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Ford Mondeo 2.0 TDCi PowerShift vs Opel Insignia 2.0 CDTi Active Select

Siguen siendo una opción de minorías, pero presentan argumentos irrefutables. Hablamos de los cambios automáticos. No faltan en las gamas de Mondeo e Insignia y aunque buscan el mismo objetivo, las similitudes entre el Powershif del Ford y el Active Select del Opel son pura coincidencia.
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Ford Mondeo 2.0 TDCi PowerShift vs Opel Insignia 2.0 CDTi Active Select
Dicen los estudios de márketing sobre las cajas de cambio automáticas que son un elemento que crean fidelidad: quien las prueba, repite. Visto así, parece que son pocos los conductores que las eligen, a tenor que hoy día su presencia en el grueso del mercado sigue siendo testimonial. Pero resulta evidente que es precio (1.850 euros el PowerShift del Mondeo y 2.713 euros el Acive Select del Insignia) el que tira por tierra el resto de los argumentos que justifican su adquisición.

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Opel Insignia vs Ford Mondeo

Ni siquiera vale hoy día desacreditar un cambio automático desde la perspectiva de la conducción deportiva, sino todo lo contrario. Y no sólo eso. Tanto han evolucionado las cajas de cambios automáticas que ahora no sólo proponen el consabido confort de conducción o esa mayor efectividad deportiva, también incluso una mayor economía de consumo (objetivo de los cambios de 7 y 8 velocidades). Convertidor (Insignia: Active Select) frente a doble embrague (Mondeo: PowerShift). Por esa variedad técnica nos conviene saber qué hay detrás de los tecnológicos apelativos con que se bautizan a esos cambios, Powershift y Acitve Select en el caso de estos Mondeo e Insignia respectivamente. El Active Select responde a la técnica más tradicional, donde un elemento hidráulico sustituye al embrague mecánico de un cambio manual. A modo de resumen, este elemento hidráulico conocido por convertidor de par transmite el movimiento del motor a la caja de cambios por un sistema que utiliza el aceite como elemento trasmisor de ese movimiento (no existen engranajes solidarios). Digamos que no hay un enlace sólido. El aceite amortigua el movimiento y esta filtración genera suavidad (y pérdidas energéticas), de ahí que siempre prevaleciera el confort de conducción ante otras cuestiones. Pero hoy día los ‘pros’ de esta técnica se mantienen muy presentes y los `contras’ se han minimizado considerablemente.

Por naturaleza, en el convertidor de par aparece un resbalamiento (lo que acelera el motor no se corresponde con lo que avanzamos) porque como hemos comentado el aceite que baña y separa las piezas que enlazan el motor con el cambio no las solidifica. Para gestionar favorablemente este resbalamiento sólo cuando interesa, el Active Select de Opel bloquea el convertidor (puenteándolo) y de esta manera la transmisión del movimiento pasa a ser completamente solidaria. El resbalamiento interesa en el mismo inicio de marcha, pues aporta en esa crítica transición de parado a movimiento mucha suavidad (como sólo el mejor de los conductores podría intentar sincronizando armoniosamente embrague y acelerador en un cambio manual convencional). Por tanto, en 1ª velocidad el convertidor ‘patina’. En las demás velocidades, con el coche lanzado, se bloquea y descubrimos un tacto directo, sin pérdidas, entre lo que aceleramos y recibimos. El doble embrague que utiliza el Mondeo está basado en un cambio que Porsche desarrolló hace muchos años en la más alta competición y que el Grupo Volkswagen ha popularizado hoy bajo las siglas DSG. Recordemos para simplificar su entendimiento que estas cajas agrupan dos pequeños cambios manuales, uno con las velocidades pares y otro con las impares; y cada uno con su propio embrague automático. Esto aporta unos cambios de velocidades rapidísimos, como ninguna otra configuración –ni el conductor más avezado- puede conseguir, al seleccionar con antelación la siguiente velocidad por lógica a engranar e insertarla con un simple cruce de embragues. Con el objetivo por la conducción más dinámica asegurado, en el PowerShift del Mondeo el trabajo extra de “puesta a punto” está en ofrecer un suave inicio de marcha, como un buen conductor lo conseguiría, y transiciones rápidas pero no violentas. Hay una respuesta más directa de sus embragues que mal gestionada se puede convertir en abrupta. En resumidas cuentas, el Active Select del Insginia busca la deportividad del PowerShift y éste el confort de funcionamiento de aquél.
Doble embrague vs convertidor de par
Dicen los estudios de márketing sobre las cajas de cambio automáticas que son un elemento que crean fidelidad: quien las prueba, repite. Visto así, parece que son pocos los conductores que las eligen, a tenor que hoy día su presencia en el grueso del mercado sigue siendo testimonial. Pero resulta evidente que es precio (1.850 euros el PowerShift del Mondeo y 2.713 euros el Acive Select del Insignia) el que tira por tierra el resto de los argumentos que justifican su adquisición. Ni siquiera vale hoy día desacreditar un cambio automático desde la perspectiva de la conducción deportiva, sino todo lo contrario. Y no sólo eso. Tanto han evolucionado las cajas de cambios automáticas que ahora no sólo proponen el consabido confort de conducción o esa mayor efectividad deportiva, también incluso una mayor economía de consumo (objetivo de los cambios de 7 y 8 velocidades). Convertidor (Insignia: Active Select) frente a doble embrague (Mondeo: PowerShift). Por esa variedad técnica nos conviene saber qué hay detrás de los tecnológicos apelativos con que se bautizan a esos cambios, Powershift y Acitve Select en el caso de estos Mondeo e Insignia respectivamente. El Active Select responde a la técnica más tradicional, donde un elemento hidráulico sustituye al embrague mecánico de un cambio manual. A modo de resumen, este elemento hidráulico conocido por convertidor de par transmite el movimiento del motor a la caja de cambios por un sistema que utiliza el aceite como elemento trasmisor de ese movimiento (no existen engranajes solidarios). Digamos que no hay un enlace sólido. El aceite amortigua el movimiento y esta filtración genera suavidad (y pérdidas energéticas), de ahí que siempre prevaleciera el confort de conducción ante otras cuestiones. Pero hoy día los ‘pros’ de esta técnica se mantienen muy presentes y los `contras’ se han minimizado considerablemente.

Por naturaleza, en el convertidor de par aparece un resbalamiento (lo que acelera el motor no se corresponde con lo que avanzamos) porque como hemos comentado el aceite que baña y separa las piezas que enlazan el motor con el cambio no las solidifica. Para gestionar favorablemente este resbalamiento sólo cuando interesa, el Active Select de Opel bloquea el convertidor (puenteándolo) y de esta manera la transmisión del movimiento pasa a ser completamente solidaria. El resbalamiento interesa en el mismo inicio de marcha, pues aporta en esa crítica transición de parado a movimiento mucha suavidad (como sólo el mejor de los conductores podría intentar sincronizando armoniosamente embrague y acelerador en un cambio manual convencional). Por tanto, en 1ª velocidad el convertidor ‘patina’. En las demás velocidades, con el coche lanzado, se bloquea y descubrimos un tacto directo, sin pérdidas, entre lo que aceleramos y recibimos. El doble embrague que utiliza el Mondeo está basado en un cambio que Porsche desarrolló hace muchos años en la más alta competición y que el Grupo Volkswagen ha popularizado hoy bajo las siglas DSG. Recordemos para simplificar su entendimiento que estas cajas agrupan dos pequeños cambios manuales, uno con las velocidades pares y otro con las impares; y cada uno con su propio embrague automático. Esto aporta unos cambios de velocidades rapidísimos, como ninguna otra configuración –ni el conductor más avezado- puede conseguir, al seleccionar con antelación la siguiente velocidad por lógica a engranar e insertarla con un simple cruce de embragues. Con el objetivo por la conducción más dinámica asegurado, en el PowerShift del Mondeo el trabajo extra de “puesta a punto” está en ofrecer un suave inicio de marcha, como un buen conductor lo conseguiría, y transiciones rápidas pero no violentas. Hay una respuesta más directa de sus embragues que mal gestionada se puede convertir en abrupta. En resumidas cuentas, el Active Select del Insginia busca la deportividad del PowerShift y éste el confort de funcionamiento de aquél.
Doble embrague vs convertidor de par

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