El asturiano, tras despedirse de la F1 en Abu Dabi 2018, no ha dejado nunca de pensar en ella. Aquellas declaraciones en las que no dejaba bien parado el mundillo de la F1 eran fruto de la rabia de no haber podido disponer de un coche competitivo, aunque no fuera ganador, para poder batallar contra Hamilton o los Ferrari. Esa sensación de haber dejado algo inacabado no es la que más gusta a Fernando, y de ahí que siempre mantuviera con un cordón umbilical con la F1, que es su verdadera pasión, para ver los movimientos del mercado y tantear las posibilidades de regreso en las mejores condiciones posibles.
Fernando Alonso es un “RACER" a la antigua usanza, el único piloto capaz de estar en la F1 y alternar su participación con carreras de resistencia, que le han mantenido en forma como si tuviera 20 años. Su preparación para Indy está siendo exhaustiva y mucho mejor que la de bastantes de los pilotos que se va a encontrar en el óvalo americano el próximo mes de agosto. Eso demuestra que la pasión por algo puede más que todo.
La COVID-19 trastocó los planes del mundo entero y los de Fernando Alonso también, ya que el retraso en la nueva reglamentación y el tiempo que no pasa en balde, no le van a permitir arrancar el año que viene en igualdad de condiciones que sus rivales, especialmente desde el punto de vista técnico, ya que los coches van a ser similares a los de este año y la jerarquía en la cabeza está clara. Eso sí, los podios podrán estar a su alcance si Renault mantiene su línea actual.
Ahora que le llega de nuevo el turno de la F1, esto es como una vuelta por la puerta grande al equipo que más le necesita el año que viene: Renault. Incluso sin cambio de reglamentación, es un nuevo desafío para él. Como siempre hay que ver el lado positivo de las cosas, una temporada con algo no tan desconocido le puede venir bien para adaptarse al trajín y la dedicación que requiere la F1. Su capacidad de adaptación a cualquier circunstancia y la facilidad para sacar lo mejor de cada coche que ha pilotado, volverán a ser fundamentales para que su regreso a la F1 sea un éxito en función de los medios que el ofrezca Renault, que ahora sí que no puede fallar.
Si tiene la satisfacción de luchar por los podios podrá darse por satisfecho, y si “pescara" alguna victoria, sería para él haber coronado con éxito el regreso al lugar del que nunca se debiera haber marchado.







