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El Audi TT cumple 20 años: datos clave y mejores fotos

El Audi TT, uno de los coches deportivos con más solera de la firma alemana, cumple 20 años. Desde Autopista.es hacemos nuestro pequeño homenaje a todo un clásico moderno.
Alberto de la Torre.

Twitter: @autopista_es -

El Audi TT cumple 20 años: datos clave y mejores fotos

Cómo pasa el tiempo, parece que fue ayer cuando se presentó en el Salón del Automóvil de París el Audi TT. Como te puedes imaginar, la frase no es mía. Ni tampoco de ninguno de mis compañeros. Es un poquito de todos, porque cada poco tiempo nos encontramos mencionando un tópico similar. En esta ocasión le toca al Audi TT, todo un clásico moderno.

Durante los años 90 Audi se encontró con un problema, las finanzas eran solventes y la compañía no corría peligro, pero tampoco encontraban una traslación positiva entre las innovaciones que estaban introduciendo en sus coches y un aumento en las ventas. Audi no tenía una imagen clara y moderna sobre la que sustentar su firma.

En Ingolstad necesitaban un proyecto que ofreciera una imagen que aglutinara tecnología, belleza y carácter alemán. La solución llegó de la mano de Freeman Thomas, un diseñador que apostó por el minimalismo, por la escuela Bauhaus, que pregonaba el uso de las formas simples para conseguir productos sin aditivos estéticos y poco funcionales. El nuevo deportivo debía ser eficaz y elegante. Se dice rápido, ¿verdad?

Audi TT

Audi TT, 20 años atrás

Y así se presentó Audi hace ahora 20 años en el Salón del Automóvil de París. Con un deportivo coupé que se alejaba de las formas agresivas, muy elegante y que apostaba por el minimalismo, con líneas muy redondeadas y que, además, era casi calcado al prototipo que se había presentado tres años antes en Frankfurt. Con sus cuatro plazas y un precio razonable, estaba preparado para ser el modelo bandera de la marca.

Tanto gustó que la firma acabó llevando parte de la estética del TT a los Audi A6 y A4, los cuales recibieron unas formas más redondeadas en sus grupos ópticos, tanto delanteros como traseros. Y, a día de hoy, se sigue poniendo como ejemplo de buen producto en las escuelas de diseño. No sería el más rápido ni el más eficiente aerodinámicamente, pero sí aunaba todo lo que quería representar Audi en un solo coche. Tanto que no se presentaría una nueva generación hasta 2006.

Audi TT

Mecánicamente, la primera generación del Audi TT apareció con un motor turboalimentado de 1,8 litros y con 180 CV. Un poco más tarde aparecería una nueva versión de 225 CV y con el tiempo la más radical, un V6 de 3,2 litros que con sus 250 CV y tracción a las cuatro ruedas conseguía alcanzar los 250 km/h de velocidad punta.

Por último, destacar que igual que gustó la versión coupé, en 1999 llegaría a los concesionarios una variante cabrio con techo de lona que obligaba a despedir las dos plazas traseras y convertir al deportivo en un biplaza. Por el camino se dejaba atrás un pequeño lavado de cara en 2004 y la generalización del cambio DSG de doble embrague. En 2005, casi como despedida, aparecía el Audi TT Quattro Sport que elevaba su potencia hasta los 240 CV y reducía 75 kg con el sacrificio de prescindir de las plazas traseras, del aire acondicionado y contando con unos backets Recaro como asientos delanteros. Esta versión sólo estaba disponible con la carrocería coupé.

Audi TT

Año 2006, el reto de renovar al Audi TT

Por todo lo que hemos explicado sobre diseño, renovar el Audi TT no era una tarea sencilla. En 2006 los germanos enfrentaron el reto de cara y presentaron la segunda generación del deportivo. En él encontramos las líneas maestras del modelo original, pero la caída coupé se retrasa, las formas redondeadas de los volúmenes no estaban tan marcadas y se añaden algunos nervios que dejan atrás el minimalismo de la primera generación.

Como principal novedad en esta generación encontramos la irrupción del Diesel. Pensado más para su uso en el día a día, a los gasolina de 160 y 211 CV se sumaba una tercera opción Diesel de 170 CV. Junto a ellos, se mantuvo el bloque V6 de 250 CV aunque acabó desapareciendo a finales de su vida comercial.

En el apartado más deportivo, lo más destacable llegó con la aparición de nuevas versiones más rápidas y efectivas que se olvidaban de ofrecer un deportivo coupé a precio razonable para decantarse por un modelo muy eficaz pero de precio mucho menos competitivo.

Audi TT

En 2007, tras un pequeño lavado de cara apareció el acabado TTS, con un motor de gasolina de 2,0 litros y 272 CV que, además, se profundizaba en ella con una suspensión específica. Al contrario que en la generación anterior, los aditivos mecánicos también tenían una correspondencia en el exterior, con un nuevo paragolpes y un difusor trasero con cuatro salidas de escape.

En el caso del TT RS hablamos de un deportivo movido por un bloque de 2,5 litros y 340 CV que le permitía alcanzar los 100 km/h desde parado en 4,3 segundos. Todo ello resultado de una puesta a punto aún más agresiva, con nuevas suspensiones y frenos mejorados. Y, por si fuera poco, más adelante llegaría el Audi TT RS Plus, que elevaba la potencia del original hasta 360 CV, rebajaba la aceleración hasta los 4,1 segundos en el 0 a 100 km/h y lograba una velocidad punta de 280 km/h. Dos misiles que estéticamente eran calcados pero que sí marcaban diferencias con versiones más modestas y con acabados que incluían tanto a sus versiones coupé como las cabrio.

Audi TT RS

Tercera generación, revolución interior

Si bien la tercera generación del Audi TT ha traído consigo pocos cambios exteriormente, en el interior sí se ha sufrido una profunda renovación. En lo que se refiere a la carrocería, estamos ante la generación más continuista, ahondando en los nervios más deportivos y apostando por las formas afiladas, aunque sin renunciar a las líneas maestras que hicieron triunfar a las generaciones anteriores.

Al igual que sucediera en la primera generación con la nueva estética, la tercera familia del Audi TT ha servido como base de pruebas de algunos elementos que más tarde se han reproducido en otros modelos de la marca. El deportivo coupé fue el encargado de estrenar el virtual cockpit, que sustituye los relojes analógicos tradicionales por una pantalla de gran tamaño y configurable en distintos diseños que incluye desde los relojes a los mapas del navegador.

En esta ocasión, el conductor ha sido el gran protagonista en el rediseño interior del Audi TT. La pantalla de la consola central ha sido eliminada en famoso del ya mencionado virtual cockpit, la botonera central se ha reducido a su mínima expresión y se ha buscado una ingeniosa solución a la pantalla de información del climatizador, llevada al círculo interior de las salidas de aire en forma de turbina.

Audi TT

En cuanto a su comportamiento, como ya sucediera en la segunda generación, se vuelven a ofrecer versiones con tracción delantera o total y transmisiones manuales y automáticas. En cuanto a sus motores, en el apartado de gasolina se ofrece un 1,8 litros y 180 CV o un 2,0 litros de 230 CV. En el caso del Diesel, se ofrece un 1,8 litros de 180 CV.

Por último, en el caso de Audi TT S y de los TT RS, además de los aditivos estéticos y las mejoras deportivas en la puesta a punto, el primero de ellos se ofrece con un bloque de gasolina de 2,0 litros elevado hasta los 310 CV, mientras que en el segundo hablamos de una bestia de 2,5 litros y 400 CV que permiten acelerar de 0 a 100 km/h en tan solo 3,7 segundos.

En definitiva, podrá gustar más o menos, pero sí es indudable que estamos ante un clásico moderno.

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En Ingolstad necesitaban un proyecto que ofreciera una imagen que aglutinara tecnología, belleza y carácter alemán. La solución llegó de la mano de Freeman Thomas, un diseñador que apostó por el minimalismo, por la escuela Bauhaus, que pregonaba el uso de las formas simples para conseguir productos sin aditivos estéticos y poco funcionales. El nuevo deportivo debía ser eficaz y elegante. Se dice rápido, ¿verdad?

Audi TT

Audi TT, 20 años atrás

Y así se presentó Audi hace ahora 20 años en el Salón del Automóvil de París. Con un deportivo coupé que se alejaba de las formas agresivas, muy elegante y que apostaba por el minimalismo, con líneas muy redondeadas y que, además, era casi calcado al prototipo que se había presentado tres años antes en Frankfurt. Con sus cuatro plazas y un precio razonable, estaba preparado para ser el modelo bandera de la marca.

Tanto gustó que la firma acabó llevando parte de la estética del TT a los Audi A6 y A4, los cuales recibieron unas formas más redondeadas en sus grupos ópticos, tanto delanteros como traseros. Y, a día de hoy, se sigue poniendo como ejemplo de buen producto en las escuelas de diseño. No sería el más rápido ni el más eficiente aerodinámicamente, pero sí aunaba todo lo que quería representar Audi en un solo coche. Tanto que no se presentaría una nueva generación hasta 2006.

Audi TT

Mecánicamente, la primera generación del Audi TT apareció con un motor turboalimentado de 1,8 litros y con 180 CV. Un poco más tarde aparecería una nueva versión de 225 CV y con el tiempo la más radical, un V6 de 3,2 litros que con sus 250 CV y tracción a las cuatro ruedas conseguía alcanzar los 250 km/h de velocidad punta.

Por último, destacar que igual que gustó la versión coupé, en 1999 llegaría a los concesionarios una variante cabrio con techo de lona que obligaba a despedir las dos plazas traseras y convertir al deportivo en un biplaza. Por el camino se dejaba atrás un pequeño lavado de cara en 2004 y la generalización del cambio DSG de doble embrague. En 2005, casi como despedida, aparecía el Audi TT Quattro Sport que elevaba su potencia hasta los 240 CV y reducía 75 kg con el sacrificio de prescindir de las plazas traseras, del aire acondicionado y contando con unos backets Recaro como asientos delanteros. Esta versión sólo estaba disponible con la carrocería coupé.

Audi TT

Año 2006, el reto de renovar al Audi TT

Por todo lo que hemos explicado sobre diseño, renovar el Audi TT no era una tarea sencilla. En 2006 los germanos enfrentaron el reto de cara y presentaron la segunda generación del deportivo. En él encontramos las líneas maestras del modelo original, pero la caída coupé se retrasa, las formas redondeadas de los volúmenes no estaban tan marcadas y se añaden algunos nervios que dejan atrás el minimalismo de la primera generación.

Como principal novedad en esta generación encontramos la irrupción del Diesel. Pensado más para su uso en el día a día, a los gasolina de 160 y 211 CV se sumaba una tercera opción Diesel de 170 CV. Junto a ellos, se mantuvo el bloque V6 de 250 CV aunque acabó desapareciendo a finales de su vida comercial.

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En el apartado más deportivo, lo más destacable llegó con la aparición de nuevas versiones más rápidas y efectivas que se olvidaban de ofrecer un deportivo coupé a precio razonable para decantarse por un modelo muy eficaz pero de precio mucho menos competitivo.

Audi TT

En 2007, tras un pequeño lavado de cara apareció el acabado TTS, con un motor de gasolina de 2,0 litros y 272 CV que, además, se profundizaba en ella con una suspensión específica. Al contrario que en la generación anterior, los aditivos mecánicos también tenían una correspondencia en el exterior, con un nuevo paragolpes y un difusor trasero con cuatro salidas de escape.

En el caso del TT RS hablamos de un deportivo movido por un bloque de 2,5 litros y 340 CV que le permitía alcanzar los 100 km/h desde parado en 4,3 segundos. Todo ello resultado de una puesta a punto aún más agresiva, con nuevas suspensiones y frenos mejorados. Y, por si fuera poco, más adelante llegaría el Audi TT RS Plus, que elevaba la potencia del original hasta 360 CV, rebajaba la aceleración hasta los 4,1 segundos en el 0 a 100 km/h y lograba una velocidad punta de 280 km/h. Dos misiles que estéticamente eran calcados pero que sí marcaban diferencias con versiones más modestas y con acabados que incluían tanto a sus versiones coupé como las cabrio.

Audi TT RS

Tercera generación, revolución interior

Si bien la tercera generación del Audi TT ha traído consigo pocos cambios exteriormente, en el interior sí se ha sufrido una profunda renovación. En lo que se refiere a la carrocería, estamos ante la generación más continuista, ahondando en los nervios más deportivos y apostando por las formas afiladas, aunque sin renunciar a las líneas maestras que hicieron triunfar a las generaciones anteriores.

Al igual que sucediera en la primera generación con la nueva estética, la tercera familia del Audi TT ha servido como base de pruebas de algunos elementos que más tarde se han reproducido en otros modelos de la marca. El deportivo coupé fue el encargado de estrenar el virtual cockpit, que sustituye los relojes analógicos tradicionales por una pantalla de gran tamaño y configurable en distintos diseños que incluye desde los relojes a los mapas del navegador.

En esta ocasión, el conductor ha sido el gran protagonista en el rediseño interior del Audi TT. La pantalla de la consola central ha sido eliminada en famoso del ya mencionado virtual cockpit, la botonera central se ha reducido a su mínima expresión y se ha buscado una ingeniosa solución a la pantalla de información del climatizador, llevada al círculo interior de las salidas de aire en forma de turbina.

Audi TT

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En cuanto a su comportamiento, como ya sucediera en la segunda generación, se vuelven a ofrecer versiones con tracción delantera o total y transmisiones manuales y automáticas. En cuanto a sus motores, en el apartado de gasolina se ofrece un 1,8 litros y 180 CV o un 2,0 litros de 230 CV. En el caso del Diesel, se ofrece un 1,8 litros de 180 CV.

Por último, en el caso de Audi TT S y de los TT RS, además de los aditivos estéticos y las mejoras deportivas en la puesta a punto, el primero de ellos se ofrece con un bloque de gasolina de 2,0 litros elevado hasta los 310 CV, mientras que en el segundo hablamos de una bestia de 2,5 litros y 400 CV que permiten acelerar de 0 a 100 km/h en tan solo 3,7 segundos.

En definitiva, podrá gustar más o menos, pero sí es indudable que estamos ante un clásico moderno.

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