Los concesionarios de la misma marca deben competir más entre sí

A falta de menos de un año para que se liberalice la distribución de automóviles en Europa, la Unión ha encargado un estudio sobre el estado real del sector. El principal defecto encontrado en el mecanismo actual de venta es la falta de competencia entre concesionarios de una misma marca.

Los concesionarios de la misma marca deben competir más entre sí
Los concesionarios de la misma marca deben competir más entre sí

Andersern ha sido la consultora elegida por la Comisión Europea para analizar el estado real de la distribución automovilística en el continente o, al menos, en la Unión Europea. Sus resultados servirán para que la Comisión decida en qué medida variará el sistema actual de venta de coches nuevos en exclusiva a través de concesiones otorgadas por las marcas.

Mario Monti, comisario europeo de Competencia, es un enemigo jurado de los cotos a la libre concurrencia. Considera que el sistema de concesionarios es un estorbo para el libre mercado y que debe ser corregido. El comisario cree que deben instalarse nuevos agentes en el sector, como las tiendas multimarca, los centros comerciales, etc. Este cambio, para Monti, favorecerá el descenso de precios al crecer la competencia.

El complejo informe presentado por Andersen avala esta teoría, y también la desmiente.

Para empezar, los consultores señalan la falta de competencia que existe entre los concesionarios de una misma marca. Creen que estas tiendas no luchan entre si porque hay limitaciones impuestas por las compañías. Hay aquí una acusación velada a ciertas prácticas de los fabricantes tendentes a marcar precios.

El estudio también concreta que la competencia intra-marca aumenta en los entornos urbanos, donde la mayor demanda fuerza a competir más. Otro aspecto puesto en duda por la auditoría es la falta de armonización tanto en precios como en impuestos. Apunta que "las ventas de un concesionario fuera de su territorio y las actividades de intermediarios no son suficientes para compensar la carencia de armonización fiscal".

Buena lucha entre marcas
Pero una vez que se trasciende el ámbito de los concesionarios de idéntica bandera, la pelea sí es real. Andersen ha constatado la presencia de 50 fabricantes distintos en Europa, con 250 modelos diferentes y entre 2.000 y 4.000 versiones. Es decir, hay competencia.

También la encuentra en los servicios postventa, sobre todo para coches fuera de garantía, pues existe gran cantidad de talleres multimarca. En este apartado señala la necesidad de entregar a todos los reparadores información detallada sobre unos vehículos cada vez más complejos. De no ser así, los talleres independientes no podrán asegurar la eficacia de sus trabajos.

Cambiar o no cambiar
En una visión global, el informe de Andersen se pregunta si es preciso modificar el sistema de distribución. Desde luego, sí se opone a la exclusividad territorial. Es decir, un concesionario debe ceñirse a una territorio concreto. El informe se opone a esta práctica que va contra la competencia intra-marca.

Otro cantar es el referido a la conveniencia de abolir o no la existencia de las propias concesiones. Creen los técnicos que, efectivamente, una liberalización de este tipo haría bajar los precios a corto plazo. Sin embargo, a medio término calculan que el número de marcas en concurso se reduciría notablemente, pues muchas no podrían soportar la bajada de precios.
Además de una contraproducente reducción de la oferta, es probable que se produjese un deterioro considerable en la calidad de los productos, sobre todo en cuanto a innovación se refiere. Producir coches sofisticados y avanzados es caro, con que si bajan los precios de venta, no se podrá mantener ese nivel de investigación y desarrollo.

Desde la consultora se sugiere que la mejor opción es modificar el sistema actual para, sin sustituirlo por otro, introducir más diversidad en la distribución. Esta estrategia permitirá a los fabricantes mantener el control y bajar los precios sin que la calidad y la innovación se vean resentidas.

Patrick Callewaert, responsable de Andersen, cree que el sistema actual ya vive una evolución. Se avanza hacia una mayor concentración de los concesionarios en redes. Aun así, Callewaert dice que la Comisión puede modificar algunos aspectos para mejorar la distribución. Eso sí, el informe no señala cómo realizar esos cambios cosméticos, pero sí dice dónde trabajar. Apunta la necesidad de incrementar la independencia de los concesionarios oficiales y los distribuidores, facilitando el acceso al mercado de nuevos agentes y abriendo más servicios postventa. Al tiempo, es necesario que los fabricantes conserven cierto control sobre los estándares técnicos, lo que llevaría a mejoras constantes en la innovación y los precios.

Mario Monti se opone a la posibilidad de reformar lo ya existente, pues considera que el mecanismo tradicional sólo sirve para inflar los precios.

En cambio, los fabricantes se han mostrado muy contentos con el informe, pues sus resultados se asemejan a los de uno que ellos encargaron recientemente. De momento, por lo que pueda pasar, las marcas ya maniobran para mantener sus cuotas de control.

El informe también toca otros puntos, como los precios por país. Los más caros de la Unión son el Reino Unido, Alemania y Austria.