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El Opel GT celebra su 50 aniversario: anécdotas, imágenes...

Tal vez del Opel GT recuerdes más sus líneas que algunos de sus hitos, como haber sido uno de los primeros coches eléctricos experimentales o batir récords mundiales con una versión Diesel. Repasamos sus datos más curiosos en su 50 aniversario.
Raúl Roncero – rroncero@mpib -
El Opel GT celebra su 50 aniversario: anécdotas, imágenes...

Como buen icono, el Opel GT también nació en la sombra, en el más absoluto de los secretos de quienes vieron en Opel  la oportunidad de diseñar y fabricar un automóvil único en aquel momento. Hoy se cumple el 50 aniversario desde que este deportivo pasara a convertirse en un modelo de producción a partir de 1968, exactamente seis años después de que sus ingenieros esbozaran los primeros diseños y tres desde que el Opel diera luz verde al proyecto tras la ovación recibida por el público cuando contempló por primera vez el Experimental GT en el Salón de Frankfurt de 1965.

Ese primer concept del Opel GT parecía estar expresamente diseñado para el aficionado de culto, tenía un capó muy largo y una zaga truncada. Era un biplaza muy aerodinámico, ligero, equipado con un motor en posición central delantero procedente del banco de órganos de la marca, y entre sus destellos de diseño, contaba también con unos faros escamoteables que giraban sobre su eje longitudinal, así como prominentes pasos de rueda. La base estaba perfectamente concebida y tras dar luz verde al proyecto, sólo faltaba “afinar” el modelo para que pudiera convertirse en un automóvil de producción.

Opel GT

Opel GT: de coche experimental a deportivo icónico

Las líneas originales eran obra de Erhard Schnell, quien justo a su equipo de confianza, estrenaron el Centro de Diseño que Opel tiene en Rüsselsheim (Alemania), base de operaciones de la marca en la actualidad. Su paso a la producción implicó depurar algunos de los rasgos de un concepto experimental para convertirlo en el auténtico Opel GT. El capó adquirió un diseño más largo y bajo, se rediseño la zona trasera y se adoptaron unos nuevos faros. El interior estaba concebido casi como un coche carreras, donde los tres elementos principales serían unos eficaces baquets, un voalnte deportivo de tres radios y unos relojes analógicos de clara lectura. Eso sí, Opel no descuidaría la seguridad equipando al GT con cinturón de seguridad de tres puntos, arco antivuelco integrado o barras de protección en las puertas. Pero su puesta en marcha requeriría de socios ajenos a la marca expertos en la fabricación de carrocerías, encargando a la empresa francesa Chausson y Brissoneau¬Lotz el estampado, soldadura y pintura de las carrocerías que, posteriormente en Rüsselsheim se terminarían de ensamblar con productos cien por cien Opel, tanto suspensiones como motores, frenos y cajas de cambios.

En su origen, el Opel GT montaba dos propulsores, un 1.1 de 60 CV de origen Opel Kadett y un 1.9 litros de 90 CV de procedencia Rekord, el motor más laureado. Montana un cambio manual de 4 velocidades o un automático de 3 marchas principalmente destinado al mercado norteamericano. Alcanzaba 185 km/h y aceleraba de 0 a 100 km/h en 11,5 segundos, proporcionando sensaciones únicas al ser tan ligero y rápidos de reacciones prácticamente al ras del suelo. Pero Opel y el GT también formaron un binomio de grandes hitos con los que la marca pudo experimentar en otras áreas. Por ejemplo, en 1971, Georg Von Opel, nieto del fundador de la marca, desarrolló una versión eléctrica capaz de alcanzar 189 km/h. Y con un motor Diesel adaptado, logró en 1972 dos récords mundiales de velocidad y 18 internacionales en la pista de pruebas de Dudenhofen. En 1973 cesó la producción de este emblemático modelo que volvería a nacer en 2006… Pero eso es otra historia.

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En su origen, el Opel GT montaba dos propulsores, un 1.1 de 60 CV de origen Opel Kadett y un 1.9 litros de 90 CV de procedencia Rekord, el motor más laureado. Montana un cambio manual de 4 velocidades o un automático de 3 marchas principalmente destinado al mercado norteamericano. Alcanzaba 185 km/h y aceleraba de 0 a 100 km/h en 11,5 segundos, proporcionando sensaciones únicas al ser tan ligero y rápidos de reacciones prácticamente al ras del suelo. Pero Opel y el GT también formaron un binomio de grandes hitos con los que la marca pudo experimentar en otras áreas. Por ejemplo, en 1971, Georg Von Opel, nieto del fundador de la marca, desarrolló una versión eléctrica capaz de alcanzar 189 km/h. Y con un motor Diesel adaptado, logró en 1972 dos récords mundiales de velocidad y 18 internacionales en la pista de pruebas de Dudenhofen. En 1973 cesó la producción de este emblemático modelo que volvería a nacer en 2006… Pero eso es otra historia.

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