Jaguar X-Type 2.2 D

La incorporación del propulsor 2.2D en el X-Type supone un importante salto cualitativo para el modelo. No sólo le permite medirse en igualdad de condiciones con otros rivales “Premium" de la categoría, además ofrece unos niveles de refinamiento y prestaciones claramente superiores a los del 2.0D.

Jaguar X-Type 2.2 D
Jaguar X-Type 2.2 D

Resulta muy agradable de utilizar en cualquier tipo de trazado, pues la enorme elasticidad del motor permite que las marchas se vayan engranando sin necesidad de apurar por encima de 3.000 revoluciones. En seguida se nos habrán acabado y nos encontraremos en la relación más larga, la sexta, que muestra un desarrollo muy cercano a los 60 km/h a 1.000 revoluciones, es decir, nos permitirá circular por autovía o autopista a la máxima velocidad permitida sin que el motor apenas supere las 2.000 rpm, con un silencio de marcha casi sepulcral.También las suspensiones contribuyen a proporcionar una comodidad notable, pues no son excesivamente firmes, pero contienen bien los movimientos de la carrocería al enlazar las curvas. Dirección y frenos no varían respecto a las versiones Diesel ya conocidas, con su característico funcionamiento.En cuanto al equipamiento, todo continúa en perfecta armonía, en puro ambiente Jaguar, elegante, distinguido y selecto, escalonado en tres niveles de terminación que la marca denomina Classic, Executive y Sport, en función del equipamiento y acabado. Estos tres ambientes se ofrecen tanto para la carrocería berlina como para el wagon.
El X-Type ahora está disponible con cinco mecánicas que abarcan versiones de gasolina de 2.0, 2.5 y 3.0 litros V6 (las dos últimas con sistema de tracción a las cuatro ruedas) y dos mecánicas Diesel de cuatro cilindros de 2,0 y 2,2 litros de capacidad y potencias de 130 y 155 CV, respectivamente.

Todos los X-Type de la gama 05 se benefician de las revisiones llevadas a cabo recientemente, en materia de equipamiento y seguridad. Se han introducido dos nuevos colores de carrocería –Winter Gold e Indigo– y nuevas llantas de aleación Antares de 15 radios que se incorporan a la actual gama de 16, 17 y 18 pulgadas. Toda la gama cuenta ahora con sistema de control de estabilidad DSC como equipamiento de serie, tanto en gasolina como en Diesel, en carrocería berlina o Wagon.

También está disponible un sistema inalámbrico Bluetooth para que los teléfonos compatibles puedan operar sin necesidad de cables a través de los mandos del coche, sistema de manos libres.

La marca afirma que ahora los propietarios del X-Type se benefician de menores costes de mantenimiento y reparación gracias al empleo de sistemas inteligentes como la estructura frontal específica de la parte delantera. La barra de aluminio ligero oculta tras el paragolpes delantero no sólo reduce peso sino también el tiempo de reparación de daños en caso de pequeño golpe.

La espectacular evolución de las mecánicas Diesel durante los últimos años y, en especial en el segmento de las berlinas medias, ha promovido un cambio incesante de versiones en la mayoría de los fabricantes de automóviles para satisfacer las demandas de un mercado cada vez más exigente.Jaguar tardó en entrar es este particular segmento, donde otras marcas como Audi, BMW o Mercedes ya tenían cierta experiencia. En la actualidad, éstas disponen de mecánicas de cuatro y seis cilindros en sus berlinas medias: A4, Serie 3 o Clase C y abarcan un amplio espectro de potencias, competidores directos de nuestro protagonista. La marca británica, por su parte, se limita a mecánicas de cuatro cilindros, de origen Ford, en sus variantes de 2,0 y 2,2 litros de capacidad con potencias de 130 y 155 CV, respectivamente. Para encontrar más opciones Diesel en Jaguar hay que buscar en el S-Type o en el XJ, que acaba de incorporar la mecánica de 2,7 litros biturbo.Hoy ya sabemos que algunos fabricantes han anunciado evoluciones de sus motores Diesel de 2 ó 2,2 litros de capacidad en torno a 170 CV, como es el caso de Audi-Volkswagen, Renault o Toyota, con su D4-D de 177 CV.La mecánica 2.2D del X-Type trae aparejada una importante ventaja: la incorporación de una caja de cambios de seis relaciones, con lo que se optimiza el consumo y se reduce considerablemente el nivel de ruido. Además, la marca anuncia el empleo de nuevos materiales fonoabsorbentes en la tabica de separación del motor con el habitáculo y en los bajos de la plataforma, así como la utilización de nuevos soportes del motor que permiten un mejor aislamiento.Otra de las diferencias más importantes respecto a la mecánica de Ford se encuentra en el sistema de gestión electrónica de recirculación de los gases de escape que, en el caso de la marca del felino, se encuentra confiada a un sistema electrónico, mientras que en el caso de Ford se trata de un dispositivo mecánico.Las cifras que anuncia de prestaciones se encuentran en buena posición respecto a sus rivales más directos (los que ofrecen en torno a 150 CV), con una velocidad máxima homologada de 220 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en 8,3 segundos en el caso de la berlina. Por su parte, las cifras de recuperaciones son muy destacables (6,7 segundos de 80 a 120 km/h en cuarta velocidad). Esto se debe en gran parte a la excelente cifra de par que ofrece el modelo 36,6 mkg a 1.800 rpm (40,8 mkg de par máximo en la función overboost, que en este caso se produce en todas las marchas). Presionando a tope el pedal del acelerador se obtiene un aumento temporal del 11 por ciento del par para poder efectuar maniobras de adelantamiento más rápidas, precisas y seguras.También los consumos homologados son destacables: 8,3 litros/100 km en ciudad, 4,7 litros/100 km en carretera y 6 litros a los 100 km en ciclo combinado. Anuncia unas emisiones de dióxido de carbono de 159 g/km en el caso de la berlina y de 164 g/km en la variante wagon.Respecto a las versiones Diesel iniciales 2.0D no hay importantes diferencias de comportamiento, pero sí hemos podido apreciar durante la breve toma de contacto efectuada por los alrededores de Madrid un menor nivel de ruido y un empuje muy superior. Este incremento de energía se aprecia de forma especial a bajo y medio régimen, donde resulta verdaderamente demoledor. No merece la pena superar el entorno de las 3.500 revoluciones, pues el motor, arriba, no ofrece demasiado.Resulta muy agradable de utilizar en cualquier tipo de trazado, pues la enorme elasticidad del motor permite que las marchas se vayan engranando sin necesidad de apurar por encima de 3.000 revoluciones. En seguida se nos habrán acabado y nos encontraremos en la relación más larga, la sexta, que muestra un desarrollo muy cercano a los 60 km/h a 1.000 revoluciones, es decir, nos permitirá circular por autovía o autopista a la máxima velocidad permitida sin que el motor apenas supere las 2.000 rpm, con un silencio de marcha casi sepulcral.También las suspensiones contribuyen a proporcionar una comodidad notable, pues no son excesivamente firmes, pero contienen bien los movimientos de la carrocería al enlazar las curvas. Dirección y frenos no varían respecto a las versiones Diesel ya conocidas, con su característico funcionamiento.En cuanto al equipamiento, todo continúa en perfecta armonía, en puro ambiente Jaguar, elegante, distinguido y selecto, escalonado en tres niveles de terminación que la marca denomina Classic, Executive y Sport, en función del equipamiento y acabado. Estos tres ambientes se ofrecen tanto para la carrocería berlina como para el wagon.
El X-Type ahora está disponible con cinco mecánicas que abarcan versiones de gasolina de 2.0, 2.5 y 3.0 litros V6 (las dos últimas con sistema de tracción a las cuatro ruedas) y dos mecánicas Diesel de cuatro cilindros de 2,0 y 2,2 litros de capacidad y potencias de 130 y 155 CV, respectivamente.

Todos los X-Type de la gama 05 se benefician de las revisiones llevadas a cabo recientemente, en materia de equipamiento y seguridad. Se han introducido dos nuevos colores de carrocería –Winter Gold e Indigo– y nuevas llantas de aleación Antares de 15 radios que se incorporan a la actual gama de 16, 17 y 18 pulgadas. Toda la gama cuenta ahora con sistema de control de estabilidad DSC como equipamiento de serie, tanto en gasolina como en Diesel, en carrocería berlina o Wagon.

También está disponible un sistema inalámbrico Bluetooth para que los teléfonos compatibles puedan operar sin necesidad de cables a través de los mandos del coche, sistema de manos libres.

La marca afirma que ahora los propietarios del X-Type se benefician de menores costes de mantenimiento y reparación gracias al empleo de sistemas inteligentes como la estructura frontal específica de la parte delantera. La barra de aluminio ligero oculta tras el paragolpes delantero no sólo reduce peso sino también el tiempo de reparación de daños en caso de pequeño golpe.

La espectacular evolución de las mecánicas Diesel durante los últimos años y, en especial en el segmento de las berlinas medias, ha promovido un cambio incesante de versiones en la mayoría de los fabricantes de automóviles para satisfacer las demandas de un mercado cada vez más exigente.Jaguar tardó en entrar es este particular segmento, donde otras marcas como Audi, BMW o Mercedes ya tenían cierta experiencia. En la actualidad, éstas disponen de mecánicas de cuatro y seis cilindros en sus berlinas medias: A4, Serie 3 o Clase C y abarcan un amplio espectro de potencias, competidores directos de nuestro protagonista. La marca británica, por su parte, se limita a mecánicas de cuatro cilindros, de origen Ford, en sus variantes de 2,0 y 2,2 litros de capacidad con potencias de 130 y 155 CV, respectivamente. Para encontrar más opciones Diesel en Jaguar hay que buscar en el S-Type o en el XJ, que acaba de incorporar la mecánica de 2,7 litros biturbo.Hoy ya sabemos que algunos fabricantes han anunciado evoluciones de sus motores Diesel de 2 ó 2,2 litros de capacidad en torno a 170 CV, como es el caso de Audi-Volkswagen, Renault o Toyota, con su D4-D de 177 CV.La mecánica 2.2D del X-Type trae aparejada una importante ventaja: la incorporación de una caja de cambios de seis relaciones, con lo que se optimiza el consumo y se reduce considerablemente el nivel de ruido. Además, la marca anuncia el empleo de nuevos materiales fonoabsorbentes en la tabica de separación del motor con el habitáculo y en los bajos de la plataforma, así como la utilización de nuevos soportes del motor que permiten un mejor aislamiento.Otra de las diferencias más importantes respecto a la mecánica de Ford se encuentra en el sistema de gestión electrónica de recirculación de los gases de escape que, en el caso de la marca del felino, se encuentra confiada a un sistema electrónico, mientras que en el caso de Ford se trata de un dispositivo mecánico.Las cifras que anuncia de prestaciones se encuentran en buena posición respecto a sus rivales más directos (los que ofrecen en torno a 150 CV), con una velocidad máxima homologada de 220 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en 8,3 segundos en el caso de la berlina. Por su parte, las cifras de recuperaciones son muy destacables (6,7 segundos de 80 a 120 km/h en cuarta velocidad). Esto se debe en gran parte a la excelente cifra de par que ofrece el modelo 36,6 mkg a 1.800 rpm (40,8 mkg de par máximo en la función overboost, que en este caso se produce en todas las marchas). Presionando a tope el pedal del acelerador se obtiene un aumento temporal del 11 por ciento del par para poder efectuar maniobras de adelantamiento más rápidas, precisas y seguras.También los consumos homologados son destacables: 8,3 litros/100 km en ciudad, 4,7 litros/100 km en carretera y 6 litros a los 100 km en ciclo combinado. Anuncia unas emisiones de dióxido de carbono de 159 g/km en el caso de la berlina y de 164 g/km en la variante wagon.Respecto a las versiones Diesel iniciales 2.0D no hay importantes diferencias de comportamiento, pero sí hemos podido apreciar durante la breve toma de contacto efectuada por los alrededores de Madrid un menor nivel de ruido y un empuje muy superior. Este incremento de energía se aprecia de forma especial a bajo y medio régimen, donde resulta verdaderamente demoledor. No merece la pena superar el entorno de las 3.500 revoluciones, pues el motor, arriba, no ofrece demasiado.Resulta muy agradable de utilizar en cualquier tipo de trazado, pues la enorme elasticidad del motor permite que las marchas se vayan engranando sin necesidad de apurar por encima de 3.000 revoluciones. En seguida se nos habrán acabado y nos encontraremos en la relación más larga, la sexta, que muestra un desarrollo muy cercano a los 60 km/h a 1.000 revoluciones, es decir, nos permitirá circular por autovía o autopista a la máxima velocidad permitida sin que el motor apenas supere las 2.000 rpm, con un silencio de marcha casi sepulcral.También las suspensiones contribuyen a proporcionar una comodidad notable, pues no son excesivamente firmes, pero contienen bien los movimientos de la carrocería al enlazar las curvas. Dirección y frenos no varían respecto a las versiones Diesel ya conocidas, con su característico funcionamiento.En cuanto al equipamiento, todo continúa en perfecta armonía, en puro ambiente Jaguar, elegante, distinguido y selecto, escalonado en tres niveles de terminación que la marca denomina Classic, Executive y Sport, en función del equipamiento y acabado. Estos tres ambientes se ofrecen tanto para la carrocería berlina como para el wagon.
El X-Type ahora está disponible con cinco mecánicas que abarcan versiones de gasolina de 2.0, 2.5 y 3.0 litros V6 (las dos últimas con sistema de tracción a las cuatro ruedas) y dos mecánicas Diesel de cuatro cilindros de 2,0 y 2,2 litros de capacidad y potencias de 130 y 155 CV, respectivamente.

Todos los X-Type de la gama 05 se benefician de las revisiones llevadas a cabo recientemente, en materia de equipamiento y seguridad. Se han introducido dos nuevos colores de carrocería –Winter Gold e Indigo– y nuevas llantas de aleación Antares de 15 radios que se incorporan a la actual gama de 16, 17 y 18 pulgadas. Toda la gama cuenta ahora con sistema de control de estabilidad DSC como equipamiento de serie, tanto en gasolina como en Diesel, en carrocería berlina o Wagon.

También está disponible un sistema inalámbrico Bluetooth para que los teléfonos compatibles puedan operar sin necesidad de cables a través de los mandos del coche, sistema de manos libres.

La marca afirma que ahora los propietarios del X-Type se benefician de menores costes de mantenimiento y reparación gracias al empleo de sistemas inteligentes como la estructura frontal específica de la parte delantera. La barra de aluminio ligero oculta tras el paragolpes delantero no sólo reduce peso sino también el tiempo de reparación de daños en caso de pequeño golpe.

La espectacular evolución de las mecánicas Diesel durante los últimos años y, en especial en el segmento de las berlinas medias, ha promovido un cambio incesante de versiones en la mayoría de los fabricantes de automóviles para satisfacer las demandas de un mercado cada vez más exigente.Jaguar tardó en entrar es este particular segmento, donde otras marcas como Audi, BMW o Mercedes ya tenían cierta experiencia. En la actualidad, éstas disponen de mecánicas de cuatro y seis cilindros en sus berlinas medias: A4, Serie 3 o Clase C y abarcan un amplio espectro de potencias, competidores directos de nuestro protagonista. La marca británica, por su parte, se limita a mecánicas de cuatro cilindros, de origen Ford, en sus variantes de 2,0 y 2,2 litros de capacidad con potencias de 130 y 155 CV, respectivamente. Para encontrar más opciones Diesel en Jaguar hay que buscar en el S-Type o en el XJ, que acaba de incorporar la mecánica de 2,7 litros biturbo.Hoy ya sabemos que algunos fabricantes han anunciado evoluciones de sus motores Diesel de 2 ó 2,2 litros de capacidad en torno a 170 CV, como es el caso de Audi-Volkswagen, Renault o Toyota, con su D4-D de 177 CV.La mecánica 2.2D del X-Type trae aparejada una importante ventaja: la incorporación de una caja de cambios de seis relaciones, con lo que se optimiza el consumo y se reduce considerablemente el nivel de ruido. Además, la marca anuncia el empleo de nuevos materiales fonoabsorbentes en la tabica de separación del motor con el habitáculo y en los bajos de la plataforma, así como la utilización de nuevos soportes del motor que permiten un mejor aislamiento.Otra de las diferencias más importantes respecto a la mecánica de Ford se encuentra en el sistema de gestión electrónica de recirculación de los gases de escape que, en el caso de la marca del felino, se encuentra confiada a un sistema electrónico, mientras que en el caso de Ford se trata de un dispositivo mecánico.Las cifras que anuncia de prestaciones se encuentran en buena posición respecto a sus rivales más directos (los que ofrecen en torno a 150 CV), con una velocidad máxima homologada de 220 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en 8,3 segundos en el caso de la berlina. Por su parte, las cifras de recuperaciones son muy destacables (6,7 segundos de 80 a 120 km/h en cuarta velocidad). Esto se debe en gran parte a la excelente cifra de par que ofrece el modelo 36,6 mkg a 1.800 rpm (40,8 mkg de par máximo en la función overboost, que en este caso se produce en todas las marchas). Presionando a tope el pedal del acelerador se obtiene un aumento temporal del 11 por ciento del par para poder efectuar maniobras de adelantamiento más rápidas, precisas y seguras.También los consumos homologados son destacables: 8,3 litros/100 km en ciudad, 4,7 litros/100 km en carretera y 6 litros a los 100 km en ciclo combinado. Anuncia unas emisiones de dióxido de carbono de 159 g/km en el caso de la berlina y de 164 g/km en la variante wagon.Respecto a las versiones Diesel iniciales 2.0D no hay importantes diferencias de comportamiento, pero sí hemos podido apreciar durante la breve toma de contacto efectuada por los alrededores de Madrid un menor nivel de ruido y un empuje muy superior. Este incremento de energía se aprecia de forma especial a bajo y medio régimen, donde resulta verdaderamente demoledor. No merece la pena superar el entorno de las 3.500 revoluciones, pues el motor, arriba, no ofrece demasiado.Resulta muy agradable de utilizar en cualquier tipo de trazado, pues la enorme elasticidad del motor permite que las marchas se vayan engranando sin necesidad de apurar por encima de 3.000 revoluciones. En seguida se nos habrán acabado y nos encontraremos en la relación más larga, la sexta, que muestra un desarrollo muy cercano a los 60 km/h a 1.000 revoluciones, es decir, nos permitirá circular por autovía o autopista a la máxima velocidad permitida sin que el motor apenas supere las 2.000 rpm, con un silencio de marcha casi sepulcral.También las suspensiones contribuyen a proporcionar una comodidad notable, pues no son excesivamente firmes, pero contienen bien los movimientos de la carrocería al enlazar las curvas. Dirección y frenos no varían respecto a las versiones Diesel ya conocidas, con su característico funcionamiento.En cuanto al equipamiento, todo continúa en perfecta armonía, en puro ambiente Jaguar, elegante, distinguido y selecto, escalonado en tres niveles de terminación que la marca denomina Classic, Executive y Sport, en función del equipamiento y acabado. Estos tres ambientes se ofrecen tanto para la carrocería berlina como para el wagon.
El X-Type ahora está disponible con cinco mecánicas que abarcan versiones de gasolina de 2.0, 2.5 y 3.0 litros V6 (las dos últimas con sistema de tracción a las cuatro ruedas) y dos mecánicas Diesel de cuatro cilindros de 2,0 y 2,2 litros de capacidad y potencias de 130 y 155 CV, respectivamente.

Todos los X-Type de la gama 05 se benefician de las revisiones llevadas a cabo recientemente, en materia de equipamiento y seguridad. Se han introducido dos nuevos colores de carrocería –Winter Gold e Indigo– y nuevas llantas de aleación Antares de 15 radios que se incorporan a la actual gama de 16, 17 y 18 pulgadas. Toda la gama cuenta ahora con sistema de control de estabilidad DSC como equipamiento de serie, tanto en gasolina como en Diesel, en carrocería berlina o Wagon.

También está disponible un sistema inalámbrico Bluetooth para que los teléfonos compatibles puedan operar sin necesidad de cables a través de los mandos del coche, sistema de manos libres.

La marca afirma que ahora los propietarios del X-Type se benefician de menores costes de mantenimiento y reparación gracias al empleo de sistemas inteligentes como la estructura frontal específica de la parte delantera. La barra de aluminio ligero oculta tras el paragolpes delantero no sólo reduce peso sino también el tiempo de reparación de daños en caso de pequeño golpe.

La espectacular evolución de las mecánicas Diesel durante los últimos años y, en especial en el segmento de las berlinas medias, ha promovido un cambio incesante de versiones en la mayoría de los fabricantes de automóviles para satisfacer las demandas de un mercado cada vez más exigente.Jaguar tardó en entrar es este particular segmento, donde otras marcas como Audi, BMW o Mercedes ya tenían cierta experiencia. En la actualidad, éstas disponen de mecánicas de cuatro y seis cilindros en sus berlinas medias: A4, Serie 3 o Clase C y abarcan un amplio espectro de potencias, competidores directos de nuestro protagonista. La marca británica, por su parte, se limita a mecánicas de cuatro cilindros, de origen Ford, en sus variantes de 2,0 y 2,2 litros de capacidad con potencias de 130 y 155 CV, respectivamente. Para encontrar más opciones Diesel en Jaguar hay que buscar en el S-Type o en el XJ, que acaba de incorporar la mecánica de 2,7 litros biturbo.Hoy ya sabemos que algunos fabricantes han anunciado evoluciones de sus motores Diesel de 2 ó 2,2 litros de capacidad en torno a 170 CV, como es el caso de Audi-Volkswagen, Renault o Toyota, con su D4-D de 177 CV.La mecánica 2.2D del X-Type trae aparejada una importante ventaja: la incorporación de una caja de cambios de seis relaciones, con lo que se optimiza el consumo y se reduce considerablemente el nivel de ruido. Además, la marca anuncia el empleo de nuevos materiales fonoabsorbentes en la tabica de separación del motor con el habitáculo y en los bajos de la plataforma, así como la utilización de nuevos soportes del motor que permiten un mejor aislamiento.Otra de las diferencias más importantes respecto a la mecánica de Ford se encuentra en el sistema de gestión electrónica de recirculación de los gases de escape que, en el caso de la marca del felino, se encuentra confiada a un sistema electrónico, mientras que en el caso de Ford se trata de un dispositivo mecánico.Las cifras que anuncia de prestaciones se encuentran en buena posición respecto a sus rivales más directos (los que ofrecen en torno a 150 CV), con una velocidad máxima homologada de 220 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en 8,3 segundos en el caso de la berlina. Por su parte, las cifras de recuperaciones son muy destacables (6,7 segundos de 80 a 120 km/h en cuarta velocidad). Esto se debe en gran parte a la excelente cifra de par que ofrece el modelo 36,6 mkg a 1.800 rpm (40,8 mkg de par máximo en la función overboost, que en este caso se produce en todas las marchas). Presionando a tope el pedal del acelerador se obtiene un aumento temporal del 11 por ciento del par para poder efectuar maniobras de adelantamiento más rápidas, precisas y seguras.También los consumos homologados son destacables: 8,3 litros/100 km en ciudad, 4,7 litros/100 km en carretera y 6 litros a los 100 km en ciclo combinado. Anuncia unas emisiones de dióxido de carbono de 159 g/km en el caso de la berlina y de 164 g/km en la variante wagon.Respecto a las versiones Diesel iniciales 2.0D no hay importantes diferencias de comportamiento, pero sí hemos podido apreciar durante la breve toma de contacto efectuada por los alrededores de Madrid un menor nivel de ruido y un empuje muy superior. Este incremento de energía se aprecia de forma especial a bajo y medio régimen, donde resulta verdaderamente demoledor. No merece la pena superar el entorno de las 3.500 revoluciones, pues el motor, arriba, no ofrece demasiado.Resulta muy agradable de utilizar en cualquier tipo de trazado, pues la enorme elasticidad del motor permite que las marchas se vayan engranando sin necesidad de apurar por encima de 3.000 revoluciones. En seguida se nos habrán acabado y nos encontraremos en la relación más larga, la sexta, que muestra un desarrollo muy cercano a los 60 km/h a 1.000 revoluciones, es decir, nos permitirá circular por autovía o autopista a la máxima velocidad permitida sin que el motor apenas supere las 2.000 rpm, con un silencio de marcha casi sepulcral.También las suspensiones contribuyen a proporcionar una comodidad notable, pues no son excesivamente firmes, pero contienen bien los movimientos de la carrocería al enlazar las curvas. Dirección y frenos no varían respecto a las versiones Diesel ya conocidas, con su característico funcionamiento.En cuanto al equipamiento, todo continúa en perfecta armonía, en puro ambiente Jaguar, elegante, distinguido y selecto, escalonado en tres niveles de terminación que la marca denomina Classic, Executive y Sport, en función del equipamiento y acabado. Estos tres ambientes se ofrecen tanto para la carrocería berlina como para el wagon.
El X-Type ahora está disponible con cinco mecánicas que abarcan versiones de gasolina de 2.0, 2.5 y 3.0 litros V6 (las dos últimas con sistema de tracción a las cuatro ruedas) y dos mecánicas Diesel de cuatro cilindros de 2,0 y 2,2 litros de capacidad y potencias de 130 y 155 CV, respectivamente.

Todos los X-Type de la gama 05 se benefician de las revisiones llevadas a cabo recientemente, en materia de equipamiento y seguridad. Se han introducido dos nuevos colores de carrocería –Winter Gold e Indigo– y nuevas llantas de aleación Antares de 15 radios que se incorporan a la actual gama de 16, 17 y 18 pulgadas. Toda la gama cuenta ahora con sistema de control de estabilidad DSC como equipamiento de serie, tanto en gasolina como en Diesel, en carrocería berlina o Wagon.

También está disponible un sistema inalámbrico Bluetooth para que los teléfonos compatibles puedan operar sin necesidad de cables a través de los mandos del coche, sistema de manos libres.

La marca afirma que ahora los propietarios del X-Type se benefician de menores costes de mantenimiento y reparación gracias al empleo de sistemas inteligentes como la estructura frontal específica de la parte delantera. La barra de aluminio ligero oculta tras el paragolpes delantero no sólo reduce peso sino también el tiempo de reparación de daños en caso de pequeño golpe.

La espectacular evolución de las mecánicas Diesel durante los últimos años y, en especial en el segmento de las berlinas medias, ha promovido un cambio incesante de versiones en la mayoría de los fabricantes de automóviles para satisfacer las demandas de un mercado cada vez más exigente.Jaguar tardó en entrar es este particular segmento, donde otras marcas como Audi, BMW o Mercedes ya tenían cierta experiencia. En la actualidad, éstas disponen de mecánicas de cuatro y seis cilindros en sus berlinas medias: A4, Serie 3 o Clase C y abarcan un amplio espectro de potencias, competidores directos de nuestro protagonista. La marca británica, por su parte, se limita a mecánicas de cuatro cilindros, de origen Ford, en sus variantes de 2,0 y 2,2 litros de capacidad con potencias de 130 y 155 CV, respectivamente. Para encontrar más opciones Diesel en Jaguar hay que buscar en el S-Type o en el XJ, que acaba de incorporar la mecánica de 2,7 litros biturbo.Hoy ya sabemos que algunos fabricantes han anunciado evoluciones de sus motores Diesel de 2 ó 2,2 litros de capacidad en torno a 170 CV, como es el caso de Audi-Volkswagen, Renault o Toyota, con su D4-D de 177 CV.La mecánica 2.2D del X-Type trae aparejada una importante ventaja: la incorporación de una caja de cambios de seis relaciones, con lo que se optimiza el consumo y se reduce considerablemente el nivel de ruido. Además, la marca anuncia el empleo de nuevos materiales fonoabsorbentes en la tabica de separación del motor con el habitáculo y en los bajos de la plataforma, así como la utilización de nuevos soportes del motor que permiten un mejor aislamiento.Otra de las diferencias más importantes respecto a la mecánica de Ford se encuentra en el sistema de gestión electrónica de recirculación de los gases de escape que, en el caso de la marca del felino, se encuentra confiada a un sistema electrónico, mientras que en el caso de Ford se trata de un dispositivo mecánico.Las cifras que anuncia de prestaciones se encuentran en buena posición respecto a sus rivales más directos (los que ofrecen en torno a 150 CV), con una velocidad máxima homologada de 220 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en 8,3 segundos en el caso de la berlina. Por su parte, las cifras de recuperaciones son muy destacables (6,7 segundos de 80 a 120 km/h en cuarta velocidad). Esto se debe en gran parte a la excelente cifra de par que ofrece el modelo 36,6 mkg a 1.800 rpm (40,8 mkg de par máximo en la función overboost, que en este caso se produce en todas las marchas). Presionando a tope el pedal del acelerador se obtiene un aumento temporal del 11 por ciento del par para poder efectuar maniobras de adelantamiento más rápidas, precisas y seguras.También los consumos homologados son destacables: 8,3 litros/100 km en ciudad, 4,7 litros/100 km en carretera y 6 litros a los 100 km en ciclo combinado. Anuncia unas emisiones de dióxido de carbono de 159 g/km en el caso de la berlina y de 164 g/km en la variante wagon.Respecto a las versiones Diesel iniciales 2.0D no hay importantes diferencias de comportamiento, pero sí hemos podido apreciar durante la breve toma de contacto efectuada por los alrededores de Madrid un menor nivel de ruido y un empuje muy superior. Este incremento de energía se aprecia de forma especial a bajo y medio régimen, donde resulta verdaderamente demoledor. No merece la pena superar el entorno de las 3.500 revoluciones, pues el motor, arriba, no ofrece demasiado.Resulta muy agradable de utilizar en cualquier tipo de trazado, pues la enorme elasticidad del motor permite que las marchas se vayan engranando sin necesidad de apurar por encima de 3.000 revoluciones. En seguida se nos habrán acabado y nos encontraremos en la relación más larga, la sexta, que muestra un desarrollo muy cercano a los 60 km/h a 1.000 revoluciones, es decir, nos permitirá circular por autovía o autopista a la máxima velocidad permitida sin que el motor apenas supere las 2.000 rpm, con un silencio de marcha casi sepulcral.También las suspensiones contribuyen a proporcionar una comodidad notable, pues no son excesivamente firmes, pero contienen bien los movimientos de la carrocería al enlazar las curvas. Dirección y frenos no varían respecto a las versiones Diesel ya conocidas, con su característico funcionamiento.En cuanto al equipamiento, todo continúa en perfecta armonía, en puro ambiente Jaguar, elegante, distinguido y selecto, escalonado en tres niveles de terminación que la marca denomina Classic, Executive y Sport, en función del equipamiento y acabado. Estos tres ambientes se ofrecen tanto para la carrocería berlina como para el wagon.
El X-Type ahora está disponible con cinco mecánicas que abarcan versiones de gasolina de 2.0, 2.5 y 3.0 litros V6 (las dos últimas con sistema de tracción a las cuatro ruedas) y dos mecánicas Diesel de cuatro cilindros de 2,0 y 2,2 litros de capacidad y potencias de 130 y 155 CV, respectivamente.

Todos los X-Type de la gama 05 se benefician de las revisiones llevadas a cabo recientemente, en materia de equipamiento y seguridad. Se han introducido dos nuevos colores de carrocería –Winter Gold e Indigo– y nuevas llantas de aleación Antares de 15 radios que se incorporan a la actual gama de 16, 17 y 18 pulgadas. Toda la gama cuenta ahora con sistema de control de estabilidad DSC como equipamiento de serie, tanto en gasolina como en Diesel, en carrocería berlina o Wagon.

También está disponible un sistema inalámbrico Bluetooth para que los teléfonos compatibles puedan operar sin necesidad de cables a través de los mandos del coche, sistema de manos libres.

La marca afirma que ahora los propietarios del X-Type se benefician de menores costes de mantenimiento y reparación gracias al empleo de sistemas inteligentes como la estructura frontal específica de la parte delantera. La barra de aluminio ligero oculta tras el paragolpes delantero no sólo reduce peso sino también el tiempo de reparación de daños en caso de pequeño golpe.

La espectacular evolución de las mecánicas Diesel durante los últimos años y, en especial en el segmento de las berlinas medias, ha promovido un cambio incesante de versiones en la mayoría de los fabricantes de automóviles para satisfacer las demandas de un mercado cada vez más exigente.Jaguar tardó en entrar es este particular segmento, donde otras marcas como Audi, BMW o Mercedes ya tenían cierta experiencia. En la actualidad, éstas disponen de mecánicas de cuatro y seis cilindros en sus berlinas medias: A4, Serie 3 o Clase C y abarcan un amplio espectro de potencias, competidores directos de nuestro protagonista. La marca británica, por su parte, se limita a mecánicas de cuatro cilindros, de origen Ford, en sus variantes de 2,0 y 2,2 litros de capacidad con potencias de 130 y 155 CV, respectivamente. Para encontrar más opciones Diesel en Jaguar hay que buscar en el S-Type o en el XJ, que acaba de incorporar la mecánica de 2,7 litros biturbo.Hoy ya sabemos que algunos fabricantes han anunciado evoluciones de sus motores Diesel de 2 ó 2,2 litros de capacidad en torno a 170 CV, como es el caso de Audi-Volkswagen, Renault o Toyota, con su D4-D de 177 CV.La mecánica 2.2D del X-Type trae aparejada una importante ventaja: la incorporación de una caja de cambios de seis relaciones, con lo que se optimiza el consumo y se reduce considerablemente el nivel de ruido. Además, la marca anuncia el empleo de nuevos materiales fonoabsorbentes en la tabica de separación del motor con el habitáculo y en los bajos de la plataforma, así como la utilización de nuevos soportes del motor que permiten un mejor aislamiento.Otra de las diferencias más importantes respecto a la mecánica de Ford se encuentra en el sistema de gestión electrónica de recirculación de los gases de escape que, en el caso de la marca del felino, se encuentra confiada a un sistema electrónico, mientras que en el caso de Ford se trata de un dispositivo mecánico.Las cifras que anuncia de prestaciones se encuentran en buena posición respecto a sus rivales más directos (los que ofrecen en torno a 150 CV), con una velocidad máxima homologada de 220 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en 8,3 segundos en el caso de la berlina. Por su parte, las cifras de recuperaciones son muy destacables (6,7 segundos de 80 a 120 km/h en cuarta velocidad). Esto se debe en gran parte a la excelente cifra de par que ofrece el modelo 36,6 mkg a 1.800 rpm (40,8 mkg de par máximo en la función overboost, que en este caso se produce en todas las marchas). Presionando a tope el pedal del acelerador se obtiene un aumento temporal del 11 por ciento del par para poder efectuar maniobras de adelantamiento más rápidas, precisas y seguras.También los consumos homologados son destacables: 8,3 litros/100 km en ciudad, 4,7 litros/100 km en carretera y 6 litros a los 100 km en ciclo combinado. Anuncia unas emisiones de dióxido de carbono de 159 g/km en el caso de la berlina y de 164 g/km en la variante wagon.Respecto a las versiones Diesel iniciales 2.0D no hay importantes diferencias de comportamiento, pero sí hemos podido apreciar durante la breve toma de contacto efectuada por los alrededores de Madrid un menor nivel de ruido y un empuje muy superior. Este incremento de energía se aprecia de forma especial a bajo y medio régimen, donde resulta verdaderamente demoledor. No merece la pena superar el entorno de las 3.500 revoluciones, pues el motor, arriba, no ofrece demasiado.Resulta muy agradable de utilizar en cualquier tipo de trazado, pues la enorme elasticidad del motor permite que las marchas se vayan engranando sin necesidad de apurar por encima de 3.000 revoluciones. En seguida se nos habrán acabado y nos encontraremos en la relación más larga, la sexta, que muestra un desarrollo muy cercano a los 60 km/h a 1.000 revoluciones, es decir, nos permitirá circular por autovía o autopista a la máxima velocidad permitida sin que el motor apenas supere las 2.000 rpm, con un silencio de marcha casi sepulcral.También las suspensiones contribuyen a proporcionar una comodidad notable, pues no son excesivamente firmes, pero contienen bien los movimientos de la carrocería al enlazar las curvas. Dirección y frenos no varían respecto a las versiones Diesel ya conocidas, con su característico funcionamiento.En cuanto al equipamiento, todo continúa en perfecta armonía, en puro ambiente Jaguar, elegante, distinguido y selecto, escalonado en tres niveles de terminación que la marca denomina Classic, Executive y Sport, en función del equipamiento y acabado. Estos tres ambientes se ofrecen tanto para la carrocería berlina como para el wagon.
El X-Type ahora está disponible con cinco mecánicas que abarcan versiones de gasolina de 2.0, 2.5 y 3.0 litros V6 (las dos últimas con sistema de tracción a las cuatro ruedas) y dos mecánicas Diesel de cuatro cilindros de 2,0 y 2,2 litros de capacidad y potencias de 130 y 155 CV, respectivamente.

Todos los X-Type de la gama 05 se benefician de las revisiones llevadas a cabo recientemente, en materia de equipamiento y seguridad. Se han introducido dos nuevos colores de carrocería –Winter Gold e Indigo– y nuevas llantas de aleación Antares de 15 radios que se incorporan a la actual gama de 16, 17 y 18 pulgadas. Toda la gama cuenta ahora con sistema de control de estabilidad DSC como equipamiento de serie, tanto en gasolina como en Diesel, en carrocería berlina o Wagon.

También está disponible un sistema inalámbrico Bluetooth para que los teléfonos compatibles puedan operar sin necesidad de cables a través de los mandos del coche, sistema de manos libres.

La marca afirma que ahora los propietarios del X-Type se benefician de menores costes de mantenimiento y reparación gracias al empleo de sistemas inteligentes como la estructura frontal específica de la parte delantera. La barra de aluminio ligero oculta tras el paragolpes delantero no sólo reduce peso sino también el tiempo de reparación de daños en caso de pequeño golpe.

La espectacular evolución de las mecánicas Diesel durante los últimos años y, en especial en el segmento de las berlinas medias, ha promovido un cambio incesante de versiones en la mayoría de los fabricantes de automóviles para satisfacer las demandas de un mercado cada vez más exigente.Jaguar tardó en entrar es este particular segmento, donde otras marcas como Audi, BMW o Mercedes ya tenían cierta experiencia. En la actualidad, éstas disponen de mecánicas de cuatro y seis cilindros en sus berlinas medias: A4, Serie 3 o Clase C y abarcan un amplio espectro de potencias, competidores directos de nuestro protagonista. La marca británica, por su parte, se limita a mecánicas de cuatro cilindros, de origen Ford, en sus variantes de 2,0 y 2,2 litros de capacidad con potencias de 130 y 155 CV, respectivamente. Para encontrar más opciones Diesel en Jaguar hay que buscar en el S-Type o en el XJ, que acaba de incorporar la mecánica de 2,7 litros biturbo.Hoy ya sabemos que algunos fabricantes han anunciado evoluciones de sus motores Diesel de 2 ó 2,2 litros de capacidad en torno a 170 CV, como es el caso de Audi-Volkswagen, Renault o Toyota, con su D4-D de 177 CV.La mecánica 2.2D del X-Type trae aparejada una importante ventaja: la incorporación de una caja de cambios de seis relaciones, con lo que se optimiza el consumo y se reduce considerablemente el nivel de ruido. Además, la marca anuncia el empleo de nuevos materiales fonoabsorbentes en la tabica de separación del motor con el habitáculo y en los bajos de la plataforma, así como la utilización de nuevos soportes del motor que permiten un mejor aislamiento.Otra de las diferencias más importantes respecto a la mecánica de Ford se encuentra en el sistema de gestión electrónica de recirculación de los gases de escape que, en el caso de la marca del felino, se encuentra confiada a un sistema electrónico, mientras que en el caso de Ford se trata de un dispositivo mecánico.Las cifras que anuncia de prestaciones se encuentran en buena posición respecto a sus rivales más directos (los que ofrecen en torno a 150 CV), con una velocidad máxima homologada de 220 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en 8,3 segundos en el caso de la berlina. Por su parte, las cifras de recuperaciones son muy destacables (6,7 segundos de 80 a 120 km/h en cuarta velocidad). Esto se debe en gran parte a la excelente cifra de par que ofrece el modelo 36,6 mkg a 1.800 rpm (40,8 mkg de par máximo en la función overboost, que en este caso se produce en todas las marchas). Presionando a tope el pedal del acelerador se obtiene un aumento temporal del 11 por ciento del par para poder efectuar maniobras de adelantamiento más rápidas, precisas y seguras.También los consumos homologados son destacables: 8,3 litros/100 km en ciudad, 4,7 litros/100 km en carretera y 6 litros a los 100 km en ciclo combinado. Anuncia unas emisiones de dióxido de carbono de 159 g/km en el caso de la berlina y de 164 g/km en la variante wagon.Respecto a las versiones Diesel iniciales 2.0D no hay importantes diferencias de comportamiento, pero sí hemos podido apreciar durante la breve toma de contacto efectuada por los alrededores de Madrid un menor nivel de ruido y un empuje muy superior. Este incremento de energía se aprecia de forma especial a bajo y medio régimen, donde resulta verdaderamente demoledor. No merece la pena superar el entorno de las 3.500 revoluciones, pues el motor, arriba, no ofrece demasiado.Resulta muy agradable de utilizar en cualquier tipo de trazado, pues la enorme elasticidad del motor permite que las marchas se vayan engranando sin necesidad de apurar por encima de 3.000 revoluciones. En seguida se nos habrán acabado y nos encontraremos en la relación más larga, la sexta, que muestra un desarrollo muy cercano a los 60 km/h a 1.000 revoluciones, es decir, nos permitirá circular por autovía o autopista a la máxima velocidad permitida sin que el motor apenas supere las 2.000 rpm, con un silencio de marcha casi sepulcral.También las suspensiones contribuyen a proporcionar una comodidad notable, pues no son excesivamente firmes, pero contienen bien los movimientos de la carrocería al enlazar las curvas. Dirección y frenos no varían respecto a las versiones Diesel ya conocidas, con su característico funcionamiento.En cuanto al equipamiento, todo continúa en perfecta armonía, en puro ambiente Jaguar, elegante, distinguido y selecto, escalonado en tres niveles de terminación que la marca denomina Classic, Executive y Sport, en función del equipamiento y acabado. Estos tres ambientes se ofrecen tanto para la carrocería berlina como para el wagon.
El X-Type ahora está disponible con cinco mecánicas que abarcan versiones de gasolina de 2.0, 2.5 y 3.0 litros V6 (las dos últimas con sistema de tracción a las cuatro ruedas) y dos mecánicas Diesel de cuatro cilindros de 2,0 y 2,2 litros de capacidad y potencias de 130 y 155 CV, respectivamente.

Todos los X-Type de la gama 05 se benefician de las revisiones llevadas a cabo recientemente, en materia de equipamiento y seguridad. Se han introducido dos nuevos colores de carrocería –Winter Gold e Indigo– y nuevas llantas de aleación Antares de 15 radios que se incorporan a la actual gama de 16, 17 y 18 pulgadas. Toda la gama cuenta ahora con sistema de control de estabilidad DSC como equipamiento de serie, tanto en gasolina como en Diesel, en carrocería berlina o Wagon.

También está disponible un sistema inalámbrico Bluetooth para que los teléfonos compatibles puedan operar sin necesidad de cables a través de los mandos del coche, sistema de manos libres.

La marca afirma que ahora los propietarios del X-Type se benefician de menores costes de mantenimiento y reparación gracias al empleo de sistemas inteligentes como la estructura frontal específica de la parte delantera. La barra de aluminio ligero oculta tras el paragolpes delantero no sólo reduce peso sino también el tiempo de reparación de daños en caso de pequeño golpe.

La espectacular evolución de las mecánicas Diesel durante los últimos años y, en especial en el segmento de las berlinas medias, ha promovido un cambio incesante de versiones en la mayoría de los fabricantes de automóviles para satisfacer las demandas de un mercado cada vez más exigente.Jaguar tardó en entrar es este particular segmento, donde otras marcas como Audi, BMW o Mercedes ya tenían cierta experiencia. En la actualidad, éstas disponen de mecánicas de cuatro y seis cilindros en sus berlinas medias: A4, Serie 3 o Clase C y abarcan un amplio espectro de potencias, competidores directos de nuestro protagonista. La marca británica, por su parte, se limita a mecánicas de cuatro cilindros, de origen Ford, en sus variantes de 2,0 y 2,2 litros de capacidad con potencias de 130 y 155 CV, respectivamente. Para encontrar más opciones Diesel en Jaguar hay que buscar en el S-Type o en el XJ, que acaba de incorporar la mecánica de 2,7 litros biturbo.Hoy ya sabemos que algunos fabricantes han anunciado evoluciones de sus motores Diesel de 2 ó 2,2 litros de capacidad en torno a 170 CV, como es el caso de Audi-Volkswagen, Renault o Toyota, con su D4-D de 177 CV.La mecánica 2.2D del X-Type trae aparejada una importante ventaja: la incorporación de una caja de cambios de seis relaciones, con lo que se optimiza el consumo y se reduce considerablemente el nivel de ruido. Además, la marca anuncia el empleo de nuevos materiales fonoabsorbentes en la tabica de separación del motor con el habitáculo y en los bajos de la plataforma, así como la utilización de nuevos soportes del motor que permiten un mejor aislamiento.Otra de las diferencias más importantes respecto a la mecánica de Ford se encuentra en el sistema de gestión electrónica de recirculación de los gases de escape que, en el caso de la marca del felino, se encuentra confiada a un sistema electrónico, mientras que en el caso de Ford se trata de un dispositivo mecánico.Las cifras que anuncia de prestaciones se encuentran en buena posición respecto a sus rivales más directos (los que ofrecen en torno a 150 CV), con una velocidad máxima homologada de 220 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en 8,3 segundos en el caso de la berlina. Por su parte, las cifras de recuperaciones son muy destacables (6,7 segundos de 80 a 120 km/h en cuarta velocidad). Esto se debe en gran parte a la excelente cifra de par que ofrece el modelo 36,6 mkg a 1.800 rpm (40,8 mkg de par máximo en la función overboost, que en este caso se produce en todas las marchas). Presionando a tope el pedal del acelerador se obtiene un aumento temporal del 11 por ciento del par para poder efectuar maniobras de adelantamiento más rápidas, precisas y seguras.También los consumos homologados son destacables: 8,3 litros/100 km en ciudad, 4,7 litros/100 km en carretera y 6 litros a los 100 km en ciclo combinado. Anuncia unas emisiones de dióxido de carbono de 159 g/km en el caso de la berlina y de 164 g/km en la variante wagon.Respecto a las versiones Diesel iniciales 2.0D no hay importantes diferencias de comportamiento, pero sí hemos podido apreciar durante la breve toma de contacto efectuada por los alrededores de Madrid un menor nivel de ruido y un empuje muy superior. Este incremento de energía se aprecia de forma especial a bajo y medio régimen, donde resulta verdaderamente demoledor. No merece la pena superar el entorno de las 3.500 revoluciones, pues el motor, arriba, no ofrece demasiado.

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