Seat 1400 A Sport Spider Serra

Cuando aún el 600 era un porvenir, el carrocero Pedro Serra creó, basándose en la plataforma y la mecánica de una berlina tan burguesa como el Seat 1400, una serie de descapotables totalmente distintos de su raíz.

Seat 1400 A Sport Spider Serra
Seat 1400 A Sport Spider Serra

Llegados a este punto, toca retomar una serie de cuestiones pendiente desde el principio: quién, cómo y por qué del Seat 1400 Sport. «Quién» es de sobra conocido: Pedro Serra, un carrocero catalán, hijo de un artesano que ya trabajaba los coches de caballos y autor durante los 50 y 60 de cientos de diseños tan conocidos como los Pegaso Z-102 y 103 Spider Serra y transformaciones sobre autobastidores Hispano Suiza, Rolls-Royce y Bugatti, por ejemplo.La respuesta a «por qué» bien podrían ser las soberbias facturas (no las económicas, sino las de presentación) de todas esas creaciones suyas. Ellas gustaron en la cúpula directiva de Seat, sobre todo, una en particular, realizada a partir un 1400. Rápidamente, le solicitaron otra para exponer en los salones y de ahí pasaron a intentar convencerle para que las fabricase en serie. Sin embargo, dada la fuerte inversión necesaria, el proyecto no le compensaba económicamente al carrocero, máxime cuando en España faltaba materia prima y mano de obra cualificada, y acabó por no comprometerse con ello.Y respecto a «cómo», el propio Pedro Serra nos lo contaba así hace unos años, a propósito de una entrevista que le hizo nuestro colaborador Manuel Garriga, y nos lo ha vuelto a recordar otra vez: «La propia Seat me proporcionaba la plataforma del monocasco, con las suspensiones, las ruedas y la mecánica. A partir de ahí, y con unos cuantos esbozos como único guión, elaboraba la carrocería, hecha entera a mano. Cortaba por aquí, unía por allí y presentaba la pieza hasta que quedaba bien, a mi gusto. Luego, completada con faros y parachoques específicos, parabrisas panorámico, salpicadero e instrumentación especial, asientos, tapicería y la correspondiente capota con su arquillado», explicó.Huelga decir que, como en el caso de la famosa serie de Pegaso, no existen dos Seat 1400 Sport iguales. En cada uno, Pedro Serra introducía alguna modificación, principalmente en el capó, en el modo de integrar los faros, en los parachoques, en la terminación de la cola del coche y otros detalles menores de terminación. Asimismo, llegó a realizar ejemplares de dos hasta cuatro plazas. Por otro lado, y dado que la mayoría han desaparecido, es difícil enumerar con exactitud todos esos detalles diferenciales entre unos y otros y también afirmar cuántos coches en total realizó y transformó.En cualquier caso, este canto de cisne es otro ejemplo de cuanto bueno y bonito se ha hecho en España y una lección más de cómo el ingenio sirvió de antídoto contra la carencia en los años en los que aún el 600 era un sueño para los españoles.

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