Mucho se ha debatido en las últimas semanas. La cancelación de los dos últimos grandes premios de F1, los de Baréin y Arabia Saudí, ha dejado mucho tiempo no previsto inicialmente para que los ingenieros de los equipos y los fabricantes de motores, junto con expertos de la FIA, hayan estado buscando soluciones para eliminar los principales problemas de la nueva normativa de Fórmula 1 que tanta polémica ha levantado esta temporada. Todas las partes involucradas han calificado este diálogo como constructivo.
Según nos informan hoy nuestros compañeros de Auto Motor Und Sport, especialistas en Fórmula 1, dos temas estaban en la agenda: los pilotos deberían poder acelerar a fondo durante una vuelta completa en la clasificación, y se deberían evitar las diferencias de velocidad peligrosamente grandes en la carrera. Accidentes como el de Ollie Bearman en Suzuka no deberían repetirse.
Los pilotos también participaron en las discusiones y aportaron información valiosa desde la perspectiva del piloto. Sin embargo, cuando los directores de equipo se reúnan esta semana para tomar las decisiones finales, los pilotos ya no tendrán voz ni voto. Según el presidente de la FIA, Mohammed bin Sulayem, el paquete de medidas será aprobado directamente por el Consejo Mundial de la FIA mediante votación electrónica y entrará en vigor en Miami.
Regulaciones con fallos fundamentales
«El simple hecho de que estemos debatiendo esto ya es un avance», ha comentó el principal crítico, Max Verstappen, sobre todo el proceso. «El problema, sin embargo, es que solo se pueden hacer ajustes menores a regulaciones con fallos fundamentales. No todos lo admitirán públicamente, pero es la verdad».
Una propuesta con buenas probabilidades de implementarse es aumentar la cantidad de energía que se puede cargar en las baterías mediante la técnica de supercarga. Actualmente, el sistema de almacenamiento de energía solo carga hasta 250 kW en modo de recuperación a máxima potencia al final de la recta. En el futuro, este valor podría aumentarse a 350 kW. Esto reduciría la frecuencia con la que los pilotos tendrían que levantar el pie del acelerador.
Otra idea prometedora es reducir la cantidad de energía que los pilotos pueden recuperar por vuelta. Actualmente, se pueden recolectar y reutilizar 8,5 megajulios. Este valor podría reducirse hasta 6 megajulios. Esto también significaría que los pilotos ya no tendrían que levantar el pie del acelerador con tanta frecuencia.
Las nuevas reglas implican concesiones: tiempos más lentos por vuelta
Sin embargo, reducir la cantidad de energía tiene un precio. En general, los tiempos por vuelta serían significativamente más lentos, en más de un segundo, según temen los expertos. Además, los pilotos se quedarían sin energía eléctrica incluso antes en las rectas. La llamada fase de pérdida de potencia sería claramente perceptible para los aficionados, ya que la curva de velocidad máxima descendería.
Otra incógnita es hasta qué punto los directores de equipo estarían dispuestos a renunciar a sus propias ventajas al tomar esta decisión. Mercedes se adaptó mejor a las reglas en las primeras carreras. Cualquier ajuste podría mermar su ventaja. Por ejemplo, reducir la potencia eléctrica dificultaría de nuevo los adelantamientos. En teoría, esto beneficiaría a los Ferrari, conocidos por su rápida salida.
Públicamente, todas las partes implicadas insisten en que los argumentos políticos deben quedar en segundo plano en el proceso de toma de decisiones. Todos afirman querer lo mejor para el bienestar general de la Fórmula 1. Queda por ver si todos mantendrán estas buenas intenciones cuando se celebre la votación final.
¿Cuál será la siguiente etapa para la F1 en 2027?
Los ajustes realizados antes de Miami solo pueden ser un primer paso. Muchos expertos creen que reducir la potencia eléctrica por sí sola, en el mejor de los casos, aliviará los problemas, pero no los resolverá. Para mejorar notablemente la situación, sería necesario aumentar simultáneamente la potencia del motor de combustión. El ajuste más sencillo sería incrementar el caudal de combustible permitido.
Sin embargo, esta sería una intervención fundamental que requeriría modificaciones en el motor de combustión. Esto no sería factible antes de 2027. Algunos temen que incluso pueda demorarse hasta 2028.
La pregunta es si todos los fabricantes de motores estarán de acuerdo si la proporción original de 50:50 entre motores eléctricos y de combustión se inclina significativamente a favor de estos últimos. La combinación energética 50/50 fue también una de las razones por las que fabricantes de motores como Audi y Honda entraron en la Fórmula 1.









