctrico y sistema de navegación GPS.

Asientos cómodos con diferentes reglajes y buen tacto en general de todos los mandos contribuyen a crear un espacio cómodo y funcional. Nos ha parecido que la palanca de cambios se encuentra algo retrasada respecto al puesto de conducción, lo que obliga a forzar la postura para insertar la 2ª y 4ª velocidades. También el ruido filtrado al interior del habitáculo al apurar las marchas por encima de un régimen cercano a las 4.000 rpm resulta algo elevado. Por lo demás, todo correcto. Durante la toma de contacto sólo tuvimos la oportunidad de conducir la berlina de 4 puertas con motor 2 litros y 140 CV, versión media entre las de gasolina. Su comportamiento dinámico es muy satisfactorio y el nivel de comodidad, extraordinario.

La gama del modelo estará compuesta por cinco diferentes motorizaciones —tres de gasolina y dos Diesel de inyección directa— todas ellas en arquitectura de cuatro cilindros en línea, pues inicialmente no se contempla el V6 para el mercado español.

Las variantes de gasolina, de 1,8 (120 CV) 2,0 (141 CV) y 2,3 litros (166 CV) están construidas en aleación, disponen de culata de cuatro válvulas por cilindro y doble árbol de levas en cabeza. La más potente ofrece, además, sistema de admisión variable y ejes contrarrotantes.

En cuanto a la transmisión, la caja de cambios manual de cinco velocidades forma parte del equipamiento estándar de todas las versiones, aunque se ofrece en opción una automática de cuatro marchas para la versión de dos litros (hasta septiembre no estarán disponibles las otras carrocerías ni las mecánicas Diesel y habrá que esperar a noviembre para la variante Wagon con tracción total permanente).

Los niveles de terminación se encuentran articulados en dos escalones, denominados Active y Sportive. El primero de ellos ya incluye elementos como el climatizador, 4 elevalunas eléctricos, ordenador, ABS, sistema de control de tracción y estabilidad, llantas de aleación de 16 pulgadas con neumáticos 205/55, equipo de sonido con mandos en el volante, dirección de asistencia variable, sistema de control de velocidad de crucero y airbags frontales, laterales y de cortina.

Las variantes en acabado Sportive, reservadas en exclusiva para las mecánicas más potentes de gasolina y Diesel, incluyen adicionalmente asientos eléctricos y calefactados con tapicería de cuero, llantas de 17 pulgadas, faros de xenón y equipo de sonido con amplificador de 100 watios de potencia y cargador de 6 discos compactos.

Respecto a los precios, idénticos para las versiones de 4 ó 5 puertas, se encuentran en una posición ventajosa respecto a la competencia, comenzando en 21.150 euros la variante 1.8. El 2.0 de gasolina tiene un coste adicional de 1.300 euros con cambio manual y de 3.500 euros en el caso de la transmisión automática, mientras que la variante 2.3 alcanza la cota de los 26.250 euros.

En Diesel la gama arranca con el 2.0 CRTD Active de 120 CV, cuyo precio es de 22.950 euros; 800 euros más en el caso de tratarse del de 136 CV con el mismo nivel de terminación. El tope de gama, Diesel Sportive, tiene el mismo precio que la variante de gasolina 2.3, es decir, 26.250 euros. Como opciones únicamente se ofrecen la pintura metalizada y un paquete que incluye techo solar eléctrico y sistema de navegación GPS.

Asientos cómodos con diferentes reglajes y buen tacto en general de todos los mandos contribuyen a crear un espacio cómodo y funcional. Nos ha parecido que la palanca de cambios se encuentra algo retrasada respecto al puesto de conducción, lo que obliga a forzar la postura para insertar la 2ª y 4ª velocidades. También el ruido filtrado al interior del habitáculo al apurar las marchas por encima de un régimen cercano a las 4.000 rpm resulta algo elevado. Por lo demás, todo correcto. Durante la toma de contacto sólo tuvimos la oportunidad de conducir la berlina de 4 puertas con motor 2 litros y 140 CV, versión media entre las de gasolina. Su comportamiento dinámico es muy satisfactorio y el nivel de comodidad, extraordinario.

La gama del modelo estará compuesta por cinco diferentes motorizaciones —tres de gasolina y dos Diesel de inyección directa— todas ellas en arquitectura de cuatro cilindros en línea, pues inicialmente no se contempla el V6 para el mercado español.

Las variantes de gasolina, de 1,8 (120 CV) 2,0 (141 CV) y 2,3 litros (166 CV) están construidas en aleación, disponen de culata de cuatro válvulas por cilindro y doble árbol de levas en cabeza. La más potente ofrece, además, sistema de admisión variable y ejes contrarrotantes.

En cuanto a la transmisión, la caja de cambios manual de cinco velocidades forma parte del equipamiento estándar de todas las versiones, aunque se ofrece en opción una automática de cuatro marchas para la versión de dos litros (hasta septiembre no estarán disponibles las otras carrocerías ni las mecánicas Diesel y habrá que esperar a noviembre para la variante Wagon con tracción total permanente).

Los niveles de terminación se encuentran articulados en dos escalones, denominados Active y Sportive. El primero de ellos ya incluye elementos como el climatizador, 4 elevalunas eléctricos, ordenador, ABS, sistema de control de tracción y estabilidad, llantas de aleación de 16 pulgadas con neumáticos 205/55, equipo de sonido con mandos en el volante, dirección de asistencia variable, sistema de control de velocidad de crucero y airbags frontales, laterales y de cortina.

Las variantes en acabado Sportive, reservadas en exclusiva para las mecánicas más potentes de gasolina y Diesel, incluyen adicionalmente asientos eléctricos y calefactados con tapicería de cuero, llantas de 17 pulgadas, faros de xenón y equipo de sonido con amplificador de 100 watios de potencia y cargador de 6 discos compactos.

Respecto a los precios, idénticos para las versiones de 4 ó 5 puertas, se encuentran en una posición ventajosa respecto a la competencia, comenzando en 21.150 euros la variante 1.8. El 2.0 de gasolina tiene un coste adicional de 1.300 euros con cambio manual y de 3.500 euros en el caso de la transmisión automática, mientras que la variante 2.3 alcanza la cota de los 26.250 euros.

En Diesel la gama arranca con el 2.0 CRTD Active de 120 CV, cuyo precio es de 22.950 euros; 800 euros más en el caso de tratarse del de 136 CV con el mismo nivel de terminación. El tope de gama, Diesel Sportive, tiene el mismo precio que la variante de gasolina 2.3, es decir, 26.250 euros. Como opciones únicamente se ofrecen la pintura metalizada y un paquete que incluye techo solar eléctrico y sistema de navegación GPS.

Asientos cómodos con diferentes reglajes y buen tacto en general de todos los mandos contribuyen a crear un espacio cómodo y funcional. Nos ha parecido que la palanca de cambios se encuentra algo retrasada respecto al puesto de conducción, lo que obliga a forzar la postura para insertar la 2ª y 4ª velocidades. También el ruido filtrado al interior del habitáculo al apurar las marchas por encima de un régimen cercano a las 4.000 rpm resulta algo elevado. Por lo demás, todo correcto. Durante la toma de contacto sólo tuvimos la oportunidad de conducir la berlina de 4 puertas con motor 2 litros y 140 CV, versión media entre las de gasolina. Su comportamiento dinámico es muy satisfactorio y el nivel de comodidad, extraordinario.

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