Webasto relanza el gusto por los techos solares

En los últimos tiempos, los conductores europeos parecen haberse cansado un tanto de los techos solares, esas "ventanillas cenitales" que hicieron las delicias de los automovilistas en los primeros años noventa. Webasto, una de las principales compañías en ese campo, se niega a asumir la derrota y contraataca con modelos revolucionarios.

Webasto, que tiene su sede en Munich, Alemania, está presidida por Franz-Joseph Kortüm, un convencido de las bondades del techo solar.
Kortüm asegura que el comprador de coches quiere cada vez "más luz, más diversión y más sol". Esta idea se contrapone al descenso de ventas que viven los techos solares y, también, a un cierto bajón en la demanda de cabrios.
Sin embargo, este fabricante de techos practicables no se cansa. Como describe Automotive News Europe en su último número, acaba de lanzar una ofensiva que tiene como argumento central un techo solar panorámico que abarca toda la extensión del habitáculo. Como un cabrio, pero acristalado.

Esta idea, más relacionada con las limusinas de Hollywood que con los turismos europeos, ha sido aceptada por Mercedes. Entre Webasto y la marca de la estrella se ha organizado un equipo de trabajo para montar este "solarium" en los Clase C Sport Coupé.
Pensado para atraer público joven y femenino, este atractivo coupé se vuelve más estimulante con una cristalera por techo. Esto, al menos, es lo que han debido de pensar los directivos de ambas compañías.
Para apuntalar tal razonamiento, Kortüm hace referencia a un estudio sobre techos solares de la Universidad de Siena, en Italia. Este trabajo asegura que esta opción es más segura que el aire acondicionado y que la ventilación a través de las ventanillas tradicionales. Según los investigadores, sólo una buena abertura superior proporciona la cantidad de aire fresco precisa para que no se vicie la atmósfera del coche. El aire acondicionado tiende a resecarse y las ventanillas no generan suficiente corriente de aire. Consecuencia: la falta de oxígeno puede adormecer al conductor o hacer que pierda reflejos.

Webasto, en su crecimiento, ha invertido más de 1.700 millones de pesetas en una planta situada en la localidad alemana de Stockdorf. Además, ya ha trazado un plan para asentarse con firmeza en el mercado estadounidense, donde los coches con ventanilla cenital tienen mucha más aceptación. Japón es otro de sus grandes mercados, y lo controlan en un 30 por ciento.
Además, trabajan en la mejora del techo retráctil del Smart, que, según la marca, es la capota más segura para operar sobre ella en marcha.
También tienen casi a punto un innovador sistema de módulos de techo, es decir, un pack completo de techumbre y ventanilla superior que se puede montar sobre diversas estructuras.

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