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Así se fabrican los Audi

¿Sabías que cada minuto y medio sale un coche de la fábrica de Audi en Ingolstadt? ¿Y que sólo se producen dos coches iguales al año? Estas son sólo algunas de las curiosidades que nos han contado en nuestra visita a emblemática planta de la marca de los cuatro aros.
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Así se fabrican los Audi
En pleno corazón de Baviera a apenas una hora de Munich, -o media a las velocidades de las Autobahn alemanas- está la casa de Audi, Ingolstadt . Con motivo de la presentación de los resultados económicos nos acercamos a la fábrica, una de las más grandes de Alemania y de Europa. De las líneas de montaje de Ingolstadt salieron el año pasado más de medio millón de Audi A3, A4, A5, A6 y Q5 -más derivados-, y de las de carrocería todos los TT Coupé, TT Roadster y A3 Cabrio fabricados el año pasado -la planta húngara de Gyor se encarga del montaje final, 36 horas desde que se manda hasta que lo envían de vuelta.

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Así se fabrican los Audi

En Ingolstadt se fabrica para todo el mundo y sólo se produce una coincidencia al año, solo dos modelos son idénticos. Sin contar las prensas se tardan unas 30 horas en hacer un coche, cada minuto y medio, 87 segundos, sale uno de sus líneas. Te contamos cómo es el proceso.

Nuestra primera parada, en las prensas. Lo primero es hacer las matrices. Nos cuentan que se necesitan 10 kilómetros de bobina de metal para hacer una carrocería de un Audi. Eso sí, el 20 o el 25 por ciento se pierden en el corte y se recicla. Al día se convierten 2.200 Tn de chapa en 730.000 estampados individuales. Lo primero es aplanarla. Este proceso se hace en seis etapas. En poco más de 10 minutos tenemos cortadas las piezas para hacer un A4. Trabajan 24 horas, 3 turnos y 5 días a la semana. Para conseguir la forma deseada las máquinas llegan a hacer una fuerza de 78.000 kN. Las piezas de la carrocería tienen grosores que van desde 0,65 a 2 mm de ancho y encontramos acero de distinta dureza, en función de si van destinados o no a proteger el habitáculo, en este caso el color es más oscuro y es el más duro. También hay partes de aluminio. Un Audi A4 o un A5 está compuesto por más de 3.000 piezas. Un robot que trabaja en esta parte cuesta entre 25.000 y 75.000 euros.

Con las piezas ya cortadas, comienzan a unirse. Un robot se encarga de medir el grosor de cada parte y su resistencia. A continuación llega la pintura. Se tardan entre 8 y 10 horas en pintar un Audi completamente. En Ingolstadt se pintan unos 24 coches al día. Aparte de la paleta de colores de la marca, compuesta de 32 colores, es posible pintar un Audi del color que se desee. La composición de la pintura empleada es: 63 por ciento agua, un 2 colores, un 12 de solventes y 23 resinas. La verdad es que el proceso no varía demasiado de otras fábricas y está casi todo mecanizado. Primero se limpia bien de grasa y suciedad y se les dan los tratamientos de anticorrosión, cataforesis a 330 voltios incluida, sellando previamente las partes más críticas para protegerlas de la corrosión.

A continuación llegan 5 capas de pintura. Se alterna con el horno. En la primera fase se necesitan 370 m3 de pintura. Los plásticos se pintan aparte y se hace una comprobación después, de forma que las piezas que no sean exactamente de igual color se desechen. Luego toca la prueba de la resistencia a la corrosión, a la pintura a la humedad y de temperatura. En Ingolstadt hay 6 líneas de montaje. Es la parte más artesanal y donde encontramos menos robots de toda la fábrica. Los procesos se hacen a mano porque las máquinas no tienen tanta funcionalidad. Vemos por ejemplo cómo colocan un airbag de cortina en un S3. Nos cuentan que a la hora de colocar las baterías, por ejemplo, se tiene en cuenta los mercados a los que el coche va destinado. Existen 6 tipos diferentes. Y es que en Ingolstadt fabrican para todo el mundo, lo mismo volantes a la derecha que a la izquierda, con matrícula americana o europea... Se miden los segundos que cada persona tarda en hacer cada cosa. El día de nuestra visita iban con un poco de retraso, 14 Audis de menos sobre lo previsto, unos grandes paneles nos lo indican. Los motores vienen de la fábrica de Audi en Hungría y se montan aquí. Nos llama la atención el señor que se dedica a comprobar que los tornillos y las tuercas estén bien. Poner los asientos no es fácil y cansado. Estos trabajadores tienen un descanso cada 2 horas, el resto cada 3. Se tardan 4 horas y media en montar completamente un coche aunque hace poco se empleaba 1,5 más. El recorte del tiempo se debe a las sugerencias de los trabajadores.

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