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Fiat 124 Spider: probamos un descapotable con interesante precio

La más pura esencia roadster vuelve a la gama Fiat para dar lugar a uno de los coches más apetecibles del momento, el 124 Spider, toda una tentación...
Pablo Mallo.

Twitter: @p__mallo Fotos: Hans-Dieter Seufert -

Fiat 124 Spider: probamos un descapotable con interesante precio

En 1966 se presentaba el Fiat 124 Spider en el Salón de Turín, un roadster con motor delantero y propulsión a las ruedas traseras cuyo diseño estaba firmado por Pininfarina. 50 años después Fiat ha resucitado su nombre, la misma configuración mecánica y ciertos guiños de diseño (en este caso a cargo del Centro de Estilo Fiat, en Turín), para dar lugar al modelo más emocional de su gama. Recupera así un nicho de mercado en el que no tenía presencia desde el Fiat Barchetta, también obra de Pininfarina, pero en su caso con plataforma de Fiat Punto y tracción delantera. El nuevo Fiat 124 Spider pretende ser mucho más, pues se trata de un producto realmente evolucionado que comparte plataforma con la última generación del alabado Mazda MX-5. Una apuesta segura, por tanto, para la que Fiat incorpora motor propio, sobrealimentado mediante turbocompresor y con un carácter muy personal.

Fiat 124 Spider: puro biplaza

Desde que te subes al Fiat 124 Spider el agrado de uso es la nota predominante. El acceso al habitáculo, como es lógico debido a su poca altura, requiere algo más de agilidad que en un coche convencional, pero una vez dentro resulta plenamente convincente. Acabados, estética, postura de conducción... todo está cuidado al detalle y resulta atractivo. Pulsas el botón de arranque y el motor suena bien; engranas la primera marcha y la precisión del cambio, con recorridos cortos y muy precisos, te contagia de deportividad. Es difícil resistirse a conducirlo de forma 'alegre', estirando la mecánica por puro placer, para sentir su empuje y su sonido, porque, con lo ligero que es, da la sensación de hacerlo todo sin esfuerzo. Acabas circulando muy rápido, también incitado por la precisión de la dirección y las inmediatas reacciones del chasis. 

Fiat 124 Spider pruebaFiat 124 Spider: el motor

Superadas las 2.000 rpm comienza a mostrar su genio, dando lo mejor de sí en torno a 3.000 vueltas y, por tanto, permitiendo una conducción en la que no es necesario preocuparse en exceso del cambio. Una vez lanzado, basta acelerar y hay muy buena respuesta, como mucho habrá que reducir a 5ª para lograr una aceleración contundente. También es brillante en 6ª, pero ya por encima de 120-130 km/h, cuando la aguja del cuentavueltas se encuentra en la zona de par máximo. El único peaje a pagar es que el turbo tiene cierto retardo cuando pisamos a fondo, pero merece la pena esperar esas 6 ó 7 décimas de segundo dado el nivel de prestaciones con el que nos recompensa. Y, para ser un motor sobrealimentado, también se defiende muy bien en la zona alta, aunque no es su especialidad. En caso de estirar la mecánica hasta el corte, éste llega de forma suave, sin embargo no resulta conveniente de cara a conseguir el máximo rendimiento.   

Fiat 124 Spider: comportamiento

En cuanto al comportamiento del Fiat 124 Spider, cuenta con unos acertados tarados de suspensión que para nada resultan incómodos, sino todo lo contrario. Y pese a ello, al ser ligero y contar con un reparto de pesos muy equilibrado (55% en el eje delantero y 45% en el trasero), el comportamiento es intachable. El tren delantero va muy aplomado y se inscribe en las curvas obedeciendo nuestras órdenes sin dudarlo, sin desviarse de la trazada, mientras que la trasera influye en el dinamismo en función de lo que hagamos con el acelerador, siempre aportando agilidad, pero de forma asequible a poco que el conductor sepa lo que hace. Se pueden tomar las curvas con total eficacia a ritmos muy altos, con muy buena capacidad de tracción al volver a acelerar en pleno apoyo, pero también resulta fácil romper la adherencia a base de gas o con un golpe de dirección, logrando así sobrevirajes controlados, caracterizados por su progresividad. A partir de ahí, el ángulo del acelerador determina el grado de complicación para el conductor... Sin ser un coche radical, sí que puede resultar muy deportivo, pero siempre con reacciones relativamente dulces que te persuaden para que, curva tras curva, te apetezca jugar con la trasera y lograr el punto justo de redondeo. Y si es con el cielo por montera, mejor, ya que cuenta con buena protección aerodinámica y no se forman turbulencias en el habitáculo. La capota, por cierto, se acciona manualmente con una facilidad pasmosa, incluso en marcha, por lo que no da ninguna pereza quitarla. En resumidas cuentas, es un coche con el que disfrutar en cualquier situación, incluso de paseo o en zonas urbanas, ya que por sus dimensiones resulta muy maniobrable y la visibilidad, ya sea con capota o sin ella, es muy buena, por lo que no resulta complicado ni estresante moverse entre el tráfico. 

Estamos, por tanto, ante uno de los coches más tentadores del momento, un capricho de tintes deportivos al que es difícil resistirse, y más con el acabado Lusso probado, ya que está muy equipado y puede contar con interesantes complementos como llave inteligente, faros bi-led o cámara trasera. Todo un acierto. 

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