El Ayuntamiento de Madrid se pone serio en el cobro de multas de tráfico

196.000 multas cobradas en lo que va de año. Este dato, que supone un 40 por ciento de las sanciones impuestas, es la señal más palpable de que el Ayuntamiento de Madrid ha cambiado su estrategia en la recaudación de multas. Los morosos lo tienen cada vez peor para no pagar.

El Ayuntamiento de Madrid se pone serio en el cobro de multas de tráfico
El Ayuntamiento de Madrid se pone serio en el cobro de multas de tráfico

Todo el mundo ha oído alguna vez eso de que "en Madrid nadie paga las multas". Ahora, el ayuntamiento que dirige José María Álvarez del Manzano se ha propuesto acabar con este tópico. Su concejalía de Hacienda ha intensificado sobremanera la "persecución" de los conductores multados. El objetivo es recaudar el dinero de la mayor cantidad posible de las multas impuestas.

Según un informe presentado ayer por Pedro Bujidos, concejal de Hacienda, en lo que va de año se han cobrado 2.210 millones de pesetas, un 8,43 por ciento más que en el año 2000 a estas alturas.

Para llegar a estos niveles, el Ayuntamiento ha cobrado la friolera de 196.000 multas, elevada cantidad que, sin embargo, es sólo un 40 por ciento de las impuestas hasta ahora. Estas 196.000 sanciones cobradas suponen un incremento del seis por ciento frente a los expedientes cobrados en 2000.

De los 2.210 millones ingresados, 1.118 han salido de los bolsillos de esos conductores que tienen cierta tendencia a "olvidarse" de los pagos. Para convencerles de la necesidad de pagar, el consistorio emplea técnicas como el embargo de cuentas corrientes tras la publicación del nombre del infractor en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid. Antes de este drástico paso, el Ayuntamiento habrá comunicado por correo ordinario la sanción.

Si se toman los datos correspondientes al modo de pago, se ve que la modalidad de pago voluntario ha descendido ligeramente, un dos por ciento, pasando de 1.114 millones a 1.092. Sin embargo, la vía ejecutiva ha crecido espectacularmente en un 21 por ciento, llegando a los 1.118 millones de pesetas frente a los 924 que recaudó el año pasado.

Estas cifras contrastan con las obtenidas hace unos años. En 1993, por ejemplo, sólo el cinco por ciento de las multas impuestas eran cobradas, mientras que ahora paga el 40 por ciento de los multados.

Barcelona, menos dinero
Mientras en Madrid la caja municipal crece con el ajuste de tuercas que lleva a cabo la concejalía de Hacienda, en otras ciudades, como Barcelona, persisten las dificultades para cobrar las multas.

Allí, durante el año 2000, la Guardia Urbana, en huelga encubierta, impuso un 30 por ciento menos de sanciones que en 1999. Estos fallos en el servicio provocaron que el Ayuntamiento dejara de ingresar 3.400 millones de pesetas.

Si los agentes barceloneses sancionaron a 891.000 personas en 1999, durante 2000 sólo lo hicieron con 614.000. Lógicamente, también allí hay gente que evita pagar: de los 7.276 millones de pesetas "facturados" en multas, sólo se ingresaron 1.619.

En Valencia, por ejemplo, el consistorio sólo consigue cobrar un 15 por ciento de las multas.

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