Esclerosis lateral amiotrófica: el sistema nervioso central y el inmunitario, claves

El sistema inmunitario puede desempeñar un papel fundamental junto con el sistema nervioso central en la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), también conocida como "enfermedad de Lou Gehrig", informa un equipo de investigadores del Hospital Monte Sinaí.

Francisco Moral

La esclerosis lateral amiotrófica es una enfermedad devastadora para la que hay tratamiento ni cura.
La esclerosis lateral amiotrófica es una enfermedad devastadora para la que hay tratamiento ni cura.

El estudio, publicado el 22 de junio en Nature, podría tener implicaciones significativas para el diagnóstico y tratamiento de la devastadora enfermedad neurodegenerativa.

Hasta ahora, los estudios de la ELA se han centrado en el sistema nervioso central. Pero el equipo del Hospital Monte Sinaí informó disfunciones del sistema inmunológico y nervioso en modelos animales y pacientes con ALS4, una forma juvenil y lentamente progresiva de ELA, que es causada por mutaciones en el gen SETX.

"Aprendimos que las mutaciones en SETX deben expresarse tanto en el sistema nervioso como en el inmunológico para generar deterioro motor en ratones"

"Aprendimos que las mutaciones en SETX deben expresarse tanto en el sistema nervioso como en el inmunológico para generar deterioro motor en ratones, y que la disfunción en el sistema inmunológico adaptativo caracteriza a ALS4 tanto en ratones como en humanos", afirma Laura Campisi, profesora asistente de Microbiología en la Escuela de Medicina Icahn, en Monte Sinai, y coautora principal del estudio, con Ivan Marazzi, profesor asociado de Microbiología en Icahn Monte Sinaí

Agrega que se detectó más evidencia de la participación del sistema inmunológico en la alta concentración de células T CD8, que generalmente están involucradas en la destrucción de tumores y células en el cuerpo que albergan patógenos, en la médula espinal y sangre periférica de ratones y pacientes ALS4. Esas poblaciones aumentadas de células T CD8, conocidas como TEMRA (memoria efectora diferenciada terminalmente), se correlacionan con la progresión de la enfermedad ALS4.

La ELA y el sistema inmune

La ELA se caracteriza por la muerte progresiva de las neuronas motoras, lo que afecta gravemente la capacidad funcional de los pacientes de muchas maneras, incluida la prevención del movimiento de brazos y piernas, el habla, la deglución y, finalmente, la respiración. No hay tratamiento ni cura para esta enfermedad.

La ELA afecta gravemente a la capacidad funcional de los pacientes.
La ELA afecta gravemente a la capacidad funcional de los pacientes. Foto: IStock.

Los investigadores han centrado sus esfuerzos a lo largo de los años en las neuronas, aunque estudios más recientes han mostrado evidencia de interacción entre el sistema nervioso central y el sistema inmunitario, que durante mucho tiempo se consideraron compartimentos separados.

El estudio del Hospital Monte Sinaí, en colaboración con el neurobiólogo Albert La Spada, MD, Ph.D., de la Universidad de California, Irvine, es uno de los primeros en abordar si el sistema inmunitario adaptativo, que construye la protección del cuerpo a medida que es expuestos a patógenos extraños, podría estar relacionado con algunas formas de ELA.

"Hay una gran necesidad de entender si la neurodegeneración es causada o agravada por una disfunción inmunológica", explica Campisi.

 "Nuestro hallazgo de que las firmas inmunitarias peculiares distinguen diferentes formas de ELA podría ser importante para diseñar tratamientos personalizados adaptados a subgrupos específicos de pacientes"

Para su estudio, los investigadores analizaron ratones y muestras humanas con tecnologías de última generación como citometría de masas y espectral y secuenciación unicelular. "Nuestro hallazgo de que las firmas inmunitarias peculiares distinguen diferentes formas de ELA podría ser importante para diseñar tratamientos personalizados adaptados a subgrupos específicos de pacientes", señala.

Una ventaja adicional es que las células T CD8 disfuncionales vinculadas a ALS4 se pueden detectar en la sangre periférica, que es fácilmente accesible en comparación con el líquido cefalorraquídeo, que requiere un procedimiento invasivo para su recolección. Otra observación del equipo del Hospital Monte Sinaí muestra que las células T CD8 TEMRA asociadas con ALS4 protegen a los ratones contra el glioma, un tipo de cáncer que ocurre en el cerebro, abre la puerta a más investigaciones terapéuticas en esta área.

"Nuestro descubrimiento de un vínculo entre los sistemas inmunológico y nervioso central en la enfermedad ALS4 tiene implicaciones inmediatas para otros tipos de ELA, trastornos neurodegenerativos y para el cáncer", detalló Marazzi.

Fuente: News Medical Life Sciences.