Publicidad

El Opel Insignia Grand Sport estrena tracción 4x4 con reparto vectorial de par

La tracción total que estrenará la segunda generación del Opel Insignia promete mucha mayor deportividad, tracción superlativa y una importante reducción del consumo.
Miguel García-Vidal mgarcia-vida@mpib.es -
El Opel Insignia Grand Sport estrena tracción 4x4 con reparto vectorial de par

Cuando en primavera de 2007 arranque la comercialización de la segunda generación del Opel Insignia, la berlina que ha ayudado a la marca del rayo a posicionarse en un escalón superior, lo hará con una versión con un gadget mecánico muy especial. Se trata de la tracción total con reparto de par vectorial, que permite distribuir el par motor de forma completamente independiente entre las ruedas traseras, incluso es capaz de mandar toda la fuerza a una sola rueda. Pero no sólo en función de la tracción disponible en cada momento, sino también de la programación específica que haya elegido el fabricante para cada modo de conducción; según la capacidad de tracción, pero también la posición del acelerador, el ángulo de giro del volante…

Así, en modo Tour su efecto direccional será menor mientras que en Sport tendremos la sensación de conducir un coche mucho más ágil, como si en las curvas más cerradas tuviese una batalla mucho más corta de la que en realidad tiene; mientras envía mayor par a la rueda exterior para inducir un mayor giro sobre su eje vertical. Sin pasar por alto que en condiciones de precaria adherencia podrá aplicar el par al suelo de la forma más eficiente posible.

El sistema, que lo provee GKN, se denomina Twinster. Técnicamente dispone de un módulo en el tren trasero con un doble embrague que le permite prescindir de diferencial. Así, en función del par que se decide enviar a cada rueda abre más o menos cada embrague. El resto del sistema es igual al del anterior Opel Insignia 4x4, con un diferencial de embrague multidisco como nexo de unión entre el tren delantero y el trasero.

Opel Insignia Grand SportLa gran ventaja de este sistema respecto a otros que también hacen un reparto dinámico vectorial del par es, además de su mayor flexibilidad, que permite prescindir del conjunto de complejos engranajes planetarios a cada lado del diferencial y ahorrar peso. Frente a los que para ello utilizan el control de estabilidad, no se trata de un sistema restrictivo, que frena selectivamente cada rueda para inducir un mayor o menor giro, con un desperdicio de energía mucho menor. Incluso los embragues de las ruedas traseras permiten una desconexión total. No en vano, según GKN, con el sistema Twinster se consigue un ahorro de combustible de entre 0,3/0,4 l/100 km comparado con otros sistemas de tracción total. Por el momento, este sistema Twinster, en sus diferentes variantes —también puede ser sólo para coches de tracción a un eje o tener también ese doble embrague como unión entre el tren delantero y el trasero— también lo podemos ver en los Ford Focus RS y Range Rover Evoque.

Aún no están definidas las motorizaciones que estarán disponibles con esta tracción total, lo que sí sabemos es que en un principio se combinará en exclusiva con el cambio automático de convertidor de par ZF de 8 velocidades, aunque también se estudia poder ofrecerlo con el cambio manual.

También te puede interesar:

Nueva generación del Opel Insignia

Comparativa Citroën C5 HDI 160 Crosstourer y Opel Insignia 2.0 CDTI 163 Country Tourer 4x4

Ford Focus RS 2016

Utilizamos cookies propias y de terceros para facilitar y mejorar la navegación, mostrarte contenido relacionado con tus preferencias y recopilar información estadística. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Más información.