Toyota Corolla

Apenas nos había dado tiempo a acostumbrarnos al nuevo diseño del Corolla, que llegó en 2002, y ya está aquí su novena generación. Los cambios, poco profundos, enfatizan la imagen de la gama. También otorgan ese “algo más" (nuevos motores Diesel, transmisiones manuales robotizadas…) que hacen prever a la marca importantes objetivos de ventas este año.

Toyota Corolla
Toyota Corolla

Como novedad, Toyota también ha introducido en las versiones Diesel y T Sport un parabrisas acústico, presente ya en el Verso. Su objetivo es reducir los niveles de ruido, vibraciones y asperezas que se cuelan en el habitáculo, para lo que emplea tres capas intermedias en el cristal, en lugar de una. Además, en los vehículos con mecánicas de gasóleo se han utilizado elementos de fieltro en los forros de las aletas y en las rejillas de ventilación del capó. Sin embargo, no son suficientes para evitar que el nivel de ruido en el interior del Corolla sea molesto. Sigue leyendo y descubrirás por qué.Animada por los profundos cambios que se han llevado a cabo en algunos de sus competidores más directos, como el Opel Astra o el Volkswagen Golf, Toyota ha decidido renovar –eso sí, moderadamente- su modelo más vendido. El Corolla, cuya octava generación se presentó hace dos años, ha recibido modificaciones estéticas, un nuevo motor y una nueva caja de cambios automatizada, llegando así a su novena etapa con nada menos que 38 años. A lo largo de este tiempo ha alcanzado una producción de 28 millones de unidades y se ha convertido en el vehículo más vendido de la historia.Las previsiones son halagüeñas: la nueva imagen del Corolla, que ha comenzado su comercialización este mes, ya cuenta con 1.700 pedidos en nuestro país. Los compradores van a encontrar un automóvil especialmente diseñado para el mercado europeo. Sin embargo, su filosofía sigue fiel a las raíces japonesas: los conceptos “Kaizen" (mejora continua) y “Genchi Genbutsu" (compruébelo usted mismo) han sido aplicados al coche. El resultado son ligeros cambios que, sin embargo, refuerzan poderosamente la personalidad de este Toyota.Detalles del Yaris, del recientemente remozado Corolla Verso y del Avensis han confluido en el modelo, que, además, adquiere un aspecto más musculoso. La nueva imagen busca la deportividad con la clara intención de conquistar a un público más joven -la media de edad entre los compradores del Corolla se sitúa en los 36 años-, que cada vez hace más incursiones en el segmento C.Sus señas de identidad siguen presentes: faros en forma de lágrima, líneas marcadas del capó a la rejilla, una curva sobre el logotipo… Ahora, los perfiles varían sutilmente con unos paragolpes prominentes, unas luces traseras de estilo deportivo y, en el caso de la versión más alta de la gama (el T Sport), una nueva rejilla en forma de nido de abeja. Toyota asegura que estos cambios -también presentes en las versiones Sedán y Wagon, aunque no idénticos- no han influido sobre el coeficiente aerodinámico del vehículo, que sigue siendo de Cx=0,29. Este “lavado de cara" continúa en el habitáculo, donde el equilibrio entre la calidad y la funcionalidad es la nota dominante. Las variaciones afectan a las tapicerías, a la seguridad y, sobre todo, al equipamiento. El volante de tres radios ha sido modificado y ahora cuenta con los mandos del equipo de audio en la parte frontal, para ofrecer un manejo más cómodo. Además, es regulable en inclinación y en profundidad, permitiendo a los automovilistas de cualquier talla encontrar una postura de conducción muy confortable.La dotación básica se amplía y, desde el acabado Terra, ofrece elevalunas eléctricos delanteros, cierre centralizado con mando a distancia, airbags de conductor y acompañante de dos etapas y reproductor de CD’s con cuatro altavoces. Como opciones, se ha introducido un nuevo sistema de navegación –cuya precisión y sencillez de manejo pudimos comprobar durante la toma de contacto-, además de los controles de estabilidad y tracción y la asistencia a los frenos en toda la gama. Estos elementos forman parte del equipamiento de serie de la versión T Sport.Como novedad, Toyota también ha introducido en las versiones Diesel y T Sport un parabrisas acústico, presente ya en el Verso. Su objetivo es reducir los niveles de ruido, vibraciones y asperezas que se cuelan en el habitáculo, para lo que emplea tres capas intermedias en el cristal, en lugar de una. Además, en los vehículos con mecánicas de gasóleo se han utilizado elementos de fieltro en los forros de las aletas y en las rejillas de ventilación del capó. Sin embargo, no son suficientes para evitar que el nivel de ruido en el interior del Corolla sea molesto. Sigue leyendo y descubrirás por qué.Animada por los profundos cambios que se han llevado a cabo en algunos de sus competidores más directos, como el Opel Astra o el Volkswagen Golf, Toyota ha decidido renovar –eso sí, moderadamente- su modelo más vendido. El Corolla, cuya octava generación se presentó hace dos años, ha recibido modificaciones estéticas, un nuevo motor y una nueva caja de cambios automatizada, llegando así a su novena etapa con nada menos que 38 años. A lo largo de este tiempo ha alcanzado una producción de 28 millones de unidades y se ha convertido en el vehículo más vendido de la historia.Las previsiones son halagüeñas: la nueva imagen del Corolla, que ha comenzado su comercialización este mes, ya cuenta con 1.700 pedidos en nuestro país. Los compradores van a encontrar un automóvil especialmente diseñado para el mercado europeo. Sin embargo, su filosofía sigue fiel a las raíces japonesas: los conceptos “Kaizen" (mejora continua) y “Genchi Genbutsu" (compruébelo usted mismo) han sido aplicados al coche. El resultado son ligeros cambios que, sin embargo, refuerzan poderosamente la personalidad de este Toyota.Detalles del Yaris, del recientemente remozado Corolla Verso y del Avensis han confluido en el modelo, que, además, adquiere un aspecto más musculoso. La nueva imagen busca la deportividad con la clara intención de conquistar a un público más joven -la media de edad entre los compradores del Corolla se sitúa en los 36 años-, que cada vez hace más incursiones en el segmento C.Sus señas de identidad siguen presentes: faros en forma de lágrima, líneas marcadas del capó a la rejilla, una curva sobre el logotipo… Ahora, los perfiles varían sutilmente con unos paragolpes prominentes, unas luces traseras de estilo deportivo y, en el caso de la versión más alta de la gama (el T Sport), una nueva rejilla en forma de nido de abeja. Toyota asegura que estos cambios -también presentes en las versiones Sedán y Wagon, aunque no idénticos- no han influido sobre el coeficiente aerodinámico del vehículo, que sigue siendo de Cx=0,29. Este “lavado de cara" continúa en el habitáculo, donde el equilibrio entre la calidad y la funcionalidad es la nota dominante. Las variaciones afectan a las tapicerías, a la seguridad y, sobre todo, al equipamiento. El volante de tres radios ha sido modificado y ahora cuenta con los mandos del equipo de audio en la parte frontal, para ofrecer un manejo más cómodo. Además, es regulable en inclinación y en profundidad, permitiendo a los automovilistas de cualquier talla encontrar una postura de conducción muy confortable.La dotación básica se amplía y, desde el acabado Terra, ofrece elevalunas eléctricos delanteros, cierre centralizado con mando a distancia, airbags de conductor y acompañante de dos etapas y reproductor de CD’s con cuatro altavoces. Como opciones, se ha introducido un nuevo sistema de navegación –cuya precisión y sencillez de manejo pudimos comprobar durante la toma de contacto-, además de los controles de estabilidad y tracción y la asistencia a los frenos en toda la gama. Estos elementos forman parte del equipamiento de serie de la versión T Sport.Como novedad, Toyota también ha introducido en las versiones Diesel y T Sport un parabrisas acústico, presente ya en el Verso. Su objetivo es reducir los niveles de ruido, vibraciones y asperezas que se cuelan en el habitáculo, para lo que emplea tres capas intermedias en el cristal, en lugar de una. Además, en los vehículos con mecánicas de gasóleo se han utilizado elementos de fieltro en los forros de las aletas y en las rejillas de ventilación del capó. Sin embargo, no son suficientes para evitar que el nivel de ruido en el interior del Corolla sea molesto. Sigue leyendo y descubrirás por qué.Animada por los profundos cambios que se han llevado a cabo en algunos de sus competidores más directos, como el Opel Astra o el Volkswagen Golf, Toyota ha decidido renovar –eso sí, moderadamente- su modelo más vendido. El Corolla, cuya octava generación se presentó hace dos años, ha recibido modificaciones estéticas, un nuevo motor y una nueva caja de cambios automatizada, llegando así a su novena etapa con nada menos que 38 años. A lo largo de este tiempo ha alcanzado una producción de 28 millones de unidades y se ha convertido en el vehículo más vendido de la historia.Las previsiones son halagüeñas: la nueva imagen del Corolla, que ha comenzado su comercialización este mes, ya cuenta con 1.700 pedidos en nuestro país. Los compradores van a encontrar un automóvil especialmente diseñado para el mercado europeo. Sin embargo, su filosofía sigue fiel a las raíces japonesas: los conceptos “Kaizen" (mejora continua) y “Genchi Genbutsu" (compruébelo usted mismo) han sido aplicados al coche. El resultado son ligeros cambios que, sin embargo, refuerzan poderosamente la personalidad de este Toyota.Detalles del Yaris, del recientemente remozado Corolla Verso y del Avensis han confluido en el modelo, que, además, adquiere un aspecto más musculoso. La nueva imagen busca la deportividad con la clara intención de conquistar a un público más joven -la media de edad entre los compradores del Corolla se sitúa en los 36 años-, que cada vez hace más incursiones en el segmento C.Sus señas de identidad siguen presentes: faros en forma de lágrima, líneas marcadas del capó a la rejilla, una curva sobre el logotipo… Ahora, los perfiles varían sutilmente con unos paragolpes prominentes, unas luces traseras de estilo deportivo y, en el caso de la versión más alta de la gama (el T Sport), una nueva rejilla en forma de nido de abeja. Toyota asegura que estos cambios -también presentes en las versiones Sedán y Wagon, aunque no idénticos- no han influido sobre el coeficiente aerodinámico del vehículo, que sigue siendo de Cx=0,29. Este “lavado de cara" continúa en el habitáculo, donde el equilibrio entre la calidad y la funcionalidad es la nota dominante. Las variaciones afectan a las tapicerías, a la seguridad y, sobre todo, al equipamiento. El volante de tres radios ha sido modificado y ahora cuenta con los mandos del equipo de audio en la parte frontal, para ofrecer un manejo más cómodo. Además, es regulable en inclinación y en profundidad, permitiendo a los automovilistas de cualquier talla encontrar una postura de conducción muy confortable.La dotación básica se amplía y, desde el acabado Terra, ofrece elevalunas eléctricos delanteros, cierre centralizado con mando a distancia, airbags de conductor y acompañante de dos etapas y reproductor de CD’s con cuatro altavoces. Como opciones, se ha introducido un nuevo sistema de navegación –cuya precisión y sencillez de manejo pudimos comprobar durante la toma de contacto-, además de los controles de estabilidad y tracción y la asistencia a los frenos en toda la gama. Estos elementos forman parte del equipamiento de serie de la versión T Sport.Como novedad, Toyota también ha introducido en las versiones Diesel y T Sport un parabrisas acústico, presente ya en el Verso. Su objetivo es reducir los niveles de ruido, vibraciones y asperezas que se cuelan en el habitáculo, para lo que emplea tres capas intermedias en el cristal, en lugar de una. Además, en los vehículos con mecánicas de gasóleo se han utilizado elementos de fieltro en los forros de las aletas y en las rejillas de ventilación del capó. Sin embargo, no son suficientes para evitar que el nivel de ruido en el interior del Corolla sea molesto. Sigue leyendo y descubrirás por qué.Animada por los profundos cambios que se han llevado a cabo en algunos de sus competidores más directos, como el Opel Astra o el Volkswagen Golf, Toyota ha decidido renovar –eso sí, moderadamente- su modelo más vendido. El Corolla, cuya octava generación se presentó hace dos años, ha recibido modificaciones estéticas, un nuevo motor y una nueva caja de cambios automatizada, llegando así a su novena etapa con nada menos que 38 años. A lo largo de este tiempo ha alcanzado una producción de 28 millones de unidades y se ha convertido en el vehículo más vendido de la historia.Las previsiones son halagüeñas: la nueva imagen del Corolla, que ha comenzado su comercialización este mes, ya cuenta con 1.700 pedidos en nuestro país. Los compradores van a encontrar un automóvil especialmente diseñado para el mercado europeo. Sin embargo, su filosofía sigue fiel a las raíces japonesas: los conceptos “Kaizen" (mejora continua) y “Genchi Genbutsu" (compruébelo usted mismo) han sido aplicados al coche. El resultado son ligeros cambios que, sin embargo, refuerzan poderosamente la personalidad de este Toyota.Detalles del Yaris, del recientemente remozado Corolla Verso y del Avensis han confluido en el modelo, que, además, adquiere un aspecto más musculoso. La nueva imagen busca la deportividad con la clara intención de conquistar a un público más joven -la media de edad entre los compradores del Corolla se sitúa en los 36 años-, que cada vez hace más incursiones en el segmento C.Sus señas de identidad siguen presentes: faros en forma de lágrima, líneas marcadas del capó a la rejilla, una curva sobre el logotipo… Ahora, los perfiles varían sutilmente con unos paragolpes prominentes, unas luces traseras de estilo deportivo y, en el caso de la versión más alta de la gama (el T Sport), una nueva rejilla en forma de nido de abeja. Toyota asegura que estos cambios -también presentes en las versiones Sedán y Wagon, aunque no idénticos- no han influido sobre el coeficiente aerodinámico del vehículo, que sigue siendo de Cx=0,29. Este “lavado de cara" continúa en el habitáculo, donde el equilibrio entre la calidad y la funcionalidad es la nota dominante. Las variaciones afectan a las tapicerías, a la seguridad y, sobre todo, al equipamiento. El volante de tres radios ha sido modificado y ahora cuenta con los mandos del equipo de audio en la parte frontal, para ofrecer un manejo más cómodo. Además, es regulable en inclinación y en profundidad, permitiendo a los automovilistas de cualquier talla encontrar una postura de conducción muy confortable.La dotación básica se amplía y, desde el acabado Terra, ofrece elevalunas eléctricos delanteros, cierre centralizado con mando a distancia, airbags de conductor y acompañante de dos etapas y reproductor de CD’s con cuatro altavoces. Como opciones, se ha introducido un nuevo sistema de navegación –cuya precisión y sencillez de manejo pudimos comprobar durante la toma de contacto-, además de los controles de estabilidad y tracción y la asistencia a los frenos en toda la gama. Estos elementos forman parte del equipamiento de serie de la versión T Sport.Como novedad, Toyota también ha introducido en las versiones Diesel y T Sport un parabrisas acústico, presente ya en el Verso. Su objetivo es reducir los niveles de ruido, vibraciones y asperezas que se cuelan en el habitáculo, para lo que emplea tres capas intermedias en el cristal, en lugar de una. Además, en los vehículos con mecánicas de gasóleo se han utilizado elementos de fieltro en los forros de las aletas y en las rejillas de ventilación del capó. Sin embargo, no son suficientes para evitar que el nivel de ruido en el interior del Corolla sea molesto. Sigue leyendo y descubrirás por qué.Animada por los profundos cambios que se han llevado a cabo en algunos de sus competidores más directos, como el Opel Astra o el Volkswagen Golf, Toyota ha decidido renovar –eso sí, moderadamente- su modelo más vendido. El Corolla, cuya octava generación se presentó hace dos años, ha recibido modificaciones estéticas, un nuevo motor y una nueva caja de cambios automatizada, llegando así a su novena etapa con nada menos que 38 años. A lo largo de este tiempo ha alcanzado una producción de 28 millones de unidades y se ha convertido en el vehículo más vendido de la historia.Las previsiones son halagüeñas: la nueva imagen del Corolla, que ha comenzado su comercialización este mes, ya cuenta con 1.700 pedidos en nuestro país. Los compradores van a encontrar un automóvil especialmente diseñado para el mercado europeo. Sin embargo, su filosofía sigue fiel a las raíces japonesas: los conceptos “Kaizen" (mejora continua) y “Genchi Genbutsu" (compruébelo usted mismo) han sido aplicados al coche. El resultado son ligeros cambios que, sin embargo, refuerzan poderosamente la personalidad de este Toyota.Detalles del Yaris, del recientemente remozado Corolla Verso y del Avensis han confluido en el modelo, que, además, adquiere un aspecto más musculoso. La nueva imagen busca la deportividad con la clara intención de conquistar a un público más joven -la media de edad entre los compradores del Corolla se sitúa en los 36 años-, que cada vez hace más incursiones en el segmento C.Sus señas de identidad siguen presentes: faros en forma de lágrima, líneas marcadas del capó a la rejilla, una curva sobre el logotipo… Ahora, los perfiles varían sutilmente con unos paragolpes prominentes, unas luces traseras de estilo deportivo y, en el caso de la versión más alta de la gama (el T Sport), una nueva rejilla en forma de nido de abeja. Toyota asegura que estos cambios -también presentes en las versiones Sedán y Wagon, aunque no idénticos- no han influido sobre el coeficiente aerodinámico del vehículo, que sigue siendo de Cx=0,29. Este “lavado de cara" continúa en el habitáculo, donde el equilibrio entre la calidad y la funcionalidad es la nota dominante. Las variaciones afectan a las tapicerías, a la seguridad y, sobre todo, al equipamiento. El volante de tres radios ha sido modificado y ahora cuenta con los mandos del equipo de audio en la parte frontal, para ofrecer un manejo más cómodo. Además, es regulable en inclinación y en profundidad, permitiendo a los automovilistas de cualquier talla encontrar una postura de conducción muy confortable.La dotación básica se amplía y, desde el acabado Terra, ofrece elevalunas eléctricos delanteros, cierre centralizado con mando a distancia, airbags de conductor y acompañante de dos etapas y reproductor de CD’s con cuatro altavoces. Como opciones, se ha introducido un nuevo sistema de navegación –cuya precisión y sencillez de manejo pudimos comprobar durante la toma de contacto-, además de los controles de estabilidad y tracción y la asistencia a los frenos en toda la gama. Estos elementos forman parte del equipamiento de serie de la versión T Sport.Como novedad, Toyota también ha introducido en las versiones Diesel y T Sport un parabrisas acústico, presente ya en el Verso. Su objetivo es reducir los niveles de ruido, vibraciones y asperezas que se cuelan en el habitáculo, para lo que emplea tres capas intermedias en el cristal, en lugar de una. Además, en los vehículos con mecánicas de gasóleo se han utilizado elementos de fieltro en los forros de las aletas y en las rejillas de ventilación del capó. Sin embargo, no son suficientes para evitar que el nivel de ruido en el interior del Corolla sea molesto. Sigue leyendo y descubrirás por qué.Animada por los profundos cambios que se han llevado a cabo en algunos de sus competidores más directos, como el Opel Astra o el Volkswagen Golf, Toyota ha decidido renovar –eso sí, moderadamente- su modelo más vendido. El Corolla, cuya octava generación se presentó hace dos años, ha recibido modificaciones estéticas, un nuevo motor y una nueva caja de cambios automatizada, llegando así a su novena etapa con nada menos que 38 años. A lo largo de este tiempo ha alcanzado una producción de 28 millones de unidades y se ha convertido en el vehículo más vendido de la historia.Las previsiones son halagüeñas: la nueva imagen del Corolla, que ha comenzado su comercialización este mes, ya cuenta con 1.700 pedidos en nuestro país. Los compradores van a encontrar un automóvil especialmente diseñado para el mercado europeo. Sin embargo, su filosofía sigue fiel a las raíces japonesas: los conceptos “Kaizen" (mejora continua) y “Genchi Genbutsu" (compruébelo usted mismo) han sido aplicados al coche. El resultado son ligeros cambios que, sin embargo, refuerzan poderosamente la personalidad de este Toyota.Detalles del Yaris, del recientemente remozado Corolla Verso y del Avensis han confluido en el modelo, que, además, adquiere un aspecto más musculoso. La nueva imagen busca la deportividad con la clara intención de conquistar a un público más joven -la media de edad entre los compradores del Corolla se sitúa en los 36 años-, que cada vez hace más incursiones en el segmento C.Sus señas de identidad siguen presentes: faros en forma de lágrima, líneas marcadas del capó a la rejilla, una curva sobre el logotipo… Ahora, los perfiles varían sutilmente con unos paragolpes prominentes, unas luces traseras de estilo deportivo y, en el caso de la versión más alta de la gama (el T Sport), una nueva rejilla en forma de nido de abeja. Toyota asegura que estos cambios -también presentes en las versiones Sedán y Wagon, aunque no idénticos- no han influido sobre el coeficiente aerodinámico del vehículo, que sigue siendo de Cx=0,29. Este “lavado de cara" continúa en el habitáculo, donde el equilibrio entre la calidad y la funcionalidad es la nota dominante. Las variaciones afectan a las tapicerías, a la seguridad y, sobre todo, al equipamiento. El volante de tres radios ha sido modificado y ahora cuenta con los mandos del equipo de audio en la parte frontal, para ofrecer un manejo más cómodo. Además, es regulable en inclinación y en profundidad, permitiendo a los automovilistas de cualquier talla encontrar una postura de conducción muy confortable.La dotación básica se amplía y, desde el acabado Terra, ofrece elevalunas eléctricos delanteros, cierre centralizado con mando a distancia, airbags de conductor y acompañante de dos etapas y reproductor de CD’s con cuatro altavoces. Como opciones, se ha introducido un nuevo sistema de navegación –cuya precisión y sencillez de manejo pudimos comprobar durante la toma de contacto-, además de los controles de estabilidad y tracción y la asistencia a los frenos en toda la gama. Estos elementos forman parte del equipamiento de serie de la versión T Sport.Como novedad, Toyota también ha introducido en las versiones Diesel y T Sport un parabrisas acústico, presente ya en el Verso. Su objetivo es reducir los niveles de ruido, vibraciones y asperezas que se cuelan en el habitáculo, para lo que emplea tres capas intermedias en el cristal, en lugar de una. Además, en los vehículos con mecánicas de gasóleo se han utilizado elementos de fieltro en los forros de las aletas y en las rejillas de ventilación del capó. Sin embargo, no son suficientes para evitar que el nivel de ruido en el interior del Corolla sea molesto. Sigue leyendo y descubrirás por qué.Animada por los profundos cambios que se han llevado a cabo en algunos de sus competidores más directos, como el Opel Astra o el Volkswagen Golf, Toyota ha decidido renovar –eso sí, moderadamente- su modelo más vendido. El Corolla, cuya octava generación se presentó hace dos años, ha recibido modificaciones estéticas, un nuevo motor y una nueva caja de cambios automatizada, llegando así a su novena etapa con nada menos que 38 años. A lo largo de este tiempo ha alcanzado una producción de 28 millones de unidades y se ha convertido en el vehículo más vendido de la historia.Las previsiones son halagüeñas: la nueva imagen del Corolla, que ha comenzado su comercialización este mes, ya cuenta con 1.700 pedidos en nuestro país. Los compradores van a encontrar un automóvil especialmente diseñado para el mercado europeo. Sin embargo, su filosofía sigue fiel a las raíces japonesas: los conceptos “Kaizen" (mejora continua) y “Genchi Genbutsu" (compruébelo usted mismo) han sido aplicados al coche. El resultado son ligeros cambios que, sin embargo, refuerzan poderosamente la personalidad de este Toyota.Detalles del Yaris, del recientemente remozado Corolla Verso y del Avensis han confluido en el modelo, que, además, adquiere un aspecto más musculoso. La nueva imagen busca la deportividad con la clara intención de conquistar a un público más joven -la media de edad entre los compradores del Corolla se sitúa en los 36 años-, que cada vez hace más incursiones en el segmento C.Sus señas de identidad siguen presentes: faros en forma de lágrima, líneas marcadas del capó a la rejilla, una curva sobre el logotipo… Ahora, los perfiles varían sutilmente con unos paragolpes prominentes, unas luces traseras de estilo deportivo y, en el caso de la versión más alta de la gama (el T Sport), una nueva rejilla en forma de nido de abeja. Toyota asegura que estos cambios -también presentes en las versiones Sedán y Wagon, aunque no idénticos- no han influido sobre el coeficiente aerodinámico del vehículo, que sigue siendo de Cx=0,29. Este “lavado de cara" continúa en el habitáculo, donde el equilibrio entre la calidad y la funcionalidad es la nota dominante. Las variaciones afectan a las tapicerías, a la seguridad y, sobre todo, al equipamiento. El volante de tres radios ha sido modificado y ahora cuenta con los mandos del equipo de audio en la parte frontal, para ofrecer un manejo más cómodo. Además, es regulable en inclinación y en profundidad, permitiendo a los automovilistas de cualquier talla encontrar una postura de conducción muy confortable.La dotación básica se amplía y, desde el acabado Terra, ofrece elevalunas eléctricos delanteros, cierre centralizado con mando a distancia, airbags de conductor y acompañante de dos etapas y reproductor de CD’s con cuatro altavoces. Como opciones, se ha introducido un nuevo sistema de navegación –cuya precisión y sencillez de manejo pudimos comprobar durante la toma de contacto-, además de los controles de estabilidad y tracción y la asistencia a los frenos en toda la gama. Estos elementos forman parte del equipamiento de serie de la versión T Sport.Como novedad, Toyota también ha introducido en las versiones Diesel y T Sport un parabrisas acústico, presente ya en el Verso. Su objetivo es reducir los niveles de ruido, vibraciones y asperezas que se cuelan en el habitáculo, para lo que emplea tres capas intermedias en el cristal, en lugar de una. Además, en los vehículos con mecánicas de gasóleo se han utilizado elementos de fieltro en los forros de las aletas y en las rejillas de ventilación del capó. Sin embargo, no son suficientes para evitar que el nivel de ruido en el interior del Corolla sea molesto. Sigue leyendo y descubrirás por qué.Animada por los profundos cambios que se han llevado a cabo en algunos de sus competidores más directos, como el Opel Astra o el Volkswagen Golf, Toyota ha decidido renovar –eso sí, moderadamente- su modelo más vendido. El Corolla, cuya octava generación se presentó hace dos años, ha recibido modificaciones estéticas, un nuevo motor y una nueva caja de cambios automatizada, llegando así a su novena etapa con nada menos que 38 años. A lo largo de este tiempo ha alcanzado una producción de 28 millones de unidades y se ha convertido en el vehículo más vendido de la historia.Las previsiones son halagüeñas: la nueva imagen del Corolla, que ha comenzado su comercialización este mes, ya cuenta con 1.700 pedidos en nuestro país. Los compradores van a encontrar un automóvil especialmente diseñado para el mercado europeo. Sin embargo, su filosofía sigue fiel a las raíces japonesas: los conceptos “Kaizen" (mejora continua) y “Genchi Genbutsu" (compruébelo usted mismo) han sido aplicados al coche. El resultado son ligeros cambios que, sin embargo, refuerzan poderosamente la personalidad de este Toyota.Detalles del Yaris, del recientemente remozado Corolla Verso y del Avensis han confluido en el modelo, que, además, adquiere un aspecto más musculoso. La nueva imagen busca la deportividad con la clara intención de conquistar a un público más joven -la media de edad entre los compradores del Corolla se sitúa en los 36 años-, que cada vez hace más incursiones en el segmento C.Sus señas de identidad siguen presentes: faros en forma de lágrima, líneas marcadas del capó a la rejilla, una curva sobre el logotipo… Ahora, los perfiles varían sutilmente con unos paragolpes prominentes, unas luces traseras de estilo deportivo y, en el caso de la versión más alta de la gama (el T Sport), una nueva rejilla en forma de nido de abeja. Toyota asegura que estos cambios -también presentes en las versiones Sedán y Wagon, aunque no idénticos- no han influido sobre el coeficiente aerodinámico del vehículo, que sigue siendo de Cx=0,29. Este “lavado de cara" continúa en el habitáculo, donde el equilibrio entre la calidad y la funcionalidad es la nota dominante. Las variaciones afectan a las tapicerías, a la seguridad y, sobre todo, al equipamiento. El volante de tres radios ha sido modificado y ahora cuenta con los mandos del equipo de audio en la parte frontal, para ofrecer un manejo más cómodo. Además, es regulable en inclinación y en profundidad, permitiendo a los automovilistas de cualquier talla encontrar una postura de conducción muy confortable.La dotación básica se amplía y, desde el acabado Terra, ofrece elevalunas eléctricos delanteros, cierre centralizado con mando a distancia, airbags de conductor y acompañante de dos etapas y reproductor de CD’s con cuatro altavoces. Como opciones, se ha introducido un nuevo sistema de navegación –cuya precisión y sencillez de manejo pudimos comprobar durante la toma de contacto-, además de los controles de estabilidad y tracción y la asistencia a los frenos en toda la gama. Estos elementos forman parte del equipamiento de serie de la versión T Sport.Como novedad, Toyota también ha introducido en las versiones Diesel y T Sport un parabrisas acústico, presente ya en el Verso. Su objetivo es reducir los niveles de ruido, vibraciones y asperezas que se cuelan en el habitáculo, para lo que emplea tres capas intermedias en el cristal, en lugar de una. Además, en los vehículos con mecánicas de gasóleo se han utilizado elementos de fieltro en los forros de las aletas y en las rejillas de ventilación del capó. Sin embargo, no son suficientes para evitar que el nivel de ruido en el interior del Corolla sea molesto. Sigue leyendo y descubrirás por qué.Animada por los profundos cambios que se han llevado a cabo en algunos de sus competidores más directos, como el Opel Astra o el Volkswagen Golf, Toyota ha decidido renovar –eso sí, moderadamente- su modelo más vendido. El Corolla, cuya octava generación se presentó hace dos años, ha recibido modificaciones estéticas, un nuevo motor y una nueva caja de cambios automatizada, llegando así a su novena etapa con nada menos que 38 años. A lo largo de este tiempo ha alcanzado una producción de 28 millones de unidades y se ha convertido en el vehículo más vendido de la historia.Las previsiones son halagüeñas: la nueva imagen del Corolla, que ha comenzado su comercialización este mes, ya cuenta con 1.700 pedidos en nuestro país. Los compradores van a encontrar un automóvil especialmente diseñado para el mercado europeo. Sin embargo, su filosofía sigue fiel a las raíces japonesas: los conceptos “Kaizen" (mejora continua) y “Genchi Genbutsu" (compruébelo usted mismo) han sido aplicados al coche. El resultado son ligeros cambios que, sin embargo, refuerzan poderosamente la personalidad de este Toyota.Detalles del Yaris, del recientemente remozado Corolla Verso y del Avensis han confluido en el modelo, que, además, adquiere un aspecto más musculoso. La nueva imagen busca la deportividad con la clara intención de conquistar a un público más joven -la media de edad entre los compradores del Corolla se sitúa en los 36 años-, que cada vez hace más incursiones en el segmento C.Sus señas de identidad siguen presentes: faros en forma de lágrima, líneas marcadas del capó a la rejilla, una curva sobre el logotipo… Ahora, los perfiles varían sutilmente con unos paragolpes prominentes, unas luces traseras de estilo deportivo y, en el caso de la versión más alta de la gama (el T Sport), una nueva rejilla en forma de nido de abeja. Toyota asegura que estos cambios -también presentes en las versiones Sedán y Wagon, aunque no idénticos- no han influido sobre el coeficiente aerodinámico del vehículo, que sigue siendo de Cx=0,29. Este “lavado de cara" continúa en el habitáculo, donde el equilibrio entre la calidad y la funcionalidad es la nota dominante. Las variaciones afectan a las tapicerías, a la seguridad y, sobre todo, al equipamiento. El volante de tres radios ha sido modificado y ahora cuenta con los mandos del equipo de audio en la parte frontal, para ofrecer un manejo más cómodo. Además, es regulable en inclinación y en profundidad, permitiendo a los automovilistas de cualquier talla encontrar una postura de conducción muy confortable.La dotación básica se amplía y, desde el acabado Terra, ofrece elevalunas eléctricos delanteros, cierre centralizado con mando a distancia, airbags de conductor y acompañante de dos etapas y reproductor de CD’s con cuatro altavoces. Como opciones, se ha introducido un nuevo sistema de navegación –cuya precisión y sencillez de manejo pudimos comprobar durante la toma de contacto-, además de los controles de estabilidad y tracción y la asistencia a los frenos en toda la gama. Estos elementos forman parte del equipamiento de serie de la versión T Sport.Como novedad, Toyota también ha introducido en las versiones Diesel y T Sport un parabrisas acústico, presente ya en el Verso. Su objetivo es reducir los niveles de ruido, vibraciones y asperezas que se cuelan en el habitáculo, para lo que emplea tres capas intermedias en el cristal, en lugar de una. Además, en los vehículos con mecánicas de gasóleo se han utilizado elementos de fieltro en los forros de las aletas y en las rejillas de ventilación del capó. Sin embargo, no son suficientes para evitar que el nivel de ruido en el interior del Corolla sea molesto. Sigue leyendo y descubrirás por qué.Animada por los profundos cambios que se han llevado a cabo en algunos de sus competidores más directos, como el Opel Astra o el Volkswagen Golf, Toyota ha decidido renovar –eso sí, moderadamente- su modelo más vendido. El Corolla, cuya octava generación se presentó hace dos años, ha recibido modificaciones estéticas, un nuevo motor y una nueva caja de cambios automatizada, llegando así a su novena etapa con nada menos que 38 años. A lo largo de este tiempo ha alcanzado una producción de 28 millones de unidades y se ha convertido en el vehículo más vendido de la historia.Las previsiones son halagüeñas: la nueva imagen del Corolla, que ha comenzado su comercialización este mes, ya cuenta con 1.700 pedidos en nuestro país. Los compradores van a encontrar un automóvil especialmente diseñado para el mercado europeo. Sin embargo, su filosofía sigue fiel a las raíces japonesas: los conceptos “Kaizen" (mejora continua) y “Genchi Genbutsu" (compruébelo usted mismo) han sido aplicados al coche. El resultado son ligeros cambios que, sin embargo, refuerzan poderosamente la personalidad de este Toyota.Detalles del Yaris, del recientemente remozado Corolla Verso y del Avensis han confluido en el modelo, que, además, adquiere un aspecto más musculoso. La nueva imagen busca la deportividad con la clara intención de conquistar a un público más joven -la media de edad entre los compradores del Corolla se sitúa en los 36 años-, que cada vez hace más incursiones en el segmento C.Sus señas de identidad siguen presentes: faros en forma de lágrima, líneas marcadas del capó a la rejilla, una curva sobre el logotipo… Ahora, los perfiles varían sutilmente con unos paragolpes prominentes, unas luces traseras de estilo deportivo y, en el caso de la versión más alta de la gama (el T Sport), una nueva rejilla en forma de nido de abeja. Toyota asegura que estos cambios -también presentes en las versiones Sedán y Wagon, aunque no idénticos- no han influido sobre el coeficiente aerodinámico del vehículo, que sigue siendo de Cx=0,29. Este “lavado de cara" continúa en el habitáculo, donde el equilibrio entre la calidad y la funcionalidad es la nota dominante. Las variaciones afectan a las tapicerías, a la seguridad y, sobre todo, al equipamiento. El volante de tres radios ha sido modificado y ahora cuenta con los mandos del equipo de audio en la parte frontal, para ofrecer un manejo más cómodo. Además, es regulable en inclinación y en profundidad, permitiendo a los automovilistas de cualquier talla encontrar una postura de conducción muy confortable.La dotación básica se amplía y, desde el acabado Terra, ofrece elevalunas eléctricos delanteros, cierre centralizado con mando a distancia, airbags de conductor y acompañante de dos etapas y reproductor de CD’s con cuatro altavoces. Como opciones, se ha introducido un nuevo sistema de navegación –cuya precisión y sencillez de manejo pudimos comprobar durante la toma de contacto-, además de los controles de estabilidad y tracción y la asistencia a los frenos en toda la gama. Estos elementos forman parte del equipamiento de serie de la versión T Sport.Como novedad, Toyota también ha introducido en las versiones Diesel y T Sport un parabrisas acústico, presente ya en el Verso. Su objetivo es reducir los niveles de ruido, vibraciones y asperezas que se cuelan en el habitáculo, para lo que emplea tres capas intermedias en el cristal, en lugar de una. Además, en los vehículos con mecánicas de gasóleo se han utilizado elementos de fieltro en los forros de las aletas y en las rejillas de ventilación del capó. Sin embargo, no son suficientes para evitar que el nivel de ruido en el interior del Corolla sea molesto. Sigue leyendo y descubrirás por qué.Animada por los profundos cambios que se han llevado a cabo en algunos de sus competidores más directos, como el Opel Astra o el Volkswagen Golf, Toyota ha decidido renovar –eso sí, moderadamente- su modelo más vendido. El Corolla, cuya octava generación se presentó hace dos años, ha recibido modificaciones estéticas, un nuevo motor y una nueva caja de cambios automatizada, llegando así a su novena etapa con nada menos que 38 años. A lo largo de este tiempo ha alcanzado una producción de 28 millones de unidades y se ha convertido en el vehículo más vendido de la historia.Las previsiones son halagüeñas: la nueva imagen del Corolla, que ha comenzado su comercialización este mes, ya cuenta con 1.700 pedidos en nuestro país. Los compradores van a encontrar un automóvil especialmente diseñado para el mercado europeo. Sin embargo, su filosofía sigue fiel a las raíces japonesas: los conceptos “Kaizen" (mejora continua) y “Genchi Genbutsu" (compruébelo usted mismo) han sido aplicados al coche. El resultado son ligeros cambios que, sin embargo, refuerzan poderosamente la personalidad de este Toyota.Detalles del Yaris, del recientemente remozado Corolla Verso y del Avensis han confluido en el modelo, que, además, adquiere un aspecto más musculoso. La nueva imagen busca la deportividad con la clara intención de conquistar a un público más joven -la media de edad entre los compradores del Corolla se sitúa en los 36 años-, que cada vez hace más incursiones en el segmento C.Sus señas de identidad siguen presentes: faros en forma de lágrima, líneas marcadas del capó a la rejilla, una curva sobre el logotipo… Ahora, los perfiles varían sutilmente con unos paragolpes prominentes, unas luces traseras de estilo deportivo y, en el caso de la versión más alta de la gama (el T Sport), una nueva rejilla en forma de nido de abeja. Toyota asegura que estos cambios -también presentes en las versiones Sedán y Wagon, aunque no idénticos- no han influido sobre el coeficiente aerodinámico del vehículo, que sigue siendo de Cx=0,29. Este “lavado de cara" continúa en el habitáculo, donde el equilibrio entre la calidad y la funcionalidad es la nota dominante. Las variaciones afectan a las tapicerías, a la seguridad y, sobre todo, al equipamiento. El volante de tres radios ha sido modificado y ahora cuenta con los mandos del equipo de audio en la parte frontal, para ofrecer un manejo más cómodo. Además, es regulable en inclinación y en profundidad, permitiendo a los automovilistas de cualquier talla encontrar una postura de conducción muy confortable.La dotación básica se amplía y, desde el acabado Terra, ofrece elevalunas eléctricos delanteros, cierre centralizado con mando a distancia, airbags de conductor y acompañante de dos etapas y reproductor de CD’s con cuatro altavoces. Como opciones, se ha introducido un nuevo sistema de navegación –cuya precisión y sencillez de manejo pudimos comprobar durante la toma de contacto-, además de los controles de estabilidad y tracción y la asistencia a los frenos en toda la gama. Estos elementos forman parte del equipamiento de serie de la versión T Sport.Como novedad, Toyota también ha introducido en las versiones Diesel y T Sport un parabrisas acústico, presente ya en el Verso. Su objetivo es reducir los niveles de ruido, vibraciones y asperezas que se cuelan en el habitáculo, para lo que emplea tres capas intermedias en el cristal, en lugar de una. Además, en los vehículos con mecánicas de gasóleo se han utilizado elementos de fieltro en los forros de las aletas y en las rejillas de ventilación del capó. Sin embargo, no son suficientes para evitar que el nivel de ruido en el interior del Corolla sea molesto. Sigue leyendo y descubrirás por qué.Animada por los profundos cambios que se han llevado a cabo en algunos de sus competidores más directos, como el Opel Astra o el Volkswagen Golf, Toyota ha decidido renovar –eso sí, moderadamente- su modelo más vendido. El Corolla, cuya octava generación se presentó hace dos años, ha recibido modificaciones estéticas, un nuevo motor y una nueva caja de cambios automatizada, llegando así a su novena etapa con nada menos que 38 años. A lo largo de este tiempo ha alcanzado una producción de 28 millones de unidades y se ha convertido en el vehículo más vendido de la historia.Las previsiones son halagüeñas: la nueva imagen del Corolla, que ha comenzado su comercialización este mes, ya cuenta con 1.700 pedidos en nuestro país. Los compradores van a encontrar un automóvil especialmente diseñado para el mercado europeo. Sin embargo, su filosofía sigue fiel a las raíces japonesas: los conceptos “Kaizen" (mejora continua) y “Genchi Genbutsu" (compruébelo usted mismo) han sido aplicados al coche. El resultado son ligeros cambios que, sin embargo, refuerzan poderosamente la personalidad de este Toyota.Detalles del Yaris, del recientemente remozado Corolla Verso y del Avensis han confluido en el modelo, que, además, adquiere un aspecto más musculoso. La nueva imagen busca la deportividad con la clara intención de conquistar a un público más joven -la media de edad entre los compradores del Corolla se sitúa en los 36 años-, que cada vez hace más incursiones en el segmento C.Sus señas de identidad siguen presentes: faros en forma de lágrima, líneas marcadas del capó a la rejilla, una curva sobre el logotipo… Ahora, los perfiles varían sutilmente con unos paragolpes prominentes, unas luces traseras de estilo deportivo y, en el caso de la versión más alta de la gama (el T Sport), una nueva rejilla en forma de nido de abeja. Toyota asegura que estos cambios -también presentes en las versiones Sedán y Wagon, aunque no idénticos- no han influido sobre el coeficiente aerodinámico del vehículo, que sigue siendo de Cx=0,29. Este “lavado de cara" continúa en el habitáculo, donde el equilibrio entre la calidad y la funcionalidad es la nota dominante. Las variaciones afectan a las tapicerías, a la seguridad y, sobre todo, al equipamiento. El volante de tres radios ha sido modificado y ahora cuenta con los mandos del equipo de audio en la parte frontal, para ofrecer un manejo más cómodo. Además, es regulable en inclinación y en profundidad, permitiendo a los automovilistas de cualquier talla encontrar una postura de conducción muy confortable.La dotación básica se amplía y, desde el acabado Terra, ofrece elevalunas eléctricos delanteros, cierre centralizado con mando a distancia, airbags de conductor y acompañante de dos etapas y reproductor de CD’s con cuatro altavoces. Como opciones, se ha introducido un nuevo sistema de navegación –cuya precisión y sencillez de manejo pudimos comprobar durante la toma de contacto-, además de los controles de estabilidad y tracción y la asistencia a los frenos en toda la gama. Estos elementos forman parte del equipamiento de serie de la versión T Sport.Como novedad, Toyota también ha introducido en las versiones Diesel y T Sport un parabrisas acústico, presente ya en el Verso. Su objetivo es reducir los niveles de ruido, vibraciones y asperezas que se cuelan en el habitáculo, para lo que emplea tres capas intermedias en el cristal, en lugar de una. Además, en los vehículos con mecánicas de gasóleo se han utilizado elementos de fieltro en los forros de las aletas y en las rejillas de ventilación del capó. Sin embargo, no son suficientes para evitar que el nivel de ruido en el interior del Corolla sea molesto. Sigue leyendo y descubrirás por qué.Animada por los profundos cambios que se han llevado a cabo en algunos de sus competidores más directos, como el Opel Astra o el Volkswagen Golf, Toyota ha decidido renovar –eso sí, moderadamente- su modelo más vendido. El Corolla, cuya octava generación se presentó hace dos años, ha recibido modificaciones estéticas, un nuevo motor y una nueva caja de cambios automatizada, llegando así a su novena etapa con nada menos que 38 años. A lo largo de este tiempo ha alcanzado una producción de 28 millones de unidades y se ha convertido en el vehículo más vendido de la historia.Las previsiones son halagüeñas: la nueva imagen del Corolla, que ha comenzado su comercialización este mes, ya cuenta con 1.700 pedidos en nuestro país. Los compradores van a encontrar un automóvil especialmente diseñado para el mercado europeo. Sin embargo, su filosofía sigue fiel a las raíces japonesas: los conceptos “Kaizen" (mejora continua) y “Genchi Genbutsu" (compruébelo usted mismo) han sido aplicados al coche. El resultado son ligeros cambios que, sin embargo, refuerzan poderosamente la personalidad de este Toyota.Detalles del Yaris, del recientemente remozado Corolla Verso y del Avensis han confluido en el modelo, que, además, adquiere un aspecto más musculoso. La nueva imagen busca la deportividad con la clara intención de conquistar a un público más joven -la media de edad entre los compradores del Corolla se sitúa en los 36 años-, que cada vez hace más incursiones en el segmento C.Sus señas de identidad siguen presentes: faros en forma de lágrima, líneas marcadas del capó a la rejilla, una curva sobre el logotipo… Ahora, los perfiles varían sutilmente con unos paragolpes prominentes, unas luces traseras de estilo deportivo y, en el caso de la versión más alta de la gama (el T Sport), una nueva rejilla en forma de nido de abeja. Toyota asegura que estos cambios -también presentes en las versiones Sedán y Wagon, aunque no idénticos- no han influido sobre el coeficiente aerodinámico del vehículo, que sigue siendo de Cx=0,29. Este “lavado de cara" continúa en el habitáculo, donde el equilibrio entre la calidad y la funcionalidad es la nota dominante. Las variaciones afectan a las tapicerías, a la seguridad y, sobre todo, al equipamiento. El volante de tres radios ha sido modificado y ahora cuenta con los mandos del equipo de audio en la parte frontal, para ofrecer un manejo más cómodo. Además, es regulable en inclinación y en profundidad, permitiendo a los automovilistas de cualquier talla encontrar una postura de conducción muy confortable.La dotación básica se amplía y, desde el acabado Terra, ofrece elevalunas eléctricos delanteros, cierre centralizado con mando a distancia, airbags de conductor y acompañante de dos etapas y reproductor de CD’s con cuatro altavoces. Como opciones, se ha introducido un nuevo sistema de navegación –cuya precisión y sencillez de manejo pudimos comprobar durante la toma de contacto-, además de los controles de estabilidad y tracción y la asistencia a los frenos en toda la gama. Estos elementos forman parte del equipamiento de serie de la versión T Sport.Como novedad, Toyota también ha introducido en las versiones Diesel y T Sport un parabrisas acústico, presente ya en el Verso. Su objetivo es reducir los niveles de ruido, vibraciones y asperezas que se cuelan en el habitáculo, para lo que emplea tres capas intermedias en el cristal, en lugar de una. Además, en los vehículos con mecánicas de gasóleo se han utilizado elementos de fieltro en los forros de las aletas y en las rejillas de ventilación del capó. Sin embargo, no son suficientes para evitar que el nivel de ruido en el interior del Corolla sea molesto. Sigue leyendo y descubrirás por qué.Animada por los profundos cambios que se han llevado a cabo en algunos de sus competidores más directos, como el Opel Astra o el Volkswagen Golf, Toyota ha decidido renovar –eso sí, moderadamente- su modelo más vendido. El Corolla, cuya octava generación se presentó hace dos años, ha recibido modificaciones estéticas, un nuevo motor y una nueva caja de cambios automatizada, llegando así a su novena etapa con nada menos que 38 años. A lo largo de este tiempo ha alcanzado una producción de 28 millones de unidades y se ha convertido en el vehículo más vendido de la historia.Las previsiones son halagüeñas: la nueva imagen del Corolla, que ha comenzado su comercialización este mes, ya cuenta con 1.700 pedidos en nuestro país. Los compradores van a encontrar un automóvil especialmente diseñado para el mercado europeo. Sin embargo, su filosofía sigue fiel a las raíces japonesas: los conceptos “Kaizen" (mejora continua) y “Genchi Genbutsu" (compruébelo usted mismo) han sido aplicados al coche. El resultado son ligeros cambios que, sin embargo, refuerzan poderosamente la personalidad de este Toyota.Detalles del Yaris, del recientemente remozado Corolla Verso y del Avensis han confluido en el modelo, que, además, adquiere un aspecto más musculoso. La nueva imagen busca la deportividad con la clara intención de conquistar a un público más joven -la media de edad entre los compradores del Corolla se sitúa en los 36 años-, que cada vez hace más incursiones en el segmento C.Sus señas de identidad siguen presentes: faros en forma de lágrima, líneas marcadas del capó a la rejilla, una curva sobre el logotipo… Ahora, los perfiles varían sutilmente con unos paragolpes prominentes, unas luces traseras de estilo deportivo y, en el caso de la versión más alta de la gama (el T Sport), una nueva rejilla en forma de nido de abeja. Toyota asegura que estos cambios -también presentes en las versiones Sedán y Wagon, aunque no idénticos- no han influido sobre el coeficiente aerodinámico del vehículo, que sigue siendo de Cx=0,29. Este “lavado de cara" continúa en el habitáculo, donde el equilibrio entre la calidad y la funcionalidad es la nota dominante. Las variaciones afectan a las tapicerías, a la seguridad y, sobre todo, al equipamiento. El volante de tres radios ha sido modificado y ahora cuenta con los mandos del equipo de audio en la parte frontal, para ofrecer un manejo más cómodo. Además, es regulable en inclinación y en profundidad, permitiendo a los automovilistas de cualquier talla encontrar una postura de conducción muy confortable.La dotación básica se amplía y, desde el acabado Terra, ofrece elevalunas eléctricos delanteros, cierre centralizado con mando a distancia, airbags de conductor y acompañante de dos etapas y reproductor de CD’s con cuatro altavoces. Como opciones, se ha introducido un nuevo sistema de navegación –cuya precisión y sencillez de manejo pudimos comprobar durante la toma de contacto-, además de los controles de estabilidad y tracción y la asistencia a los frenos en toda la gama. Estos elementos forman parte del equipamiento de serie de la versión T Sport.Como novedad, Toyota también ha introducido en las versiones Diesel y T Sport un parabrisas acústico, presente ya en el Verso. Su objetivo es reducir los niveles de ruido, vibraciones y asperezas que se cuelan en el habitáculo, para lo que emplea tres capas intermedias en el cristal, en lugar de una. Además, en los vehículos con mecánicas de gasóleo se han utilizado elementos de fieltro en los forros de las aletas y en las rejillas de ventilación del capó. Sin embargo, no son suficientes para evitar que el nivel de ruido en el interior del Corolla sea molesto. Sigue leyendo y descubrirás por qué.Animada por los profundos cambios que se han llevado a cabo en algunos de sus competidores más directos, como el Opel Astra o el Volkswagen Golf, Toyota ha decidido renovar –eso sí, moderadamente- su modelo más vendido. El Corolla, cuya octava generación se presentó hace dos años, ha recibido modificaciones estéticas, un nuevo motor y una nueva caja de cambios automatizada, llegando así a su novena etapa con nada menos que 38 años. A lo largo de este tiempo ha alcanzado una producción de 28 millones de unidades y se ha convertido en el vehículo más vendido de la historia.Las previsiones son halagüeñas: la nueva imagen del Corolla, que ha comenzado su comercialización este mes, ya cuenta con 1.700 pedidos en nuestro país. Los compradores van a encontrar un automóvil especialmente diseñado para el mercado europeo. Sin embargo, su filosofía sigue fiel a las raíces japonesas: los conceptos “Kaizen" (mejora continua) y “Genchi Genbutsu" (compruébelo usted mismo) han sido aplicados al coche. El resultado son ligeros cambios que, sin embargo, refuerzan poderosamente la personalidad de este Toyota.Detalles del Yaris, del recientemente remozado Corolla Verso y del Avensis han confluido en el modelo, que, además, adquiere un aspecto más musculoso. La nueva imagen busca la deportividad con la clara intención de conquistar a un público más joven -la media de edad entre los compradores del Corolla se sitúa en los 36 años-, que cada vez hace más incursiones en el segmento C.Sus señas de identidad siguen presentes: faros en forma de lágrima, líneas marcadas del capó a la rejilla, una curva sobre el logotipo… Ahora, los perfiles varían sutilmente con unos paragolpes prominentes, unas luces traseras de estilo deportivo y, en el caso de la versión más alta de la gama (el T Sport), una nueva rejilla en forma de nido de abeja. Toyota asegura que estos cambios -también presentes en las versiones Sedán y Wagon, aunque no idénticos- no han influido sobre el coeficiente aerodinámico del vehículo, que sigue siendo de Cx=0,29. Este “lavado de cara" continúa en el habitáculo, donde el equilibrio entre la calidad y la funcionalidad es la nota dominante. Las variaciones afectan a las tapicerías, a la seguridad y, sobre todo, al equipamiento. El volante de tres radios ha sido modificado y ahora cuenta con los mandos del equipo de audio en la parte frontal, para ofrecer un manejo más cómodo. Además, es regulable en inclinación y en profundidad, permitiendo a los automovilistas de cualquier talla encontrar una postura de conducción muy confortable.La dotación básica se amplía y, desde el acabado Terra, ofrece elevalunas eléctricos delanteros, cierre centralizado con mando a distancia, airbags de conductor y acompañante de dos etapas y reproductor de CD’s con cuatro altavoces. Como opciones, se ha introducido un nuevo sistema de navegación –cuya precisión y sencillez de manejo pudimos comprobar durante la toma de contacto-, además de los controles de estabilidad y tracción y la asistencia a los frenos en toda la gama. Estos elementos forman parte del equipamiento de serie de la versión T Sport.Como novedad, Toyota también ha introducido en las versiones Diesel y T Sport un parabrisas acústico, presente ya en el Verso. Su objetivo es reducir los niveles de ruido, vibraciones y asperezas que se cuelan en el habitáculo, para lo que emplea tres capas intermedias en el cristal, en lugar de una. Además, en los vehículos con mecánicas de gasóleo se han utilizado elementos de fieltro en los forros de las aletas y en las rejillas de ventilación del capó. Sin embargo, no son suficientes para evitar que el nivel de ruido en el interior del Corolla sea molesto. Sigue leyendo y descubrirás por qué.Animada por los profundos cambios que se han llevado a cabo en algunos de sus competidores más directos, como el Opel Astra o el Volkswagen Golf, Toyota ha decidido renovar –eso sí, moderadamente- su modelo más vendido. El Corolla, cuya octava generación se presentó hace dos años, ha recibido modificaciones estéticas, un nuevo motor y una nueva caja de cambios automatizada, llegando así a su novena etapa con nada menos que 38 años. A lo largo de este tiempo ha alcanzado una producción de 28 millones de unidades y se ha convertido en el vehículo más vendido de la historia.Las previsiones son halagüeñas: la nueva imagen del Corolla, que ha comenzado su comercialización este mes, ya cuenta con 1.700 pedidos en nuestro país. Los compradores van a encontrar un automóvil especialmente diseñado para el mercado europeo. Sin embargo, su filosofía sigue fiel a las raíces japonesas: los conceptos “Kaizen" (mejora continua) y “Genchi Genbutsu" (compruébelo usted mismo) han sido aplicados al coche. El resultado son ligeros cambios que, sin embargo, refuerzan poderosamente la personalidad de este Toyota.Detalles del Yaris, del recientemente remozado Corolla Verso y del Avensis han confluido en el modelo, que, además, adquiere un aspecto más musculoso. La nueva imagen busca la deportividad con la clara intención de conquistar a un público más joven -la media de edad entre los compradores del Corolla se sitúa en los 36 años-, que cada vez hace más incursiones en el segmento C.Sus señas de identidad siguen presentes: faros en forma de lágrima, líneas marcadas del capó a la rejilla, una curva sobre el logotipo… Ahora, los perfiles varían sutilmente con unos paragolpes prominentes, unas luces traseras de estilo deportivo y, en el caso de la versión más alta de la gama (el T Sport), una nueva rejilla en forma de nido de abeja. Toyota asegura que estos cambios -también presentes en las versiones Sedán y Wagon, aunque no idénticos- no han influido sobre el coeficiente aerodinámico del vehículo, que sigue siendo de Cx=0,29. Este “lavado de cara" continúa en el habitáculo, donde el equilibrio entre la calidad y la funcionalidad es la nota dominante. Las variaciones afectan a las tapicerías, a la seguridad y, sobre todo, al equipamiento. El volante de tres radios ha sido modificado y ahora cuenta con los mandos del equipo de audio en la parte frontal, para ofrecer un manejo más cómodo. Además, es regulable en inclinación y en profundidad, permitiendo a los automovilistas de cualquier talla encontrar una postura de conducción muy confortable.La dotación básica se amplía y, desde el acabado Terra, ofrece elevalunas eléctricos delanteros, cierre centralizado con mando a distancia, airbags de conductor y acompañante de dos etapas y reproductor de CD’s con cuatro altavoces. Como opciones, se ha introducido un nuevo sistema de navegación –cuya precisión y sencillez de manejo pudimos comprobar durante la toma de contacto-, además de los controles de estabilidad y tracción y la asistencia a los frenos en toda la gama. Estos elementos forman parte del equipamiento de serie de la versión T Sport.Como novedad, Toyota también ha introducido en las versiones Diesel y T Sport un parabrisas acústico, presente ya en el Verso. Su objetivo es reducir los niveles de ruido, vibraciones y asperezas que se cuelan en el habitáculo, para lo que emplea tres capas intermedias en el cristal, en lugar de una. Además, en los vehículos con mecánicas de gasóleo se han utilizado elementos de fieltro en los forros de las aletas y en las rejillas de ventilación del capó. Sin embargo, no son suficientes para evitar que el nivel de ruido en el interior del Corolla sea molesto. Sigue leyendo y descubrirás por qué.Animada por los profundos cambios que se han llevado a cabo en algunos de sus competidores más directos, como el Opel Astra o el Volkswagen Golf, Toyota ha decidido renovar –eso sí, moderadamente- su modelo más vendido. El Corolla, cuya octava generación se presentó hace dos años, ha recibido modificaciones estéticas, un nuevo motor y una nueva caja de cambios automatizada, llegando así a su novena etapa con nada menos que 38 años. A lo largo de este tiempo ha alcanzado una producción de 28 millones de unidades y se ha convertido en el vehículo más vendido de la historia.Las previsiones son halagüeñas: la nueva imagen del Corolla, que ha comenzado su comercialización este mes, ya cuenta con 1.700 pedidos en nuestro país. Los compradores van a encontrar un automóvil especialmente diseñado para el mercado europeo. Sin embargo, su filosofía sigue fiel a las raíces japonesas: los conceptos “Kaizen" (mejora continua) y “Genchi Genbutsu" (compruébelo usted mismo) han sido aplicados al coche. El resultado son ligeros cambios que, sin embargo, refuerzan poderosamente la personalidad de este Toyota.Detalles del Yaris, del recientemente remozado Corolla Verso y del Avensis han confluido en el modelo, que, además, adquiere un aspecto más musculoso. 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A lo largo de este tiempo ha alcanzado una producción de 28 millones de unidades y se ha convertido en el vehículo más vendido de la historia.Las previsiones son halagüeñas: la nueva imagen del Corolla, que ha comenzado su comercialización este mes, ya cuenta con 1.700 pedidos en nuestro país. Los compradores van a encontrar un automóvil especialmente diseñado para el mercado europeo. Sin embargo, su filosofía sigue fiel a las raíces japonesas: los conceptos “Kaizen" (mejora continua) y “Genchi Genbutsu" (compruébelo usted mismo) han sido aplicados al coche. El resultado son ligeros cambios que, sin embargo, refuerzan poderosamente la personalidad de este Toyota.Detalles del Yaris, del recientemente remozado Corolla Verso y del Avensis han confluido en el modelo, que, además, adquiere un aspecto más musculoso. 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A lo largo de este tiempo ha alcanzado una producción de 28 millones de unidades y se ha convertido en el vehículo más vendido de la historia.Las previsiones son halagüeñas: la nueva imagen del Corolla, que ha comenzado su comercialización este mes, ya cuenta con 1.700 pedidos en nuestro país. Los compradores van a encontrar un automóvil especialmente diseñado para el mercado europeo. Sin embargo, su filosofía sigue fiel a las raíces japonesas: los conceptos “Kaizen" (mejora continua) y “Genchi Genbutsu" (compruébelo usted mismo) han sido aplicados al coche. El resultado son ligeros cambios que, sin embargo, refuerzan poderosamente la personalidad de este Toyota.Detalles del Yaris, del recientemente remozado Corolla Verso y del Avensis han confluido en el modelo, que, además, adquiere un aspecto más musculoso. La nueva imagen busca la deportividad con la clara intención de conquistar a un público más joven -la media de edad entre los compradores del Corolla se sitúa en los 36 años-, que cada vez hace más incursiones en el segmento C.Sus señas de identidad siguen presentes: faros en forma de lágrima, líneas marcadas del capó a la rejilla, una curva sobre el logotipo… Ahora, los perfiles varían sutilmente con unos paragolpes prominentes, unas luces traseras de estilo deportivo y, en el caso de la versión más alta de la gama (el T Sport), una nueva rejilla en forma de nido de abeja. Toyota asegura que estos cambios -también presentes en las versiones Sedán y Wagon, aunque no idénticos- no han influido sobre el coeficiente aerodinámico del vehículo, que sigue siendo de Cx=0,29. Este “lavado de cara" continúa en el habitáculo, donde el equilibrio entre la calidad y la funcionalidad es la nota dominante. Las variaciones afectan a las tapicerías, a la seguridad y, sobre todo, al equipamiento. El volante de tres radios ha sido modificado y ahora cuenta con los mandos del equipo de audio en la parte frontal, para ofrecer un manejo más cómodo. Además, es regulable en inclinación y en profundidad, permitiendo a los automovilistas de cualquier talla encontrar una postura de conducción muy confortable.La dotación básica se amplía y, desde el acabado Terra, ofrece elevalunas eléctricos delanteros, cierre centralizado con mando a distancia, airbags de conductor y acompañante de dos etapas y reproductor de CD’s con cuatro altavoces. Como opciones, se ha introducido un nuevo sistema de navegación –cuya precisión y sencillez de manejo pudimos comprobar durante la toma de contacto-, además de los controles de estabilidad y tracción y la asistencia a los frenos en toda la gama. Estos elementos forman parte del equipamiento de serie de la versión T Sport.Como novedad, Toyota también ha introducido en las versiones Diesel y T Sport un parabrisas acústico, presente ya en el Verso. Su objetivo es reducir los niveles de ruido, vibraciones y asperezas que se cuelan en el habitáculo, para lo que emplea tres capas intermedias en el cristal, en lugar de una. Además, en los vehículos con mecánicas de gasóleo se han utilizado elementos de fieltro en los forros de las aletas y en las rejillas de ventilación del capó. Sin embargo, no son suficientes para evitar que el nivel de ruido en el interior del Corolla sea molesto. Sigue leyendo y descubrirás por qué.Animada por los profundos cambios que se han llevado a cabo en algunos de sus competidores más directos, como el Opel Astra o el Volkswagen Golf, Toyota ha decidido renovar –eso sí, moderadamente- su modelo más vendido. El Corolla, cuya octava generación se presentó hace dos años, ha recibido modificaciones estéticas, un nuevo motor y una nueva caja de cambios automatizada, llegando así a su novena etapa con nada menos que 38 años. A lo largo de este tiempo ha alcanzado una producción de 28 millones de unidades y se ha convertido en el vehículo más vendido de la historia.Las previsiones son halagüeñas: la nueva imagen del Corolla, que ha comenzado su comercialización este mes, ya cuenta con 1.700 pedidos en nuestro país. Los compradores van a encontrar un automóvil especialmente diseñado para el mercado europeo. Sin embargo, su filosofía sigue fiel a las raíces japonesas: los conceptos “Kaizen" (mejora continua) y “Genchi Genbutsu" (compruébelo usted mismo) han sido aplicados al coche. El resultado son ligeros cambios que, sin embargo, refuerzan poderosamente la personalidad de este Toyota.Detalles del Yaris, del recientemente remozado Corolla Verso y del Avensis han confluido en el modelo, que, además, adquiere un aspecto más musculoso. La nueva imagen busca la deportividad con la clara intención de conquistar a un público más joven -la media de edad entre los compradores del Corolla se sitúa en los 36 años-, que cada vez hace más incursiones en el segmento C.Sus señas de identidad siguen presentes: faros en forma de lágrima, líneas marcadas del capó a la rejilla, una curva sobre el logotipo… Ahora, los perfiles varían sutilmente con unos paragolpes prominentes, unas luces traseras de estilo deportivo y, en el caso de la versión más alta de la gama (el T Sport), una nueva rejilla en forma de nido de abeja. Toyota asegura que estos cambios -también presentes en las versiones Sedán y Wagon, aunque no idénticos- no han influido sobre el coeficiente aerodinámico del vehículo, que sigue siendo de Cx=0,29. Este “lavado de cara" continúa en el habitáculo, donde el equilibrio entre la calidad y la funcionalidad es la nota dominante. Las variaciones afectan a las tapicerías, a la seguridad y, sobre todo, al equipamiento. El volante de tres radios ha sido modificado y ahora cuenta con los mandos del equipo de audio en la parte frontal, para ofrecer un manejo más cómodo. Además, es regulable en inclinación y en profundidad, permitiendo a los automovilistas de cualquier talla encontrar una postura de conducción muy confortable.La dotación básica se amplía y, desde el acabado Terra, ofrece elevalunas eléctricos delanteros, cierre centralizado con mando a distancia, airbags de conductor y acompañante de dos etapas y reproductor de CD’s con cuatro altavoces. Como opciones, se ha introducido un nuevo sistema de navegación –cuya precisión y sencillez de manejo pudimos comprobar durante la toma de contacto-, además de los controles de estabilidad y tracción y la asistencia a los frenos en toda la gama. Estos elementos forman parte del equipamiento de serie de la versión T Sport.Como novedad, Toyota también ha introducido en las versiones Diesel y T Sport un parabrisas acústico, presente ya en el Verso. Su objetivo es reducir los niveles de ruido, vibraciones y asperezas que se cuelan en el habitáculo, para lo que emplea tres capas intermedias en el cristal, en lugar de una. Además, en los vehículos con mecánicas de gasóleo se han utilizado elementos de fieltro en los forros de las aletas y en las rejillas de ventilación del capó. Sin embargo, no son suficientes para evitar que el nivel de ruido en el interior del Corolla sea molesto. Sigue leyendo y descubrirás por qué.Animada por los profundos cambios que se han llevado a cabo en algunos de sus competidores más directos, como el Opel Astra o el Volkswagen Golf, Toyota ha decidido renovar –eso sí, moderadamente- su modelo más vendido. El Corolla, cuya octava generación se presentó hace dos años, ha recibido modificaciones estéticas, un nuevo motor y una nueva caja de cambios automatizada, llegando así a su novena etapa con nada menos que 38 años. A lo largo de este tiempo ha alcanzado una producción de 28 millones de unidades y se ha convertido en el vehículo más vendido de la historia.Las previsiones son halagüeñas: la nueva imagen del Corolla, que ha comenzado su comercialización este mes, ya cuenta con 1.700 pedidos en nuestro país. Los compradores van a encontrar un automóvil especialmente diseñado para el mercado europeo. Sin embargo, su filosofía sigue fiel a las raíces japonesas: los conceptos “Kaizen" (mejora continua) y “Genchi Genbutsu" (compruébelo usted mismo) han sido aplicados al coche. El resultado son ligeros cambios que, sin embargo, refuerzan poderosamente la personalidad de este Toyota.Detalles del Yaris, del recientemente remozado Corolla Verso y del Avensis han confluido en el modelo, que, además, adquiere un aspecto más musculoso. La nueva imagen busca la deportividad con la clara intención de conquistar a un público más joven -la media de edad entre los compradores del Corolla se sitúa en los 36 años-, que cada vez hace más incursiones en el segmento C.Sus señas de identidad siguen presentes: faros en forma de lágrima, líneas marcadas del capó a la rejilla, una curva sobre el logotipo… Ahora, los perfiles varían sutilmente con unos paragolpes prominentes, unas luces traseras de estilo deportivo y, en el caso de la versión más alta de la gama (el T Sport), una nueva rejilla en forma de nido de abeja. Toyota asegura que estos cambios -también presentes en las versiones Sedán y Wagon, aunque no idénticos- no han influido sobre el coeficiente aerodinámico del vehículo, que sigue siendo de Cx=0,29. Este “lavado de cara" continúa en el habitáculo, donde el equilibrio entre la calidad y la funcionalidad es la nota dominante. Las variaciones afectan a las tapicerías, a la seguridad y, sobre todo, al equipamiento. El volante de tres radios ha sido modificado y ahora cuenta con los mandos del equipo de audio en la parte frontal, para ofrecer un manejo más cómodo. Además, es regulable en inclinación y en profundidad, permitiendo a los automovilistas de cualquier talla encontrar una postura de conducción muy confortable.La dotación básica se amplía y, desde el acabado Terra, ofrece elevalunas eléctricos delanteros, cierre centralizado con mando a distancia, airbags de conductor y acompañante de dos etapas y reproductor de CD’s con cuatro altavoces. Como opciones, se ha introducido un nuevo sistema de navegación –cuya precisión y sencillez de manejo pudimos comprobar durante la toma de contacto-, además de los controles de estabilidad y tracción y la asistencia a los frenos en toda la gama. Estos elementos forman parte del equipamiento de serie de la versión T Sport.Como novedad, Toyota también ha introducido en las versiones Diesel y T Sport un parabrisas acústico, presente ya en el Verso. Su objetivo es reducir los niveles de ruido, vibraciones y asperezas que se cuelan en el habitáculo, para lo que emplea tres capas intermedias en el cristal, en lugar de una. Además, en los vehículos con mecánicas de gasóleo se han utilizado elementos de fieltro en los forros de las aletas y en las rejillas de ventilación del capó. Sin embargo, no son suficientes para evitar que el nivel de ruido en el interior del Corolla sea molesto. Sigue leyendo y descubrirás por qué.Animada por los profundos cambios que se han llevado a cabo en algunos de sus competidores más directos, como el Opel Astra o el Volkswagen Golf, Toyota ha decidido renovar –eso sí, moderadamente- su modelo más vendido. El Corolla, cuya octava generación se presentó hace dos años, ha recibido modificaciones estéticas, un nuevo motor y una nueva caja de cambios automatizada, llegando así a su novena etapa con nada menos que 38 años. A lo largo de este tiempo ha alcanzado una producción de 28 millones de unidades y se ha convertido en el vehículo más vendido de la historia.Las previsiones son halagüeñas: la nueva imagen del Corolla, que ha comenzado su comercialización este mes, ya cuenta con 1.700 pedidos en nuestro país. Los compradores van a encontrar un automóvil especialmente diseñado para el mercado europeo. Sin embargo, su filosofía sigue fiel a las raíces japonesas: los conceptos “Kaizen" (mejora continua) y “Genchi Genbutsu" (compruébelo usted mismo) han sido aplicados al coche. El resultado son ligeros cambios que, sin embargo, refuerzan poderosamente la personalidad de este Toyota.Detalles del Yaris, del recientemente remozado Corolla Verso y del Avensis han confluido en el modelo, que, además, adquiere un aspecto más musculoso. La nueva imagen busca la deportividad con la clara intención de conquistar a un público más joven -la media de edad entre los compradores del Corolla se sitúa en los 36 años-, que cada vez hace más incursiones en el segmento C.Sus señas de identidad siguen presentes: faros en forma de lágrima, líneas marcadas del capó a la rejilla, una curva sobre el logotipo… Ahora, los perfiles varían sutilmente con unos paragolpes prominentes, unas luces traseras de estilo deportivo y, en el caso de la versión más alta de la gama (el T Sport), una nueva rejilla en forma de nido de abeja. Toyota asegura que estos cambios -también presentes en las versiones Sedán y Wagon, aunque no idénticos- no han influido sobre el coeficiente aerodinámico del vehículo, que sigue siendo de Cx=0,29. Este “lavado de cara" continúa en el habitáculo, donde el equilibrio entre la calidad y la funcionalidad es la nota dominante. Las variaciones afectan a las tapicerías, a la seguridad y, sobre todo, al equipamiento. El volante de tres radios ha sido modificado y ahora cuenta con los mandos del equipo de audio en la parte frontal, para ofrecer un manejo más cómodo. Además, es regulable en inclinación y en profundidad, permitiendo a los automovilistas de cualquier talla encontrar una postura de conducción muy confortable.La dotación básica se amplía y, desde el acabado Terra, ofrece elevalunas eléctricos delanteros, cierre centralizado con mando a distancia, airbags de conductor y acompañante de dos etapas y reproductor de CD’s con cuatro altavoces. Como opciones, se ha introducido un nuevo sistema de navegación –cuya precisión y sencillez de manejo pudimos comprobar durante la toma de contacto-, además de los controles de estabilidad y tracción y la asistencia a los frenos en toda la gama. Estos elementos forman parte del equipamiento de serie de la versión T Sport.Como novedad, Toyota también ha introducido en las versiones Diesel y T Sport un parabrisas acústico, presente ya en el Verso. Su objetivo es reducir los niveles de ruido, vibraciones y asperezas que se cuelan en el habitáculo, para lo que emplea tres capas intermedias en el cristal, en lugar de una. Además, en los vehículos con mecánicas de gasóleo se han utilizado elementos de fieltro en los forros de las aletas y en las rejillas de ventilación del capó. Sin embargo, no son suficientes para evitar que el nivel de ruido en el interior del Corolla sea molesto. Sigue leyendo y descubrirás por qué.Animada por los profundos cambios que se han llevado a cabo en algunos de sus competidores más directos, como el Opel Astra o el Volkswagen Golf, Toyota ha decidido renovar –eso sí, moderadamente- su modelo más vendido. El Corolla, cuya octava generación se presentó hace dos años, ha recibido modificaciones estéticas, un nuevo motor y una nueva caja de cambios automatizada, llegando así a su novena etapa con nada menos que 38 años. A lo largo de este tiempo ha alcanzado una producción de 28 millones de unidades y se ha convertido en el vehículo más vendido de la historia.Las previsiones son halagüeñas: la nueva imagen del Corolla, que ha comenzado su comercialización este mes, ya cuenta con 1.700 pedidos en nuestro país. Los compradores van a encontrar un automóvil especialmente diseñado para el mercado europeo. Sin embargo, su filosofía sigue fiel a las raíces japonesas: los conceptos “Kaizen" (mejora continua) y “Genchi Genbutsu" (compruébelo usted mismo) han sido aplicados al coche. El resultado son ligeros cambios que, sin embargo, refuerzan poderosamente la personalidad de este Toyota.Detalles del Yaris, del recientemente remozado Corolla Verso y del Avensis han confluido en el modelo, que, además, adquiere un aspecto más musculoso. La nueva imagen busca la deportividad con la clara intención de conquistar a un público más joven -la media de edad entre los compradores del Corolla se sitúa en los 36 años-, que cada vez hace más incursiones en el segmento C.Sus señas de identidad siguen presentes: faros en forma de lágrima, líneas marcadas del capó a la rejilla, una curva sobre el logotipo… Ahora, los perfiles varían sutilmente con unos paragolpes prominentes, unas luces traseras de estilo deportivo y, en el caso de la versión más alta de la gama (el T Sport), una nueva rejilla en forma de nido de abeja. Toyota asegura que estos cambios -también presentes en las versiones Sedán y Wagon, aunque no idénticos- no han influido sobre el coeficiente aerodinámico del vehículo, que sigue siendo de Cx=0,29. Este “lavado de cara" continúa en el habitáculo, donde el equilibrio entre la calidad y la funcionalidad es la nota dominante. Las variaciones afectan a las tapicerías, a la seguridad y, sobre todo, al equipamiento. El volante de tres radios ha sido modificado y ahora cuenta con los mandos del equipo de audio en la parte frontal, para ofrecer un manejo más cómodo. Además, es regulable en inclinación y en profundidad, permitiendo a los automovilistas de cualquier talla encontrar una postura de conducción muy confortable.La dotación básica se amplía y, desde el acabado Terra, ofrece elevalunas eléctricos delanteros, cierre centralizado con mando a distancia, airbags de conductor y acompañante de dos etapas y reproductor de CD’s con cuatro altavoces. Como opciones, se ha introducido un nuevo sistema de navegación –cuya precisión y sencillez de manejo pudimos comprobar durante la toma de contacto-, además de los controles de estabilidad y tracción y la asistencia a los frenos en toda la gama. Estos elementos forman parte del equipamiento de serie de la versión T Sport.Como novedad, Toyota también ha introducido en las versiones Diesel y T Sport un parabrisas acústico, presente ya en el Verso. Su objetivo es reducir los niveles de ruido, vibraciones y asperezas que se cuelan en el habitáculo, para lo que emplea tres capas intermedias en el cristal, en lugar de una. Además, en los vehículos con mecánicas de gasóleo se han utilizado elementos de fieltro en los forros de las aletas y en las rejillas de ventilación del capó. Sin embargo, no son suficientes para evitar que el nivel de ruido en el interior del Corolla sea molesto. Sigue leyendo y descubrirás por qué.Animada por los profundos cambios que se han llevado a cabo en algunos de sus competidores más directos, como el Opel Astra o el Volkswagen Golf, Toyota ha decidido renovar –eso sí, moderadamente- su modelo más vendido. El Corolla, cuya octava generación se presentó hace dos años, ha recibido modificaciones estéticas, un nuevo motor y una nueva caja de cambios automatizada, llegando así a su novena etapa con nada menos que 38 años. A lo largo de este tiempo ha alcanzado una producción de 28 millones de unidades y se ha convertido en el vehículo más vendido de la historia.Las previsiones son halagüeñas: la nueva imagen del Corolla, que ha comenzado su comercialización este mes, ya cuenta con 1.700 pedidos en nuestro país. Los compradores van a encontrar un automóvil especialmente diseñado para el mercado europeo. Sin embargo, su filosofía sigue fiel a las raíces japonesas: los conceptos “Kaizen" (mejora continua) y “Genchi Genbutsu" (compruébelo usted mismo) han sido aplicados al coche. El resultado son ligeros cambios que, sin embargo, refuerzan poderosamente la personalidad de este Toyota.Detalles del Yaris, del recientemente remozado Corolla Verso y del Avensis han confluido en el modelo, que, además, adquiere un aspecto más musculoso. La nueva imagen busca la deportividad con la clara intención de conquistar a un público más joven -la media de edad entre los compradores del Corolla se sitúa en los 36 años-, que cada vez hace más incursiones en el segmento C.Sus señas de identidad siguen presentes: faros en forma de lágrima, líneas marcadas del capó a la rejilla, una curva sobre el logotipo… Ahora, los perfiles varían sutilmente con unos paragolpes prominentes, unas luces traseras de estilo deportivo y, en el caso de la versión más alta de la gama (el T Sport), una nueva rejilla en forma de nido de abeja. Toyota asegura que estos cambios -también presentes en las versiones Sedán y Wagon, aunque no idénticos- no han influido sobre el coeficiente aerodinámico del vehículo, que sigue siendo de Cx=0,29. Este “lavado de cara" continúa en el habitáculo, donde el equilibrio entre la calidad y la funcionalidad es la nota dominante. Las variaciones afectan a las tapicerías, a la seguridad y, sobre todo, al equipamiento. El volante de tres radios ha sido modificado y ahora cuenta con los mandos del equipo de audio en la parte frontal, para ofrecer un manejo más cómodo. Además, es regulable en inclinación y en profundidad, permitiendo a los automovilistas de cualquier talla encontrar una postura de conducción muy confortable.La dotación básica se amplía y, desde el acabado Terra, ofrece elevalunas eléctricos delanteros, cierre centralizado con mando a distancia, airbags de conductor y acompañante de dos etapas y reproductor de CD’s con cuatro altavoces. Como opciones, se ha introducido un nuevo sistema de navegación –cuya precisión y sencillez de manejo pudimos comprobar durante la toma de contacto-, además de los controles de estabilidad y tracción y la asistencia a los frenos en toda la gama. Estos elementos forman parte del equipamiento de serie de la versión T Sport.Como novedad, Toyota también ha introducido en las versiones Diesel y T Sport un parabrisas acústico, presente ya en el Verso. Su objetivo es reducir los niveles de ruido, vibraciones y asperezas que se cuelan en el habitáculo, para lo que emplea tres capas intermedias en el cristal, en lugar de una. Además, en los vehículos con mecánicas de gasóleo se han utilizado elementos de fieltro en los forros de las aletas y en las rejillas de ventilación del capó. Sin embargo, no son suficientes para evitar que el nivel de ruido en el interior del Corolla sea molesto. Sigue leyendo y descubrirás por qué.Animada por los profundos cambios que se han llevado a cabo en algunos de sus competidores más directos, como el Opel Astra o el Volkswagen Golf, Toyota ha decidido renovar –eso sí, moderadamente- su modelo más vendido. El Corolla, cuya octava generación se presentó hace dos años, ha recibido modificaciones estéticas, un nuevo motor y una nueva caja de cambios automatizada, llegando así a su novena etapa con nada menos que 38 años. A lo largo de este tiempo ha alcanzado una producción de 28 millones de unidades y se ha convertido en el vehículo más vendido de la historia.Las previsiones son halagüeñas: la nueva imagen del Corolla, que ha comenzado su comercialización este mes, ya cuenta con 1.700 pedidos en nuestro país. Los compradores van a encontrar un automóvil especialmente diseñado para el mercado europeo. Sin embargo, su filosofía sigue fiel a las raíces japonesas: los conceptos “Kaizen" (mejora continua) y “Genchi Genbutsu" (compruébelo usted mismo) han sido aplicados al coche. El resultado son ligeros cambios que, sin embargo, refuerzan poderosamente la personalidad de este Toyota.Detalles del Yaris, del recientemente remozado Corolla Verso y del Avensis han confluido en el modelo, que, además, adquiere un aspecto más musculoso. La nueva imagen busca la deportividad con la clara intención de conquistar a un público más joven -la media de edad entre los compradores del Corolla se sitúa en los 36 años-, que cada vez hace más incursiones en el segmento C.Sus señas de identidad siguen presentes: faros en forma de lágrima, líneas marcadas del capó a la rejilla, una curva sobre el logotipo… Ahora, los perfiles varían sutilmente con unos paragolpes prominentes, unas luces traseras de estilo deportivo y, en el caso de la versión más alta de la gama (el T Sport), una nueva rejilla en forma de nido de abeja. Toyota asegura que estos cambios -también presentes en las versiones Sedán y Wagon, aunque no idénticos- no han influido sobre el coeficiente aerodinámico del vehículo, que sigue siendo de Cx=0,29. Este “lavado de cara" continúa en el habitáculo, donde el equilibrio entre la calidad y la funcionalidad es la nota dominante. Las variaciones afectan a las tapicerías, a la seguridad y, sobre todo, al equipamiento. El volante de tres radios ha sido modificado y ahora cuenta con los mandos del equipo de audio en la parte frontal, para ofrecer un manejo más cómodo. Además, es regulable en inclinación y en profundidad, permitiendo a los automovilistas de cualquier talla encontrar una postura de conducción muy confortable.La dotación básica se amplía y, desde el acabado Terra, ofrece elevalunas eléctricos delanteros, cierre centralizado con mando a distancia, airbags de conductor y acompañante de dos etapas y reproductor de CD’s con cuatro altavoces. Como opciones, se ha introducido un nuevo sistema de navegación –cuya precisión y sencillez de manejo pudimos comprobar durante la toma de contacto-, además de los controles de estabilidad y tracción y la asistencia a los frenos en toda la gama. Estos elementos forman parte del equipamiento de serie de la versión T Sport.Como novedad, Toyota también ha introducido en las versiones Diesel y T Sport un parabrisas acústico, presente ya en el Verso. Su objetivo es reducir los niveles de ruido, vibraciones y asperezas que se cuelan en el habitáculo, para lo que emplea tres capas intermedias en el cristal, en lugar de una. Además, en los vehículos con mecánicas de gasóleo se han utilizado elementos de fieltro en los forros de las aletas y en las rejillas de ventilación del capó. Sin embargo, no son suficientes para evitar que el nivel de ruido en el interior del Corolla sea molesto. Sigue leyendo y descubrirás por qué.Animada por los profundos cambios que se han llevado a cabo en algunos de sus competidores más directos, como el Opel Astra o el Volkswagen Golf, Toyota ha decidido renovar –eso sí, moderadamente- su modelo más vendido. El Corolla, cuya octava generación se presentó hace dos años, ha recibido modificaciones estéticas, un nuevo motor y una nueva caja de cambios automatizada, llegando así a su novena etapa con nada menos que 38 años. A lo largo de este tiempo ha alcanzado una producción de 28 millones de unidades y se ha convertido en el vehículo más vendido de la historia.Las previsiones son halagüeñas: la nueva imagen del Corolla, que ha comenzado su comercialización este mes, ya cuenta con 1.700 pedidos en nuestro país. Los compradores van a encontrar un automóvil especialmente diseñado para el mercado europeo. Sin embargo, su filosofía sigue fiel a las raíces japonesas: los conceptos “Kaizen" (mejora continua) y “Genchi Genbutsu" (compruébelo usted mismo) han sido aplicados al coche. El resultado son ligeros cambios que, sin embargo, refuerzan poderosamente la personalidad de este Toyota.Detalles del Yaris, del recientemente remozado Corolla Verso y del Avensis han confluido en el modelo, que, además, adquiere un aspecto más musculoso. 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A lo largo de este tiempo ha alcanzado una producción de 28 millones de unidades y se ha convertido en el vehículo más vendido de la historia.Las previsiones son halagüeñas: la nueva imagen del Corolla, que ha comenzado su comercialización este mes, ya cuenta con 1.700 pedidos en nuestro país. Los compradores van a encontrar un automóvil especialmente diseñado para el mercado europeo. Sin embargo, su filosofía sigue fiel a las raíces japonesas: los conceptos “Kaizen" (mejora continua) y “Genchi Genbutsu" (compruébelo usted mismo) han sido aplicados al coche. El resultado son ligeros cambios que, sin embargo, refuerzan poderosamente la personalidad de este Toyota.Detalles del Yaris, del recientemente remozado Corolla Verso y del Avensis han confluido en el modelo, que, además, adquiere un aspecto más musculoso. 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A lo largo de este tiempo ha alcanzado una producción de 28 millones de unidades y se ha convertido en el vehículo más vendido de la historia.Las previsiones son halagüeñas: la nueva imagen del Corolla, que ha comenzado su comercialización este mes, ya cuenta con 1.700 pedidos en nuestro país. Los compradores van a encontrar un automóvil especialmente diseñado para el mercado europeo. Sin embargo, su filosofía sigue fiel a las raíces japonesas: los conceptos “Kaizen" (mejora continua) y “Genchi Genbutsu" (compruébelo usted mismo) han sido aplicados al coche. El resultado son ligeros cambios que, sin embargo, refuerzan poderosamente la personalidad de este Toyota.Detalles del Yaris, del recientemente remozado Corolla Verso y del Avensis han confluido en el modelo, que, además, adquiere un aspecto más musculoso. 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El volante de tres radios ha sido modificado y ahora cuenta con los mandos del equipo de audio en la parte frontal, para ofrecer un manejo más cómodo. Además, es regulable en inclinación y en profundidad, permitiendo a los automovilistas de cualquier talla encontrar una postura de conducción muy confortable.La dotación básica se amplía y, desde el acabado Terra, ofrece elevalunas eléctricos delanteros, cierre centralizado con mando a distancia, airbags de conductor y acompañante de dos etapas y reproductor de CD’s con cuatro altavoces. Como opciones, se ha introducido un nuevo sistema de navegación –cuya precisión y sencillez de manejo pudimos comprobar durante la toma de contacto-, además de los controles de estabilidad y tracción y la asistencia a los frenos en toda la gama. Estos elementos forman parte del equipamiento de serie de la versión T Sport.