Chevrolet Corvette Z06: prueba de manejo

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Por Gilberto Samperio Islas Fotos: Carlos Quevedo Edición para online: Manuel Fernández

 

La carrocería evoluciona con soluciones prácticas, casi necesarias para las exigencias del autódromo. Por ejemplo, la parrilla presume un arreglo aerodinámico que facilita el flujo de aire hacia el vano motor, que refresca mejor al radiador principal y disipa en parte la carga térmica del V8. A ello colabora una rejilla de escape funcional labrada en el cofre de fibra de carbono.

 

https://www.youtube.com/watch?v=sva7nEdIG7U

 

Cabina cómoda

 

Contra lo que pudiera pensarse en función de su intención deportiva, el biplaza observa calidades notables de armado y equipamiento. Muy en el tenor Premium, materiales y ensamble confirman una dedicación y esmero que marcan la diferencia.

 

Destacan los asientos tipo cubeta (baquet), construidos en estructura de magnesio con detalles ornamentales de fibra de carbono y vestiduras de piel fina y tipo Alcántara. Existen relojes analógicos en la cúpula -velocímetro, depósito de gasolina, presión de soplado del supercargador- pero la pantalla dominante exhibe un tacómetro digital que marca un máximo de 7,500 rpm.

 

Como en su ejemplar original, el HUD (Head-Up Display), luce cuatro pantallas -tacómetro circular, tacometro angulado, tacómetro angulado con velocímetro y velocímetro-, concebido para no perder la concentración. También dispone de indicadores progresivos que alertan cuando se aproxima el regímen máximo de 6,500 rpm y un despliegue sencillo de fuerzas G.

 

En esta ocasión, probamos la versión manual. Si, la nueva caja de siete relaciones. Al principio intimida un poco no por su operación -los recorridos entre casillas son casi intuitivos y cortos-, sino porque podemos confundirnos al mirar el pomo para saber que insertamos.

 

 

Casi indomable

 

Este purasangre se disfruta con pisadas a fondo, desatando toda esa furia que el famoso small-block de 6.2 litros supercargado puede entregar.

 

Una vez acostumbrados, la tentación y nuestra labor investigadora nos orilla a sacudir los buenos modales. En los modos “S” y “Tr”, las reacciones al acelerador son más inmediatas. Si excedemos un tercio de su carrera, el motor empuja con mucho vigor.

 

Para cuando los giros del 6.2 l superan 4,000 en el tacómetro, el monstruo nada disimulado aulla como endemoniado, brama y escupe su poderío, apenas digerido por las enormes llantas y el avanzado StabiliTrak. Todas las sensaciones al volante son vertiginosas, envolventes, alucinantes.

 

A tan semejante impresión coadyuvan tanto la marcha dura -en los modos convencionales la amortiguación filtra lo suficiente para no cansar- de una suspensión cuya labor corre por cuenta de amortiguadores magnetorreológicos de segunda generación. Muy efectivos en la mayoría de las circunstancias pero cuando le solicitamos el máximo posible al V8 supercargado, sencillamente son rebasados, actitud reflejada en rebotes aparantemente incontrolables así como la típica reacción de látigo del Corvette.

 

Su dirección rápida sorprende por su precisión y obliga a redimensionar nuestra acometida inicial para no atacar el ápice antes de lo esperado. Bajo conducción normal, casi no hay subviraje, a menos que el pavimento o trazado no ayuden. En cambio, el sobreviraje está garantizado por la pasmosa cantidad de fuerza enviada al segundo eje, lo que obliga a mesurar nuestras acciones al volante.

 

Al procurar un manejo más ecuánime, la carretera sinuosa de nuestra preferencia puede resultar deliciosa, divertida, sobretodo al apreciar que los pedales facilitan el punta-tacón con una tremenda agilidad. Si se nos complica, podemos usar las manetas del Rev Match, que da el golpe de inyección para empatar las diferencias del tren motor al reducir marchas. Sin embargo, su verdadero propósito estriba en los asfaltados privados, allí donde todos los extras e ingeniería conceden la capacidad feroz y combativa necesarias.

 

 

El motivo

 

Sin duda, una oferta sólo para volantistas consumados, amantes del poderío norteamericano en su máximo esplendor, que tengan intenciones de correr en serio en el máximo escenario del automóvil: la pista de carreras.

 

NOS GUSTA

Imagen seductora

Poderío del motor

Nivel de terminación

 

NOS GUSTARÍA

Suspensión más confortable

Neumáticos tipo Slick

Resortes en lugar de muelles

 

Resumen técnico

 

MOTOR

Tipo/cilindrada: V8, 6.2 l, supercargador

Potencia máxima: 650 hp a 6,400 rpm

Par máximo: 881 Nm a 3,600 rpm

TRANSMISIÓN

Caja: Manual, siete velocidades

Tracción: Trasera

DIMENSIONES

Largo x ancho x alto: 449 x 195 x 123 cm

Distancia entre ejes: 271 cm

Cajuela: 425 litros

Tanque de combustible: 70 litros

Peso vacío: 1,598 kg

PRUEBAS AUTOMÓVIL (a 2,240 msnm)

0 a 400 metros: 13.04 s

Rebase 80 a 120 km/h en 4ta/5ta/6ta: 3.72/5.16/6.92 s  

Frenado de 100 a 0 km/h: 33.7 m  

 

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