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Subaru Impreza 2018: precios y primera prueba de la nueva generación

Por poco más de 20.000 euros Subaru relanza el Impreza, un compacto que se convierte en un chollo, pese al discreto motor 1.6, a tenor de su tracción total y el cambio automático de serie, más allá de una amplia lista de equipamiento.
Luis Miguel Vitoria.

Twitter: @luismivitoria -

Subaru Impreza 2018: precios y primera prueba de la nueva generación

Desde hace cinco años, el Subaru Impreza no se vende en España. Ahora, el importador de Subaru retoma la comercialización de este compacto y lo hace a caballo de su recién estrenada quinta generación.

Se relanza así el Subaru Impreza y lo hace con un único motor bóxer, de cuatro cilindros horizontales opuestos dos a dos, por supuesto; de gasolina, con 1,6 litros y 114 CV. Se podrá elegir entre dos niveles de acabado, Sport (S) y Executive (E) y, en ambos casos, siempre con la tracción total Symmetrical AWD, de reparto variable y universal en todos los Subaru —con la excepción del BRZ, el “Toyobaru, de propulsión”—. Asimismo, la única caja de cambios será una automática de variador continuo (CVT), la Lineartronic, a decir de Subaru, imprescindible para sacar todo el provecho posible al Eyesight.

Subaru Impreza 2018«Visión», «observación» o «percepción», en castellano, es el nombre del sistema que aglutina todas las ayudas a la conducción Eyesight. Es de serie en los dos niveles del Subaru Impreza 2018. Su columna vertebral se basa enlas tres cámaras situadas junto al retrovisor interior y a sus lados. Incorpora la función de aviso de colisión, la asistencia a la frenada de emergencia, el aviso y control de salida en el carril, que funciona sin rebotes al aproximarse a la línea y advierte rápidamente si el conductor ha soltado el volante, desactivándose, el control de velocidad de crucero adaptativo, con cuatro niveles de proximidad con el coche precedente, etc. Las informaciones sobre estas ayudas se concentran en una pantalla a color de 6,3” situada en la parte superior de la consola central, y donde también se ofrecen datos sobre el funcionamiento de la climatización.

Además se complementa con el asistente de luces que activa cortas o largas —el High Beam Assist— en función del tráfico de la vía.

Subaru Impreza 2018: el primero con plataforma SGP

El Subaru Impreza 2018 ha sido el primer coche de la marca en estrenar la plataforma global SGP, si bien el primero en comercializarse con ella en el mercado español fue el Subaru XV. Como el SUV, el Subaru Impreza mide 4,46 m de largo, longitud de carrocería que le convierte en uno de los compactos más grandes del mercado: el Honda Civic mide 4,51 m.; Nissan Leaf, 4,49 m y Mazda3 o Hyundai Ioniq, 4,47 m.

Subaru Impreza 2018Ligereza y rigidez son los dos atributos fundamentales de esta plataforma  y que están presentes en forma de sensaciones cuando se conduce el Impreza 2018. Igual que ocurre con la menor presencia de vibraciones. El compacto de Subaru se siente receptivo al cambio de dirección rápido, en tanto que la tracción total potencia su motricidad incluso sobre suelo muy deslizante. La Symmetrical All-Wheel-Drive de Subaru incorpora, en el acabado Executive, la posibilidad de reparto variable del par producido por el motor entre los dos ejes, en función del agarre, fundamentalmente; además de ser capaz de gestionar el par de la rueda de cada uno de esos ejes enviando, por ejemplo, más a la exterior, para así mitigar el posible subviraje. En el otro nivel de este Subaru Impreza, el Sport, el Active Torque Vectoring (ATV), como denomina a este sistema la marca, sólo trabaja sobre el eje delantero.

Subaru Impreza 2018: comportamiento

Otro de los nuevos elementos de la plataforma del Subaru Impreza 2018 es la dirección. Se ha hecho más rápida, reduciendo su desmultiplicación, aunque percibimos un punto central no muy definido. En cuanto a los frenos, la bomba del Impreza es la misma que la del Subaru BRZ, en tanto que se emplean discos de freno ventilados en ambos ejes. Una innovación de la SGP está en las suspensiones, que cuentan con geometrías de suspensión de tipo McPherson, para el eje delantero; y paralelogramo deformable para el posterior, con un ajuste confortable de sus elementos elásticos. En el eje trasero, la estabilizadora se ancla directamente el chasis para reducir el balanceo de la carrocería. En todo caso, la sensación de conducción del Subaru Impreza es de un movimiento de la carrocería controlado en los apoyos más fuertes, como los que tuvimos la posibilidad de observar en la pequeño circuito de handling de Ilunion en Brunete (Madrid), donde se realizó una parte de nuestra primera prueba.

Subaru Impreza 2018La plataforma SGP ha sido creada, como no podía ser de otra manera, no sólo con la tracción total como elemento clave de su definición, sino también de los motores bóxer. El 1.6 de 114 CV con el que se estrena el Impreza en España —en otros países ya se vende también con el 2.0 de 156 CV, ya presente también en los Subaru XV— es un cuatro cilindros de respuesta muy lineal y siempre suave, incluso cuando la caja de cambios de variador continuo le lleva a trabajar a un régimen alto, algo que ya ocurre con un ligero incremento de la carga. No impresiona por su respuesta al acelerador, en todo caso, ni por su empuje ni por lo que esa transmisión le hurta. Incluso no hemos apreciado un consumo particularmente bajo, toda vez que en un recorrido sin grandes exigencias —y prescindiendo del gasto realizado en la prueba en circuito cerrado— apreciamos en el ordenador de viaje registros que se aproximaban, por abajo, los 8 l/100 km.

Así, la principal aportación de este cambio, sobre todo si se conduce muy suavemente, es precisamente su linealidad. Cuenta, con el desplazamiento lateral de la palanca, con un modo Low con el que se consigue una mayor retención del motor, por ejemplo, para apoyar una frenada.

Subaru Impreza 2018: interior

Uno de los aspectos que más ha ganado esta generación del Subaru respecto a las anteriores —la cuarta, vendida entre 2011 y 2016, no fue comercializada en España— es en calidad percibida. Hay mayor atención al detalle, con acabados y texturas más agradables y, por supuesto, atención a la conectividad. En este sentido, la pantalla central táctil puede ser de 6,5 u 8”, según se trate del acabado Sport o Executive, recoge las funciones de información y entretenimiento. Entre ellas no está la navegación que, como ocurría en el XV, no tiene un módulo propio. Al menos, a través de la conexión con Android Auto y Apple Car Play es posible disponer de los datos de guía que proporciona el smartphone en la pantalla, si bien eso supondrá un consumo de datos extra.

Subaru Impreza 2018Con asientos cómodos y de dimensiones correctas, el Subaru Impreza 2018 se siente acogedor. También por el tamaño del habitáculo, en el que se disfruta de un buen espacio longitudinal y, particularmente, de muy generosas cotas de altura. También lo es la anchura, tanto en las plazas delantera como traseras —hemos medido 144 y 137 cm, respectivamente—; mientras que el maletero —385 litros de capacidad declarados con la toldilla oculta-equipajes como límite, 430 según nuestras mediciones— se debe situar también entre los más amplios del segmento. Incluso su practicidad se incrementa con un cajón de poliexpan bajo el suelo del mismo que, compartimentado y con 10 cm de altura, permite situar pequeños objetos evitando su desplazamiento.

El precio del Subaru Impreza será muy competitivo si nos atenemos, sobre todo, a su configuración mecánica y equipamiento si nos atenemos a que la versión Sport con este 1.6 costará 20.400 euros —descontados ya los 1.400 euros de oferta de Subaru— y 23.200 euros en el caso del Executive —1.700 euros de promoción—. En ambos, la única opción al equipamiento de serie será la pintura metalizada, que costará 550 euros.

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Se relanza así el Subaru Impreza y lo hace con un único motor bóxer, de cuatro cilindros horizontales opuestos dos a dos, por supuesto; de gasolina, con 1,6 litros y 114 CV. Se podrá elegir entre dos niveles de acabado, Sport (S) y Executive (E) y, en ambos casos, siempre con la tracción total Symmetrical AWD, de reparto variable y universal en todos los Subaru —con la excepción del BRZ, el “Toyobaru, de propulsión”—. Asimismo, la única caja de cambios será una automática de variador continuo (CVT), la Lineartronic, a decir de Subaru, imprescindible para sacar todo el provecho posible al Eyesight.

Subaru Impreza 2018«Visión», «observación» o «percepción», en castellano, es el nombre del sistema que aglutina todas las ayudas a la conducción Eyesight. Es de serie en los dos niveles del Subaru Impreza 2018. Su columna vertebral se basa enlas tres cámaras situadas junto al retrovisor interior y a sus lados. Incorpora la función de aviso de colisión, la asistencia a la frenada de emergencia, el aviso y control de salida en el carril, que funciona sin rebotes al aproximarse a la línea y advierte rápidamente si el conductor ha soltado el volante, desactivándose, el control de velocidad de crucero adaptativo, con cuatro niveles de proximidad con el coche precedente, etc. Las informaciones sobre estas ayudas se concentran en una pantalla a color de 6,3” situada en la parte superior de la consola central, y donde también se ofrecen datos sobre el funcionamiento de la climatización.

Además se complementa con el asistente de luces que activa cortas o largas —el High Beam Assist— en función del tráfico de la vía.

Subaru Impreza 2018: el primero con plataforma SGP

El Subaru Impreza 2018 ha sido el primer coche de la marca en estrenar la plataforma global SGP, si bien el primero en comercializarse con ella en el mercado español fue el Subaru XV. Como el SUV, el Subaru Impreza mide 4,46 m de largo, longitud de carrocería que le convierte en uno de los compactos más grandes del mercado: el Honda Civic mide 4,51 m.; Nissan Leaf, 4,49 m y Mazda3 o Hyundai Ioniq, 4,47 m.

Subaru Impreza 2018Ligereza y rigidez son los dos atributos fundamentales de esta plataforma  y que están presentes en forma de sensaciones cuando se conduce el Impreza 2018. Igual que ocurre con la menor presencia de vibraciones. El compacto de Subaru se siente receptivo al cambio de dirección rápido, en tanto que la tracción total potencia su motricidad incluso sobre suelo muy deslizante. La Symmetrical All-Wheel-Drive de Subaru incorpora, en el acabado Executive, la posibilidad de reparto variable del par producido por el motor entre los dos ejes, en función del agarre, fundamentalmente; además de ser capaz de gestionar el par de la rueda de cada uno de esos ejes enviando, por ejemplo, más a la exterior, para así mitigar el posible subviraje. En el otro nivel de este Subaru Impreza, el Sport, el Active Torque Vectoring (ATV), como denomina a este sistema la marca, sólo trabaja sobre el eje delantero.

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Otro de los nuevos elementos de la plataforma del Subaru Impreza 2018 es la dirección. Se ha hecho más rápida, reduciendo su desmultiplicación, aunque percibimos un punto central no muy definido. En cuanto a los frenos, la bomba del Impreza es la misma que la del Subaru BRZ, en tanto que se emplean discos de freno ventilados en ambos ejes. Una innovación de la SGP está en las suspensiones, que cuentan con geometrías de suspensión de tipo McPherson, para el eje delantero; y paralelogramo deformable para el posterior, con un ajuste confortable de sus elementos elásticos. En el eje trasero, la estabilizadora se ancla directamente el chasis para reducir el balanceo de la carrocería. En todo caso, la sensación de conducción del Subaru Impreza es de un movimiento de la carrocería controlado en los apoyos más fuertes, como los que tuvimos la posibilidad de observar en la pequeño circuito de handling de Ilunion en Brunete (Madrid), donde se realizó una parte de nuestra primera prueba.

Subaru Impreza 2018La plataforma SGP ha sido creada, como no podía ser de otra manera, no sólo con la tracción total como elemento clave de su definición, sino también de los motores bóxer. El 1.6 de 114 CV con el que se estrena el Impreza en España —en otros países ya se vende también con el 2.0 de 156 CV, ya presente también en los Subaru XV— es un cuatro cilindros de respuesta muy lineal y siempre suave, incluso cuando la caja de cambios de variador continuo le lleva a trabajar a un régimen alto, algo que ya ocurre con un ligero incremento de la carga. No impresiona por su respuesta al acelerador, en todo caso, ni por su empuje ni por lo que esa transmisión le hurta. Incluso no hemos apreciado un consumo particularmente bajo, toda vez que en un recorrido sin grandes exigencias —y prescindiendo del gasto realizado en la prueba en circuito cerrado— apreciamos en el ordenador de viaje registros que se aproximaban, por abajo, los 8 l/100 km.

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Subaru Impreza 2018: interior

Uno de los aspectos que más ha ganado esta generación del Subaru respecto a las anteriores —la cuarta, vendida entre 2011 y 2016, no fue comercializada en España— es en calidad percibida. Hay mayor atención al detalle, con acabados y texturas más agradables y, por supuesto, atención a la conectividad. En este sentido, la pantalla central táctil puede ser de 6,5 u 8”, según se trate del acabado Sport o Executive, recoge las funciones de información y entretenimiento. Entre ellas no está la navegación que, como ocurría en el XV, no tiene un módulo propio. Al menos, a través de la conexión con Android Auto y Apple Car Play es posible disponer de los datos de guía que proporciona el smartphone en la pantalla, si bien eso supondrá un consumo de datos extra.

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El precio del Subaru Impreza será muy competitivo si nos atenemos, sobre todo, a su configuración mecánica y equipamiento si nos atenemos a que la versión Sport con este 1.6 costará 20.400 euros —descontados ya los 1.400 euros de oferta de Subaru— y 23.200 euros en el caso del Executive —1.700 euros de promoción—. En ambos, la única opción al equipamiento de serie será la pintura metalizada, que costará 550 euros.

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