F1: Llegó el momento del Sainz Jr “matador”

Según se está poniendo la situación en Ferrari, Carlos Sainz Jr tendrá que ser el “matador” desde la primera curva de 2023. Se acabaron las medias tintas, un “Silverstone” desde Baréin

JOSE MARIA RUBIO

El duelo entre Sainz y Leclerc comenzará en los test de Baréin de 2023
El duelo entre Sainz y Leclerc comenzará en los test de Baréin de 2023

En el Gran Premio de Gran Bretaña Carlos Sainz, poco habituado a llevar la contraria a su equipo, sacó las uñas y defendió su primera victoria en F1 magistralmente. A partir de ahora y en función de quién llegue al cargo de Team Principal -Frederic Vasseur, Ross Brawn o alguien interino elegido por el CEO de la empresa Benedetto Vigna-, a Carlos Sainz no le queda más remedio que prepararse para “lidiar” un toro que irá a por él desde que arranque la temporada. Carlos Sainz, hombre de equipo, tiene que comenzar a pensar más en él mismo, si no se va a diluir como un azucarillo en esa maquinaria empresarial que es Ferrari.

La única forma de pensar en uno mismo en la F1, es corriendo más que el compañero de equipo, siendo más contundente y agresivo, aprovechando mejor lo que tenga a su disposición y sobre todo adaptándose a un coche que probablemente no estará hecho pensando en el madrileño. Esos serán los inconvenientes con los que se va a encontrar esta temporada más que nunca. Seguramente recordará los momentos de Toro Rosso junto a Max Verstappen, pero es que la vida del piloto suele ser así de injusta. Si solo miramos la clasificación y la comparación entre compañeros de equipo de 2022, Carlos Sainz sale perdedor claramente y Carlos Sainz tiene que dar la vuelta a esa situación desde la primera sesión de pruebas en Baréin y por supuesto desde los primeros libres y especialmente en la primera calificación del año. Arrancar delante de Charles Leclerc sería un buen momento para decir aquí estoy yo y quedar delante de él en carrera una premisa fundamental.

A Sainz se le acabaron los juegos y las bromas Tiene que enseñar los dientes desde el primer día de test
A Sainz se le acabaron los juegos y las bromas. Tiene que enseñar los dientes desde el primer día de test a su compañero Leclerc

Con la salida de Mattia Binotto, a Carlos Sainz se le ha acabado el tiempo de adaptación, el tiempo de preparación, de análisis, se le acabó cualquier colchón que pudiera tener. Va a ser un equilibrista sin red y la preparación mental de este invierno ha de ser muy importante. Solo le vale ganar a Leclerc hasta el karting, y en eso tiene dos buenos maestros, su padre y Fernando Alonso, por orden de edad. Carlos Sainz “matador” intentaba no dejar ni las migajas a los rivales, ni más ni menos como Max Verstappen, Lewis Hamilton o el Sebastian Vettel de Red Bull. No hay que dar tregua y hay que estar con cara de malas pulgas todo el día para hacerse respetar dentro y fuera de la pista.

George Russell ganó su primera carrera en Brasil a pesar de que en el equipo había una orden tajante: ‘si Lewis Hamilton se coloca dentro del DRS no se puede hacer oposición al líder del equipo’. Cuando salió el coche de seguridad, George y sus cercanos estaban sumidos en la desesperación, sin embargo apretó los dientes, lo dio todo y se mantuvo al abrigo del DRS y así ganó, sino estaba “muerto”. Lewis Hamilton necesitaba una victoria esta temporada para no romper su racha desde 2007 y sabía que en Abu Dabi no tenía posibilidades.

Carlos Sainz tiene que ser un George Russell desde la primera curva de Baréin, sino está fundido. Lewis Hamilton dio el primer hachazo a Fernando Alonso haciéndole un exterior en la primera curva en Australia 2007, así tiene que empezar Carlos Sainz para no convertirse en un Felipe Massa, Rubens Barrichello o Eddie Irvine. No tiene otro remedio, y sobre todo teniendo otro piloto mimado dentro de la casa, como es el caso de Robert Shwartzman, que en dos años o antes estará listo para pilotar en Ferrari en cuanto alguno de los dos titulares de ahora frene su progresión.

A Carlos Sainz se le tiene que acabar el “buenismo”, hay que pensar en uno mismo o asumir el papel de segundo piloto sin paliativos. Desde que acabó la era Senna-Prost los campeones del mundo han sido los líderes dentro de su equipo. Quizás el único que ganó en igualdad de condiciones fueron Sebastian Vettel en 2010 y Nico Rosberg en 2016, y ya sabemos cómo se fue el último de los dos a casa, agotado mentalmente, el resto eran los líderes de facto de su equipo.

Damon Hill, Jacques Villeneuve, Mika Hakkinen, Michael Schumacher, Fernando Alonso, Kimi Raikkonen, Lewis Hamilton, Jenson Button, Sebastian Vettel y Max Verstappen, tenían una posición dominante en su equipo y eso es lo que va a buscar Ferrari a partir de ahora, un número uno desde el inicio, para poder apostar todo a él frente a una competencia mayor que la que ha habido este año. Si de verdad les dejan que la pista sea el juez, a Carlos Sainz no le van a dar muchas oportunidades en cuanto se apaguen los semáforos. Tendrá que ir primero siempre.

Nos espera una temporada más emocionante que nunca, con al menos tres equipos luchando por la victoria en cada carrera y con seis sprints los sábados. El más rápido, pero también el más fuerte mentalmente será campeón, con el permiso de su propio equipo.