Martorell recupera el Ibiza

Ya es oficial: tras varios meses de anuncios matizados, Volkswagen ha dado el visto bueno al regreso del Ibiza a Martorell. La factoría catalana recupera así toda la producción de este modelo; desde hace dos años, un 10 por ciento de su manufactura se realizaba en Eslovaquia.

Al fin, Seat puede anunciar oficialmente que los Ibiza que hasta ahora se fabricaban en Bratislava (Eslovaquia) volverán a Martorell. El regreso ya tiene fecha: junio de 2005.La flexibilidad que ha adoptado la planta catalana con la aprobación del nuevo convenio colectivo ha sido clave para tomar esta decisión, según Andreas Schleef, presidente de la marca. No hay que olvidar que, precisamente, Seat anunció que los empleados de Martorell no habían aceptado trabajar más días para cubrir el incremento de la demanda del modelo. Esta falta de adaptación fue el argumento empleado por el fabricante para justificar el traslado del 10 por ciento de la producción del Ibiza (unas 20.000 unidades anuales) a Bratislava, en septiembre de 2002. La operación provocó una brecha entre la dirección y el comité de empresa que no se ha cerrado hasta la adopción del nuevo pacto laboral.Sin embargo, también razones financieras explican este regreso. La mayoría de las piezas del Ibiza deben ser transportadas desde España hasta Bratislava, lo que encarece en 800 euros cada unidad del modelo, según un estudio realizado por Comisiones Obreras. El gasto anual asciende a 16 millones de euros, una cifra de peso a la hora de tomar decisiones, debido a la política de ahorro impuesta por Volkswagen, casa matriz de la marca española.Cuando se adoptaron las medidas de flexibilidad que pedía Volkswagen, Seat presentó ante la cúpula directiva de la compañía germana un requerimiento de rentabilidad para volver a producir el Ibiza. En el informe, se afirmaba que si estos 20.000 vehículos anuales regresaban a Martorell, la planta recuperaría su rentabilidad y el grupo ahorraría 10 millones de euros al año, gracias a la reducción de costes logísticos. Éstos han engullido la ventaja salarial que ofrecía la planta eslovaca, donde el sueldo medio es, aproximadamente, la mitad que el de Seat.Por si fuera poco, el fabricante alemán debía liberar espacio en Bratislava, con el fin de comenzar a montar –a partir del año que viene- el todo terreno deportivo de Audi, el Pikes Peak. Actualmente, la factoría produce 280.000 unidades anuales correspondientes a los Volkswagen Golf, Touareg y Polo.Por su parte, la planta de Martorell, que funciona al 75 por ciento de su capacidad tras abandonar la manufactura del Arosa, saca de sus líneas de montaje 2.000 vehículos diarios (Altea, Ibiza, Córdoba, León y el nuevo Toledo). El año pasado, produjo 460.040 unidades, un 2,1 por ciento más que en 2002, aunque facturó 5.522 millones, un 1,6 por ciento menos. El regreso de toda la producción del Ibiza aliviará la marcha de la factoría, que está sufriendo la ralentización del mercado europeo, y situará la manufactura diaria en 2.200 unidades.También evitará que sobren entre 400 y 500 trabajadores y situará el nivel de actividad de la planta en el 100 por cien de su capacidad. También evitará, en principio, recurrir a la bolsa de horas, el sistema que pueden utilizar los operarios y la empresa en función de la demanda del mercado.El presidente del comité de empresa de Seat, Matías Carnero, ha anunciado que el regreso del Ibiza demuestra “lo que se puede conseguir cuando los sindicatos y la dirección van todos a una".

El Gobierno alemán se ha mostrado dispuesto a negociar una modificación de la Ley Volkswagen, que protege al fabricante alemán frente a posibles opas hostiles. Concretamente, el Ejecutivo del estado federal de Baja Sajonia (principal accionista de VW, con un 18,2 por ciento del capital), podría renunciar a su derecho a tener un asiento en el consejo de vigilancia de la marca. Así, la Comisión Europea retiraría la denuncia que ha presentado contra la norma.
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