El cerebro de los jóvenes no percibe los riesgos

En España, la principal causa de muerte de los jóvenes entre 18 y 25 años son los accidentes de tráfico. ¿Por qué? Durante mucho tiempo se han buscado explicaciones muy variadas para la conducta de los jóvenes al volante. Sin embargo, nunca hasta ahora se habían dado explicaciones fisiológicas. En Estados Unidos tienen una.

El Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos acaba de publicar un informe científico en el que explica que las personas jóvenes perciben menos riesgos que las mayores. Por primera vez se han puesto bases físicas para esta diferencia: la parte del cerebro que analiza los riesgos no se desarrolla por completo hasta pasados los 25 años. Por esta razón, cuanto más joven es un conductor, menos sensación de peligro tiene al volante.
El informe, dirigido por el especialista Jay Giedd, ha evaluado los cerebros de 2.000 personas de entre 4 y 24 años, que, cada cierto tiempo, eran sometidas a resonancias magnéticas para estudiar la evolución de sus cerebros. El resultado concluye que una de las últimas regiones en madurar dentro del cerebro es la que sirve para calcular las amenazas del entorno. Los investigadores han localizado esta zona en algún lugar entre el lóbulo frontal del cerebro y la corteza prefrontal, en plena frente.
Al parecer, en las mujeres la madurez se da entre uno y dos años antes, algo que viene a coincidir con las encuestas realizadas en España sobre actitudes en la conducción. La nueva teoría pone en tela de juicio todas las creencias anteriores, que decían que el cerebro de una persona está completamente formado a los 18 años. Además, según los doctores que han intervenido, sirve para explicar por qué los jóvenes padecen tantos accidentes de tráfico cuando, por su juventud, deberían tener más reflejos y más resistencia que las personas mayores. Ahora, los responsables del estudio buscan explicaciones para este desarrollo tardío. Piensan que pueden intervenir factores como la dieta, la educación, los tratamientos médicos e incluso los videojuegos.

El estudio de Giedd ha sido reforzado por otro similar de la Universidad de California en el que se alerta sobre el alargamiento de la etapa adolescente. Dicen que los niños llegan a la pubertad cada vez más temprano, hacia los 13 años, y, después, viven en un sistema social que tiende a prolongar la adolescencia mucho más allá de los 18 años, en una especie de perpetua primera juventud. Esto podría contribuir a retrasar el desarrollo de la facultad de percibir el riesgo. También han determinado que, cuando es observado por otras personas, un joven cuadriplica voluntariamente su resistencia a los peligros. Como cabía esperar, la noticia ha levantado una gran polvareda en Estados Unidos, donde ya surgen voces que piden un endurecimiento de los criterios a la hora de permitir a los jóvenes hacer determinadas cosas, como, por ejemplo, conducir.
Así, como explican diarios como “The Washington Post" o “The Seattle Times", algunos estados del país están utilizando ya estas informaciones para legislar y, de paso, poner más condiciones a la conducción juvenil. Por ejemplo, en Virginia se ha prohibido que los conductores menores de 18 años no puedan manejar el coche y hablar por teléfono simultáneamente (allí se puede conducir desde los 16 y en muchos estados no se prohíbe el uso del móvil al volante). En Estados Unidos, la Agencia Nacional de Seguridad Vial, la NHTSA, calcula que los conductores adolescentes son cuatro veces más propensos a verse envueltos en un accidente y tienen tres veces más propensión a morir en él. Van más rápido y asumen más riesgos que los conductores de más edad.

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