Nuevos delitos, ¿misma impunidad?

Más mano dura. Si conduces, no puedes obviar los cambios que trae el Código Penal. Habrá penas de cárcel para conductores ebrios. Y mucho más: se abre la puerta al achatarramiento de vehículos sin seguro, se intenta frenar el robo de vehículos o se mostrarán menos compasivos con aquellos que provocan un accidente y se dan a la fuga. Al menos, ésa es la teoría.

Nuevos delitos, ¿misma impunidad?
Nuevos delitos, ¿misma impunidad?

Atropellan a un peatón o provocan un accidente y se dan a la fuga. ¿Te suena? El tema se ha estado debatiendo durante los últimos meses a raíz del caso Farruquito: el bailaor que arrolló y mató a un hombre, se dio a la fuga sin asistir a la víctima y llegó a culpar a su hermano. Ahora, se enfrenta a la cárcel, pero –según nos indican varios expertos-, si el culpable no es famoso, muchas veces el caso ni llega a los tribunales. La alarma social es enorme. En 2002, según datos de la DGT, 170.375 conductores se vieron implicados en accidentes mortales. De ellos, 1.096 se dieron a la fuga. Más datos preocupantes: según las estadísticas que barajan en Stop Accidentes y que han sido elaboradas por Instituciones Penitenciarias, a fecha de junio de 2004, no había nadie preso por el delito de omisión de socorro. Ahora, se amplía la pena (artículo 195.3). Los castigos mínimos quedan igual: las personas que huyen del lugar de un accidente son castigados con seis meses de cárcel. Eso sí, se elevan las penas máximas hasta 18 meses de prisión en los casos en que el siniestro no se haya producido por la imprudencia del fugado y hasta cuatro años en los que sí haya cometido el accidente. Sin embargo, no se ha modificado cómo se juzga este delito. Según Stop Accidentes, “el tipo objetivo queda igual: el propio testigo destruye el tipo, al amparar a la víctima". ¿Qué significa? Ya nos lo explicaba Aitor Canales, el asesor jurídico de Stop Accidentes, a raíz del Caso Farruquito: “Hay una impunidad absoluta en este tema. Muy pocos jueces castigan la omisión de socorro. Tendría que haberse cometido el accidente casi en el desierto de Alabama con sólo alacranes alrededor. Si hay una casa al lado, si una ancianita se acercó al lugar..., con eso basta. Pero no se preguntan si se podía haber salvado la vida del atropellado", nos indicaba. El argumento de que la víctima no ha quedado desatendida se usa hasta la saciedad. El pasado mes de junio, encontramos un caso que rayó lo esperpéntico: un hombre conducía de noche, por vía urbana y a alta velocidad. Atropelló al peatón y no paró hasta 200 metros después, tras lo cual bajaron del coche él y otro acompañante para limpiar la carrocería y el cristal. El conductor asegura que vio llegar a la Policía y a los servicios sanitarios, por lo que decidió continuar la marcha. Por su parte, el acompañante afirmaba no recordar prácticamente nada de lo ocurrido, dado que había bebido bastante y se encontraba “realmente mal". En Stop Accidentes están decepcionados con los cambios. “Se modifican sólo los delitos de peligro; los de resultado no. La imprudencia con resultado de muertes o lesiones queda igual", señalan.
Para ellos, lo más negativo de la reforma es que supone “la pérdida de una oportunidad para hacer una modiciación realista y técnicamente buena". “Se dilata más en el tiempo la posibilidad de realizar otra modificación penal bajo la excusa de que se acaba de cambiar y de que habrá que esperar resultados", lamentan.

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