GP de Hungría de F1: dos positivos en COVID-19

Cómo cambia el cuento. En Australia hubo un positivo y a continuación desbandada general y suspensión de la primera carrera de la temporada. Ahora con dos casos no pasa nada…

José Mª Rubio

La FIA protege a la F1 aislandola en una burbuja de seguridad
La FIA protege a la F1 aislandola en una burbuja de seguridad

La FIA ha hecho un comunicado para anunciar dos positivos de las 4.997 pruebas realizadas entre el 10 y el 16 de julio. En ocho líneas escritas en inglés, la FIA dio a conocer esta circunstancia, sin citar ni nombres ni equipo. Solo que estás dos personas no estaban en Austria y que sus contactos más cercanos se habían aislado. Cada semana la FIA informará de la evolución de la pandemia dentro del mundillo de la F1.

De los 4.997 análisis realizados en esa semana, solamente hubo esos dos positivos, que se podría sospechar que son de gente de los equipos que llegan de apoyo y no de los directamente involucrados en el trabajo diario de la F1.

La realidad es que todo sigue adelante sin mayores problemas y que el fin de semana, como ya avisó la FIA y Liberty, no se verá alterado por esos dos positivos, que ya han sido aislados.

¿Qué pasará con el GP de España?

A un mes del Gran Premio de España la pandemia retoma fuerza en el área de Barcelona y en Cataluña en general. En el ambiente de la F1 hay cierta preocupación, no ya por la carrera española, para la que aún falta un mes, sino por las dos carreras de Silverstone, que suponen viajar al epicentro de la pandemia, y sobre todo de la reacción que puedan tener las autoridades británicas con los que no son británicos, como ha sucedido con los de fuera de la Comunidad Europea en Hungría. Esas dos carreras en Silverstone suponen más de dos semanas en medio del huracán para los equipos de fuera de Gran Bretaña -Ferrari, Alpha Tauri y Alfa Romeo- y posteriormente el traslado a Barcelona, o a Girona, en función de cómo vaya la evolución de los contagios en Cataluña, que si van en aumento y se agrava la situación, podrían degenerar en un confinamiento que impediría la disputa de la carrera española.

Hay que cruzar los dedos y pedir responsabilidad, especialmente a la juventud, que en estos rebrotes están siendo de los más afectados, precisamente por la confianza que ofrece verse inmune a todo y especialmente frente a un “enemigo invisible” que puede encontrarse en cualquier lugar.