2002 empieza atacando el bolsillo del automovilista

Comienza el año con malas noticias para el bolsillo de los automovilistas. A la subida del precio de los carburantes, propiciada por el impuesto sobre los hidrocarburos, hay que sumar el aumento del IVA de los peajes de las autopistas.

El nuevo impuesto sobre los hidrocarburos, aprobado por el Consejo de Política Fiscal y Financiera e incluido en la ley de acompañamiento a los presupuestos generales del Estado del 2002, supondrá un incremento mínimo del precio de los carburantes de 4 pesetas por litro (0,02 euros)

Los gobiernos de las diferentes autonomías podrán, a su vez, aplicar un incremento en dicho impuesto de 1,6 pesetas (0,009 euros) por litro el año que viene, 1,2 pesetas (0,007 euros) más en 2003 y otras 1,2 pesetas (0,007) en 2004, lo que en total podría provocar una subida de hasta el 3 por ciento.

Pero este incremento no es el único que se producirá con la llegada de 2002. El IVA de los peajes de las autopistas se elevará del 7 al 16 por ciento, con el fin de evitar una sanción del Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas. Esta subida está siendo discutidas por algunos gobiernos regionales para evitar que repercuta en el consumidor. Lo que sí se va a tener que pagar con toda seguridad es el incremento general que sufren los peajes, que será del 3,81 por ciento.

La única esperanza que le queda al consumidor es esperar a saber cómo van a reflejar estas subidas las compañías privadas, confiando en que la política comercial de las mismas, haga que se minimice el efecto de estos impuestos.

A todo esto hay que añadir la tasa que cobrará Tráfico a aquellos conductores que den de baja a sus vehículos. Esta se situará en las 1.050 pesetas (6,2 euros)