GM confirma que despedirá a 25.000 empleados

General Motors se encuentra en una situación delicada. Ha cerrado el tercer trimestre con importantes pérdidas y ha confirmado que tendrá que despedir a 25.000 empleados para ajustar su plantilla a la demanda. En este negro panorama, hay, al menos, una noticia beneficiosa para el gigante norteamericano: GM ha logrado un acuerdo con los sindicatos para reducir el gasto en prestaciones sociales.

La noticia se anunciaba a última hora de ayer. General Motors había logrado llegar a un acuerdo con los sindicatos para reducir en 832 millones de euros anuales sus pagos al seguro médico de sus trabajadores. El servicio de salud de General Motors cubre a 750.000 personas, entre empleados, sus parejas y jubilados. Esto le cuesta entre 4.158 y 4.990 millones de euros anuales, una cantidad que supera a la que gasta en acero para fabricar sus coches, según los analistas. Este pacto, en la práctica, supondrá un recorte del salario neto de los empleados, pues se les exigirá mayores contribuciones al seguro de salud. Esto se une a la congelación de sueldo anunciada por la compañía y la eliminación de pluses durante este año.Este anuncio tiene una gran importancia para GM, pues los gastos médicos lastran desde hace bastante tiempo los resultados del gigante automovilístico y le restan capacidad de maniobra. Además, tiene un doble valor, pues supone lograr una concesión del sindicato UAW, el más importante de la industria norteamericana y con fama de negociador implacable.No obstante, este “rayo de luz" en el sombrío panorama de GM ha coincidido con la confirmación por parte de la compañía de que despedirá a 25.000 empleados para ajustar su fuerza laboral a la demanda del mercado. En la actualidad, el fabricante norteamericano cuenta en su plantilla con 325.000 trabajadores en todo el mundo, un contingente que se estima como demasiado elevado según los analistas. Y es que las ventas no vienen acompañando al gigante estadounidense. GM ha basado gran parte de su estrategia en la producción de todo terrenos de gran consumo, que, con los elevados precios de los combustibles, no están consiguiendo entregar en la cuantía deseada. En el mes de septiembre, en los Estados Unidos se vendieron un 30,4 por ciento menos de este tipo de vehículos y en el acumulado del año ya suman un descenso de casi el 8 por ciento.Finalmente, ayer también fue el día en que se anunciaban los resultados del tercer trimestre y, como se esperaba, no fueron nada buenos. GM perdió 1.330 millones de euros en los Estados Unidos, lo que contrasta con los 262,5 millones de beneficio logrados en el mismo período de 2004.Tras este anuncio, el presidente de la compañía, Richard Wagoner, ha señalado que GM está considerando desprenderse del control de su brazo financiero, GMAC, con el fin de mejorar su situación económica. GMAC es una de los pocas empresas rentables en las que participa General Motors.Por otro lado, la filial europea del grupo General Motors ha desvelado que en diciembre comunicará cuál será la planta que fabrique la próxima generación del Opel Meriva. La factoría polaca de Gliwice y la española de Figueruelas son las que tienen mayores posibilidades.

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