El Gobierno, acosado por el alza del gasóleo

Las asociaciones de Agricultores y Transportistas han llegado al límite. El incremento del precio del gasóleo de automoción en más de un 20 por ciento afecta ya directamente a sus salarios. Estos colectivos amenazan ahora con movilizaciones, mientras el Gobierno se afana en la búsqueda de soluciones que no acaban de convencer.

Crisis petrolífera: comienzan las ayudas del Estado
Crisis petrolífera: comienzan las ayudas del Estado

El órdago lo han lanzado ya las principales organizaciones agrarias. Tanto el colectivo de Jóvenes agricultores (ASAJA) como la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) han convocado hoy mismo a más de 50.000 trabajadores a manifestarse el próximo 20 de noviembre frente a los Ministerios de Hacienda y Agricultura en Madrid. Su objetivo es protestar por la falta de medidas encaminadas a paliar las pérdidas que provoca en el sector el alza del gasóleo. Las organizaciones agrarias acusan al Gobierno de no buscar soluciones estables, sino “únicamente iniciativas insuficientes, confusas y difusas". El presidente de ASAJA, Pedro Barato, considera, además, que la directiva comunitaria permite la rebaja del impuesto especial de hidrocarburos y asegura que siete Estados miembros (Francia, Finlandia, Irlanda, Reino Unido, Holanda, Bélgica y Luxemburgo) tienen ya impuestos reducidos.En concreto, ASAJA pide ahora a la Administración la reducción del IVA del 16 al 7 por ciento, mayores rebajas fiscales, la condonación del Impuesto de Bienes e Inmuebles (IBI), la exención del impuesto especial de hidrocarburos, la desaparición del impuesto de ventas minoristas y una serie de rebajas en las cuotas de la seguridad social. UPA, por su parte, plantea la necesidad de repercutir por vía indirecta la reducción del precio del gasóleo a través de la disminución de los impuestos que afectan a este carburante, una medida que sería temporal y flotante.Mientras, Hacienda estudia un recorte de hasta el 50 por ciento en el precio del gasóleo que estos colectivos se imputan para calcular sus rendimientos en el sistema de módulos del impuesto sobre la renta (IRPF). Así, al menos, lo ha admitido Juan Manuel de Bunes, director general de Tributos. “A diferencia de los transportistas, los agricultores no pueden trasladar este sobrecoste a los precios de venta", asegura.Sin embargo, al sector del transporte también se le agota la paciencia. Según Asintra, la patronal del transporte de viajeros en autobús, los costes del área se han elevado por encima del 54 por ciento desde comienzos de año, por lo que solicitan a Fomento “la adopción de medidas de corrección que vayan en ayuda tanto de los servicios de líneas regulares de autobuses como de los discrecionales".Para Asintra, “el transporte por carretera no ha disfrutado nunca de beneficios equivalentes a los del sector agrícola y pesquero (con ventajas en la compra del gasóleo), a pesar de que es, con mucho, el más perjudicado por las alzas del combustible, que inciden en sus costes de manera mucho más directa".En los últimos meses, el gasóleo agrícola ha pasado de costar 36,10 céntimos de euro por litro a situarse en 52,70 céntimos. También el precio del gasóleo que utiliza el transporte en carretera se ha incrementado en más de un 20 por ciento. En el mes de octubre, concretamente, lo hizo en 3,9 céntimos.No todo son malas noticias en las últimas horas. El petróleo, por fin, concluyó la jornada de ayer retrocediendo posiciones, ante el anuncio de Estados Unidos de que sus reservas han aumentado por encima de los niveles previstos.El barril de Brent, el de referencia en Europa, cayó 2,11 dólares, hasta situarse ahora en los 49,45 dólares, por fin por debajo de la barrera psicológica de los 50 dólares. Y eso que a primera hora de la tarde llegó a cotizar a más de 51,9 dólares.A esta importante noticia se une ahora el anuncio de Rusia de revisar al alza sus previsiones de exportación de petróleo parta este año, situadas ahora en 258 millones de toneladas. Esta cifra es superior en 5 millones de barriles a la prevista con anterioridad.Quien también está decidido a hacer frente al alza del crudo es el Gobierno alemán, que ha reafirmado hoy su compromiso con el desarrollo de los biocarburantes, como alternativa a los derivados del petróleo. El ministro de la Cancillería, Frank Walter Steinmeie, ha asegurado que se reunirá con los responsables de las grandes marcas del país para dar un espaldarazo a los derivados de la biomasa y a los biocarburantes.

Los mejores vídeos