Rolls-Royce Phantom 2018, presentación

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Por José Virgilio Ordaz (@Neckriagen).

 

Tras repasar algunos de los modelos que han usado la denominación Phantom de manera intermitente en el seno de Rolls-Royce, se presenta la octava generación; la segunda desde que la marca se posicionara bajo el manto de BMW.

 

 

De hecho, será muy difícil distinguir de un primer vistazo los cambios contra la longeva iteración anterior, aunque en el frente hay nuevos faros con una doble “R” inserta y diodos láser con un alcance de 600 metros, mientras que el Partenón, hacia el que se estrechan las líneas del cofre, algo particularmente notorio con la pintura bitono, es ligeramente más curvo y las defensas delanteras van mejor integradas a la carrocería. Se conserva el diseño arquitectónico, la dama voladora, las puertas traseras suicidas que ahora son automáticas (una función que Rolls-Royce llama “el abrazo”) e incluso los rines de 21 a 22 pulgadas tienen un diseño evocador.

 

 

Fuera de eso, es inmediatamente reconocible como un Rolls-Royce, lo que no debería incomodar a su acaudalada clientela objetivo. Aunque parezca un lavado de cara, se asienta sobre una plataforma totalmente nueva de aluminio 30% más rígida que dará paso eventualmente a una SUV. Se ofrecerá en carrocería larga y extralarga de 5.84 y 6.09 metros, con un peso de unas 2.6 toneladas.

 

 

Se puede elegir entre una banca posterior para tres o dos pasajeros, con asientos independientes en el segundo caso que se pueden configurar cual si fueran plazas delanteras. Hay disponibles mesas plegables, pantallas escamoteables, refrigerador, vasos y copas de cristal, iluminación del techo que simula un techo estrellado, 130 kilogramos de material aislante, incluyendo espuma en las llantas Continental, cristal de dos capas de 6 mm de espesor y por supuesto, WiFi.

 

 

El motor es un doce cilindros 6.75 litros con 571 HP y 900 Nm de par (664 lb-pie), con una transmisión automática de ocho relaciones conectada a las ruedas traseras, que también cuentan con sistema de dirección opcional. El 0 a 100 km/h es de 5.3 o 5.4 segundos, según el largo escogido. Como algunos vehículos de representación de última hornada, cuenta con una suspensión que “lee” los baches en el camino y se prepara para el golpe, además de poder memorizar su ubicación.

 

 

El interior tampoco varía demasiado, aunque se las arregla para tener una presentación más moderna gracias en parte a una pantalla de 12.3 pulgadas en el tablero. El instrumental carece de tacómetro y hay una pantalla escamoteable y sistema de proyección Head-up Display. La rica variedad de materiales disponible incluye distintos tipos de pieles, madera y tela, incluyendo seda, así como rosas de porcelana y chapa de oro que puede ser moldeada a mano o representar en 3D el ADN del propietario.

 

 

En cuanto a asistencia a la conducción, el sistema de cámaras y radares que asiste a la suspensión neumática autoadaptativa también proporciona visión cenital y visión nocturna, control crucero adaptativo, alerta de tráfico cruzado, alerta de colisión o asistente de permanencia en el carril. Se estima que el precio arrancará en unos 420,000 dólares (7.4 millones de pesos). No hay fecha confirmada de inicio de ventas.

 

https://www.youtube.com/watch?v=qzinHD9tqmI

 

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