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¿Qué no te cubre el seguro de coches?

Tener contratado un seguro en tu vehículo es una obligación, pero hay que tener cuidado con la letra pequeña y con el respeto de las cláusulas que firmamos al contratarlo. Si se incumple alguna de ellas o si no se respeta el código de circulación, la aseguradora se puede lavar las manos con los ‘terceros’. Te contamos en qué casos la aseguradora puede ampararse en la ley para no hacerse cargo de las indemnizaciones.
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¿Qué no te cubre el seguro de coches?

Te ponemos en antecedentes
Una reciente sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha dejado sin indemnización al pasajero de un coche que reclamó un pago de 65.000 euros al seguro de todas las partes –vehículo en el que viajaba, vehículo contrario y Fondo de Garantía del Automóvil portugués- por las lesiones que sufrió y las operaciones futuras que pudiera necesitar. El asunto no es sólo de gran importancia por haber llegado hasta el Tribunal Europeo, sino porque intervenía el Fondo de Garantía del Automóvil portugués –lo que sería aquí el Consorcio de Compensación de Seguros-, al no tener seguro el conductor del vehículo contrario. El hecho de rechazarle cualquier tipo de indemnización, se debe a que se le ha considerado como único culpable de los daños recibidos, ya que no estaba utilizando el sistema de retención homologado o cinturón.


Qué dice la ley
El derecho comunitario dice que: ‘las disposiciones nacionales que, en caso de una colisión entre dos vehículos automóviles que haya causado daños corporales al pasajero de uno de ellos sin que pueda imputarse culpa a los conductores, permiten limitar o excluir la responsabilidad civil de los asegurados’.
O lo que es lo mismo, aunque la norma general europea dice que toda víctima de tráfico considerada como ‘tercero’ debe estar protegida y debidamente indemnizada, existen excepciones por negligencia por parte del afectado. Cumplir con el código civil es clave si no queremos llevarnos un susto, ya que la aseguradora estará en el derecho de no pagar o reducir la indemnización al ocupante del vehículo que haya sufrido daños por no usar los sistemas de retención obligatorios o el casco.

En el supuesto de que un usuario de la vía –conductor , pasajero o peatón- resultara dañado por un coche robado, dado a la fuga o sin posibilidad de ser reconocido, será el Consorcio de Compensación de Seguros el encargado de indemnizar debidamente a la víctima del accidente.

Además, tendrá que ser demostrable la negligencia. Si el vehículo sufre un accidente y no es comprobable la negligencia o no está directamente vinculado con el daño sufrido, la indemnización será obligatoria.

Puedes dejar en la calle a tus padres por tomar una copa de más
Desde AEA (Automovilistas Europeos Asociados) quieren recordar que prestarle nuestro coche a otra persona puede traer consecuencias graves.

Las pólizas de seguros incluyen unas cláusulas que estipulan en qué casos se cubriría el daño hecho por un usuario que conduzca nuestro coche –conductor habitual, secundario…-. El único punto de la póliza que no es necesario que el titular firme, es el de conducción bajo los efectos del alcohol o de las drogas, ya que, este caso, al conductor que -no siendo titular del coche- haga un daño a un tercero, se le podrá reclamar siempre la indemnización que éste reciba, salvo si es insolvente, caso en el que será el dueño del vehículo el que tenga que pagar por ser considerado el culpable indirecto. El ejemplo más claro –que además es real- es el del hijo que coge el coche de sus padres y provoca un accidente estando bajos los efectos del alcohol o de sustancias psicotrópicas. Aunque es el hijo el responsable principal, si no tiene la suficiente solvencia económica o patrimonial para hacerse cargo de la indemnización, la responsabilidad recaerá en los padres.

Otro caso posible, es conducir sin tener la ITV (Inspección Técnica de Vehículos) pasada en el coche, pudiendo también la aseguradora solicitar al titular del coche la devolución del pago que le ha hecho al pasajero dañado en un accidente.

Y, por supuesto, cualquier accidente provocado por el conductor de nuestro coche –que no aparezca como asegurado- será susceptible de ser rechazado y, por tanto, no cubierto por nuestro seguro.

Por eso, es de vital importancia leer todas las cláusulas de nuestro seguro, que indicarán todos los supuestos en los que la cobertura se hará cargo de los daños, y no prestar el coche en caso de dudas.

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