Los airbags de acompañante, un peligro para los niños

Un estudio desarrollado en los Estados Unidos concluye que casi la mitad de los conductores usan de manera incorrecta los dispositivos que desconectan el airbag de la plaza del copiloto cuando en ella viajan niños.

El estudio, llevado a cabo por la Agencia Federal para la Seguridad en el Transporte en Carretera (NHTSA en inglés), indica que el 48 por ciento de los conductores no desactiva correctamente el airbag del asiento del acompañante cuando en él viajan niños, con lo que se pone en peligro la vida de estos si salta la bolsa de aire.

Este organismo oficial señala que estos fallos a la hora de desactivar los airbags muestran la necesidad de utilizar sistemas que automáticamente indiquen al airbag que se infle con menor fuerza o que, incluso, no lo haga. "La NHTSA y la industria automovilística deben colaborar para el desarrollo de airbags "inteligentes" que minimicen los daños a los más pequeños, sin la intervención de los conductores", indica el informe.

La NHTSA no niega las bondades de este dispositivo, que ha salvado innumerables vidas en millones de accidentes, sino que advierte de que los airbags ya han causado 104 muertes de niños desde 1989.

El problema no parece radicar en el olvido de los automovilistas, ya que entre las conclusiones de este estudio se señala que el 91 por ciento de los conductores recuerda desactivar el airbag cuando viajan niños, sino en la incorrecta manipulación.

Los pequeños deberían viajar en las plazas traseras en sillitas especiales, con lo que se evitarían lesiones de gran consideración cuando se producen choques. Sin embargo, determinados vehículos como pick-ups o utilitarios de pequeño tamaño, al no disponer de espacio suficiente en las plazas traseras, deben colocar a los niños en las plazas delanteras.

En 1995, la Agencia Federal para la Seguridad en el Transporte en Carretera permitió a este tipo de vehículos instalar dispositivos de desconexión para los airbags. Dos años después, la misma NHTSA autorizó este mecanismo para el resto de automóviles con el fin de elevar la protección a niños y adultos de pequeña estatura.