131-103. Harden y Parsons arrollaron a los Knicks; 'Melo' anotó 37 puntos

La inspiración encestadora en su mejor expresión llegó al Toyota Center, de Houston, donde el equipo local de los Rockets vencieron por paliza de 131-103 a los Knicks de Nueva York, que comienzan a tener problemas con su juego defensivo.

Esta vez las estrellas de los Rockets y verdugos para los Knicks fueron el escolta James Harden que anotó 33 puntos, repartió nueve asistencias, capturó cuatro rebotes, recuperó dos balones y puso un tapón.

Mientras que el alero segundo Chandler Parsons también brilló al aportar 31 puntos, su mejor marca como profesional, cinco rebotes, cuatro asistencias y recuperó cuatro balones.

El pívot turco Omer Asik también fue decisivo con su juego bajo los aros, donde anuló al estelar de los Knicks, Tyson Chandler, después de lograr un doble-doble de 18 puntos, 14 rebotes --10 fueron defensivos--, repartió tres asistencias y puso un tapón.

El base de origen taiwanés Jeremy Lin, que la pasada temporada se convirtió en auténtico 'fenómeno' dentro de la NBA al jugar de titular con los Knicks, que luego no pudieron retenerlo y firmase como agente libre con los Rockets, consiguió 13 tantos, siete rebotes y tres asistencias.

La aportación y labor de Lin también ayudó al triunfo del equipo, pero no pudo ganar el duelo individual al base Raymond Felton, que fue el jugador que llegó para ocupar su puesto.

Felton aportó 17 puntos y ocho asistencias que logró el base Raymond Felton, que fue el jugador que ocupó su puesto con los Knicks,

Pero Felton no pudo salvar a los Knicks, ni los 37 puntos que anotó el alero Carmelo Anthony, que estableció su mejor marca de la temporada.

Los Rockets (6-7) estuvieron todo el partido en control del marcador y al concluir el tercer periodo ya tenían una ventaja de 12 puntos que antes que concluyese el cuarto era de 21.

El veterano base argentino Pablo Prigioni jugó 18 minutos con los Knicks y aportó cinco puntos (2-7, 1-6, 0-0), capturó cuatro rebotes, repartió dos asistencias y recuperó dos balones, que no impidieron que Nueva York perdiese el segundo partido consecutivo por primera vez en lo que va de temporada.

La derrota dejó a los Knicks (8-3) y sin la mejor marca de la Conferencia Este, que ahora lideran los Heat de Miami (9-3), que tuvieron jornada de descanso.