145.000 neumáticos menos por culpa de la huelga

La planta de Bridgestone-Firestone en Basauri (Vizcaya) empezó anoche a retomar parcialmente su actividad y hoy funciona con normalidad después del cese de producción motivado por el paro de transportistas.

Las pérdidas económicas serán, "en el mejor de los casos", de unos 1.300.000 euros en Basauri, donde se han dejado de producir 35.000 neumáticos, mientras que en Burgos, donde también se paró la actividad, el coste "mínimo" estimado es de 900.000 euros y no se han fabricado 110.000 ruedas de turismos, según informaron fuentes de la empresa.Las mismas fuentes indicaron que las dos factorías que han resultado más afectadas por el efecto del paro fueron las de Basauri y las de Burgos, que tuvieron que parar su actividad ante la falta de suministros por la huelga del transporte. Ante esta situación, la compañía presentó expedientes de regulación de empleo para las plantillas de estas dos plantas. En el caso de la de Burgos, el lunes a las seis de la mañana reanudó su actividad, mientras que la planta de Basauri empezó a retomar "parcialmente" su producción a las diez de la noche de ayer y hoy, desde las seis de la mañana, se espera que la situación esté ya totalmente normalizada.

La compañía señaló que el lunes se priorizó mantener en funcionamiento las plantas que no habían parado, como las de Torrelavega (Cantabria) y Usánsolo (Vizcaya) y arrancar la planta de Burgos, ya que en Vizcaya la situación era "bastante peor" porque Sintrabi no acordó hasta última hora desconvocar el paro y el Puerto de Bilbao estaba "parado".

La falta de suministro obligó a parar la planta de Basauri el pasado miércoles entre las dos y las diez de la noche, por lo que prácticamente ha estado "casi una semana" sin actividad.

Durante este tiempo, se han dejado de producir 35.000 neumáticos de camiones en la planta de Basauri, mientras que en Burgos han sido alrededor de 110.000 ruedas de turismo.

La compañía presentó un ERE para los 800 trabajadores de la planta de Basauri y los 1.100 de Burgos mientras se prolongase la situación de "fuerza mayor" que les "impedía" tener actividad, por lo que en la planta vizcaína han sido unos siete días y en Burgos cuatro días, desde el pasado jueves.

Bridgestone-Firestone señaló que están a la espera de la decisión del Ministerio de Trabajo, que es el que debe resolver todos los EREs al estar afectados centros de diferentes comunidades.