GP de Gran Bretaña de F1: victoria con una sola parada en boxes

Contra todo pronóstico, Lewis Hamilton ganó la carrera de Silverstone haciendo una sola parada en boxes. Incluso desafió a su equipo

José M. Rubio

Lewis Hamilton en su "pitstop"
Lewis Hamilton en su "pitstop"

A Lewis Hamilton le pidieron que entrara en boxes una segunda vez, pero él no lo hizo, todo lo contrario a su compañero Valtteri Bottas. La razón que esgrimió el flamante vencedor del GP de Gran Bretaña fue: “¿por qué arriesgar?". Y razón tenía.

Hamilton tomó la salida con el compuesto medio, y aprovechando la salida del coche de seguridad en la vuelta 20 de carrera, entró a poner unas gomas nuevas, y colocó un juego de duros. Bottas había entrado antes, pero había colocado otros medios, lo que le obligaba a hacer una segunda parada.

Cerca del final de la carrera, Hamilton lideraba con Bottas a unos dos segundos de distancia. Bottas entró a colocar un juego de blandas y hacer así la vuelta rápida, que marcó en la 48, pero Hamilton no lo hizo. Decidió no arriesgarse. Además, vio que sus neumáticos podían aguantar hasta el final, y así fue. Para rematar, marcó la vuelta rápida en el último giro, el 52, y de esa forma humilló aún más a su compañero, que partía desde la pole position.

Hamilton batió su propio récord del circuito al marcar 1’27"369. Además, consiguió la sexta victoria en el GP de Gran Bretaña, otro récord.

La previsión de Pirelli fue de dos paradas o incluso tres. Y Hamilton también desafió las previsiones, haciendo una sola. Sus dos compañeros de podio –Bottas y Leclerc- hicieron dos.

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