Ya existe una normativa para los carriles-bici

El Congreso todavía estudia la nueva Ley de Tráfico que previsiblemente regulará el uso de la bicicleta, pero, hasta que llegue esta normativa, la Comunidad de Madrid ha decidido escaparse del pelotón y ha presentado un manual que recoge cómo deben ser las vías para permitir la práctica de este deporte sin riesgos.

Ya existe una normativa para los carriles-bici
Ya existe una normativa para los carriles-bici

Según la Federación Española de Ciclismo, en la Comunidad de Madrid hay 3.473 ciclistas federados, a los que se unen un gran número de aficionados. Conscientes de las necesidades de este colectivo y de las negras estadísticas que persiguen la práctica de este deporte (en la última década han muerto más de un millar de periodistas en las carreteras españolas), el Gobierno madrileño ha decidido establecer ciertas normas.

El consejero de Obras Públicas, Urbanismo y Transportes de la Comunidad de Madrid, Luis Eduardo Cortés, ha presentado un manual sobre la planificación y la construcción de vías ciclistas. Sólo tiene carácter recomendativo, pero se trata de un documento inédito en la región.

Así, el Ejecutivo madrileño se adelanta al nacional, que todavía estudia la nueva Ley de Tráfico en la que, según se ha adelantado, se establecerán unos reglamentos específicos para la práctica de este deporte.

Medir las distancias
Según este documento, el carril-bici deberá tener dos metros de ancho cuando se construya en carreteras de doble sentido y al menos 1,5 metros en las de dirección única. También se regulan las distancias entre el ciclista y los posibles obstáculos que se encuentren en su recorrido. Así, éstos deben estar al menos a 0,5 metros de distancia del deportista si son discontinuos, como, por ejemplo, los árboles y farolas, o a 0,75 si son continuos.

Cuando la vía ciclista discurra junto a una banda de aparcamientos en línea, deberá reservarse una distancia mínima de 0,8 metros para permitir la apertura de las puertas de los vehículos sin peligro para los ciclistas.

Asimismo, no se aconseja la construcción de trazados con más de un 5 por ciento de pendiente ascendente y de tramos de más de 4 km con rampas superiores al 2 por ciento; o más de 2 km con rampas superiores al 4 por ciento, aunque para las distancias cortas pueden mantenerse pendientes del 7 por ciento.

Distintos ciclistas, distintas vías
Dos líneas básicas guían este documento: "una vía es un camino diferenciado y protegido y una bicicleta es un vehículo frágil e inestable". Así, el equipo de Ruiz-Gallardón ha diferenciado las distintas vías y los distintos usos de la bicicleta para que ambos se combinen a la perfección.

Entre las vías se distinguen las pistas bici (independientes del tráfico peatonal y rodado), carriles o arcenes bici (forman parte de la calzada como espacio reservado para la circulación de bicicletas), aceras bici o sendas bici (segregadas de la calzada) y vías mixtas o compartidas con el tráfico.

Este documento no diferencia entre escaladores, springter o gregarios, pero ofrece su particular visión. Según se recoge, existe el ciclista "urbano cotidiano" (se desplazan por motivos de trabajo en trayectos de entre 3 y 8 km), "urbano periurbano recreativo" (buscan un ejercicio suave en recorridos de entre 5 y 12 km), "recreativo de día no laborable" (practican este deporte a lo largo de entre 20 y 40 km), "cicloturista de medio o largo recorrido" (se desplazan entre 40 y 90 km), "deportivo de montaña" (realizan un ejercicio intenso en parajes naturales con recorridos entre 30 y 50 km) y "deportivo de carretera" (se decantan por el ejercicio intenso al aire libre en trayectos de entre 50 y 120 km).

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