Fórmula 1: todos contra todos

Racing Point abrió el fuego contra Renault tras la carrera de Japón. Dos equipos piden aclaraciones a la FIA sobre el intercooler de Ferrari y su aceite.

José M. Rubio

Volante de Renault
Volante de Renault

La acusación hacia Ferrari viene dada por sus mejoras en calificación, que pueden llegar en momentos puntuales hasta 8 décimas por vuelta. Sospechan que parte del aceite del intercooler podría ser usado en momentos puntuales para mejorar el rendimiento del motor de combustión, mientras que otro equipo ha preguntado por el ERS del equipo italiano.

La FIA de momento no se ha pronunciado, y es que las cosas han cambiado mucho desde la salida de Bernie y la muerte de Charlie Whiting. Ambos cubrían muchos puestos con eficacia y eso se ha visto después de la salida del octogenario británico Bernie Ecclestone, que cumplirá 89 años el próximo 28 de octubre y tras el fallecimiento de Charlie Whiting. Ha habido que poner a varias personas para cubrir su trabajo. La FIA tiene varios atascos pendientes, y en vísperas de los acuerdos para el nuevo reglamento hay cosas que “pueden esperar".

El tema de Ferrari no es el único que está sobre la mesa. Racing Point, que es séptimo en el campeonato de constructores, ha preparado un amplio dossier contra Renault buscando una sanción que les quite puntos, y de esta forma subir al sexto puesto, que se podría convertir en quinto, si recuperan los 5 puntos que les lleva Toro Rosso. El año pasado Racing Point debiera haber sido cuarto, pero solo pudo contabilizar los puntos logrados bajo esta denominación y aún tiene clavada es espina.

Como en el caso de McLaren en 2007, o en el “crash gate" de Singapur, una persona salida del equipo Renault se “chivó" y puso a los de Racing Point en la pista de la posible trampa de Renault: la utilización de un programa que gestiona el repartidor de frenada aprovechando el GPS, sin que el piloto tenga que intervenir les podría dar cierta ventaja, que por el momento en pista no parece que les haya sido de mucha utilidad. De hecho la FIA en Japón se quedó los volantes de los dos Renault y exigió el programa de gestión de todo el sistema. Si la marca francesa fuera sancionada, podría ser el final de su presencia en la F1, ya que sería el argumento ideal para que la actual directora general interina del Grupo, Clotilde Delbos, diera el golpe de gracia a la F1. También puede pasar, como en el verano de 2006 con el “mass damper" de Renault, que fue prohibido sin sanción alguna. Ese quizás sea un argumento para que si de verdad se demuestra la trampa, la sanción no sea drástica y no se corra el riesgo de perder a un equipo por culpa de esto.

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