Ya te lo habíamos avisado: el Brera también es muy bello puertas adentro. Además, han mimado al conductor. Todos los mandos e instrumentos miran hacia quien se pone al volante. Las unidades que condujimos incorporaban los asientos deportivos en piel: recogen a la perfección el cuerpo, no te escurres como en otros modelos y cuentan con múltiples regulaciones eléctricas.
El diseño de la luna trasera pasa algo de factura a la hora de controlar la carretera. Además, la bandeja que se coloca tras los asientos está inclinada: resta visibilidad y no se pueden dejar objetos sobre ella. Entre los peros que le podemos poner a su bello interior figura la falta de huecos para llevar todas esas pequeñas cosas que siempre nos acompañan en nuestros viajes. |
Si quieres saber más, no te pierdas lo que publicamos entonces: primeras impresiones del Alfa Bera . Arrancamos con el 2.2 JTS de 185 CV. Para empezar, nada de ruidos aerodinámicos que se cuelen en el interior. Alfa Romeo asegura que ha trabajado a conciencia en el correcto aislamiento del habitáculo: han recubierto el suelo con espuma fonoabsorbente, los cristales delanteros son más gruesos de lo normal y las puertas están encajadas con un sistema específico. El Brera es algo más que un coche para ir de un punto a otro. Está diseñado para levantar miradas y destinado a todos aquellos que busquen diversión al volante. Este propulsión delantera cuenta con un buen equipo de suspensiones, con las que dibujar curva tras curva: brazos de aluminio superpuestos delante y multibrazo detrás. Hemos notado que en el 2.2 se ha optado más por la comodidad y resultan bastante más blandas que en su hermano 3.2 V6. El equipo de frenos también hace bien su trabajo sin resultar brusco. La marca explica que han recurrido a pinzas monobloque de aluminio, que resultan más rígidas y eficaces. Además, no hay que olvidarse del gran diámetro de los discos de freno, autoventilados delante y detrás (305 y 278 mm, respectivamente). La versión 3.2 monta 330 y 292 mm, respectivamente. En definitiva, todo nos hacía pensar que nos deparaba una buena mañana al volante. Sin embargo, el motor nos resultó más burgués de lo esperado. Se muestra dispuesto a bajo régimen, incluso nos sorprende con algo de patada, pero a la hora de recuperar y en aceleraciones echamos en falta un poco más de chispa. En realidad, sus cifras están en la media de los cuatro cilindros de la categoría: potencia máxima de 185 CV, par de 23,4 mkg a 4.500 rpm, velocidad máxima de 222 km/h y una aceleración 0-100 km/h de 8,6 segundos. La explicación la encontramos en unos desarrollos del cambio más bien largos.
Ya te lo habíamos avisado: el Brera también es muy bello puertas adentro. Además, han mimado al conductor. Todos los mandos e instrumentos miran hacia quien se pone al volante. Las unidades que condujimos incorporaban los asientos deportivos en piel: recogen a la perfección el cuerpo, no te escurres como en otros modelos y cuentan con múltiples regulaciones eléctricas.
El diseño de la luna trasera pasa algo de factura a la hora de controlar la carretera. Además, la bandeja que se coloca tras los asientos está inclinada: resta visibilidad y no se pueden dejar objetos sobre ella. Entre los peros que le podemos poner a su bello interior figura la falta de huecos para llevar todas esas pequeñas cosas que siempre nos acompañan en nuestros viajes. |
Si quieres saber más, no te pierdas lo que publicamos entonces: primeras impresiones del Alfa Bera . Arrancamos con el 2.2 JTS de 185 CV. Para empezar, nada de ruidos aerodinámicos que se cuelen en el interior. Alfa Romeo asegura que ha trabajado a conciencia en el correcto aislamiento del habitáculo: han recubierto el suelo con espuma fonoabsorbente, los cristales delanteros son más gruesos de lo normal y las puertas están encajadas con un sistema específico. El Brera es algo más que un coche para ir de un punto a otro. Está diseñado para levantar miradas y destinado a todos aquellos que busquen diversión al volante. Este propulsión delantera cuenta con un buen equipo de suspensiones, con las que dibujar curva tras curva: brazos de aluminio superpuestos delante y multibrazo detrás. Hemos notado que en el 2.2 se ha optado más por la comodidad y resultan bastante más blandas que en su hermano 3.2 V6. El equipo de frenos también hace bien su trabajo sin resultar brusco. La marca explica que han recurrido a pinzas monobloque de aluminio, que resultan más rígidas y eficaces. Además, no hay que olvidarse del gran diámetro de los discos de freno, autoventilados delante y detrás (305 y 278 mm, respectivamente). La versión 3.2 monta 330 y 292 mm, respectivamente. En definitiva, todo nos hacía pensar que nos deparaba una buena mañana al volante. Sin embargo, el motor nos resultó más burgués de lo esperado. Se muestra dispuesto a bajo régimen, incluso nos sorprende con algo de patada, pero a la hora de recuperar y en aceleraciones echamos en falta un poco más de chispa. En realidad, sus cifras están en la media de los cuatro cilindros de la categoría: potencia máxima de 185 CV, par de 23,4 mkg a 4.500 rpm, velocidad máxima de 222 km/h y una aceleración 0-100 km/h de 8,6 segundos. La explicación la encontramos en unos desarrollos del cambio más bien largos.
Ya te lo habíamos avisado: el Brera también es muy bello puertas adentro. Además, han mimado al conductor. Todos los mandos e instrumentos miran hacia quien se pone al volante. Las unidades que condujimos incorporaban los asientos deportivos en piel: recogen a la perfección el cuerpo, no te escurres como en otros modelos y cuentan con múltiples regulaciones eléctricas.
El diseño de la luna trasera pasa algo de factura a la hora de controlar la carretera. Además, la bandeja que se coloca tras los asientos está inclinada: resta visibilidad y no se pueden dejar objetos sobre ella. Entre los peros que le podemos poner a su bello interior figura la falta de huecos para llevar todas esas pequeñas cosas que siempre nos acompañan en nuestros viajes. |
Si quieres saber más, no te pierdas lo que publicamos entonces: primeras impresiones del Alfa Bera . Arrancamos con el 2.2 JTS de 185 CV. Para empezar, nada de ruidos aerodinámicos que se cuelen en el interior. Alfa Romeo asegura que ha trabajado a conciencia en el correcto aislamiento del habitáculo: han recubierto el suelo con espuma fonoabsorbente, los cristales delanteros son más gruesos de lo normal y las puertas están encajadas con un sistema específico. El Brera es algo más que un coche para ir de un punto a otro. Está diseñado para levantar miradas y destinado a todos aquellos que busquen diversión al volante. Este propulsión delantera cuenta con un buen equipo de suspensiones, con las que dibujar curva tras curva: brazos de aluminio superpuestos delante y multibrazo detrás. Hemos notado que en el 2.2 se ha optado más por la comodidad y resultan bastante más blandas que en su hermano 3.2 V6. El equipo de frenos también hace bien su trabajo sin resultar brusco. La marca explica que han recurrido a pinzas monobloque de aluminio, que resultan más rígidas y eficaces. Además, no hay que olvidarse del gran diámetro de los discos de freno, autoventilados delante y detrás (305 y 278 mm, respectivamente). La versión 3.2 monta 330 y 292 mm, respectivamente. En definitiva, todo nos hacía pensar que nos deparaba una buena mañana al volante. Sin embargo, el motor nos resultó más burgués de lo esperado. Se muestra dispuesto a bajo régimen, incluso nos sorprende con algo de patada, pero a la hora de recuperar y en aceleraciones echamos en falta un poco más de chispa. En realidad, sus cifras están en la media de los cuatro cilindros de la categoría: potencia máxima de 185 CV, par de 23,4 mkg a 4.500 rpm, velocidad máxima de 222 km/h y una aceleración 0-100 km/h de 8,6 segundos. La explicación la encontramos en unos desarrollos del cambio más bien largos.
Ya te lo habíamos avisado: el Brera también es muy bello puertas adentro. Además, han mimado al conductor. Todos los mandos e instrumentos miran hacia quien se pone al volante. Las unidades que condujimos incorporaban los asientos deportivos en piel: recogen a la perfección el cuerpo, no te escurres como en otros modelos y cuentan con múltiples regulaciones eléctricas.
El diseño de la luna trasera pasa algo de factura a la hora de controlar la carretera. Además, la bandeja que se coloca tras los asientos está inclinada: resta visibilidad y no se pueden dejar objetos sobre ella. Entre los peros que le podemos poner a su bello interior figura la falta de huecos para llevar todas esas pequeñas cosas que siempre nos acompañan en nuestros viajes. |
Si quieres saber más, no te pierdas lo que publicamos entonces: primeras impresiones del Alfa Bera .
Ya te lo habíamos avisado: el Brera también es muy bello puertas adentro. Además, han mimado al conductor. Todos los mandos e instrumentos miran hacia quien se pone al volante. Las unidades que condujimos incorporaban los asientos deportivos en piel: recogen a la perfección el cuerpo, no te escurres como en otros modelos y cuentan con múltiples regulaciones eléctricas.







