Demasiados vehículos sin seguro en España

Casi un 15 por ciento de los vehículos que circulan por nuestro país lo hace sin el seguro obligatorio, que cubre, como mínimo, el daño que puedan hacer a terceros. Ello supone que 3,85 millones de coches y motocicletas pueden crear más de un problema a los “sufridos" conductores que sí pagan por su seguro.

Cruzando los datos de la Dirección General Tráfico –matriculaciones- y de la Unión de Aseguradoras –pólizas de seguros- se constata que, en nuestro país, alrededor de 3,85 millones de vehículos circulan sin el seguro obligatorio. La mayoría de los vehículos que incurren en esta infracción son motocicletas: casi dos millones de ellas no estaban de dadas de alta en ninguna aseguradora en diciembre de 2004,. Los expertos argumentan que esta omisión de contrato es debida al elevado precio de las pólizas para motocicletas y ciclomotores. Según las aseguradoras, en la mayoría de los casos, las pólizas que pagan los vehículos de dos ruedas nunca dan para satisfacer los costes de los siniestros en los que “frecuentemente" intervienen.

Sin un seguro obligatorio, no se cubren los daños que se hacen a terceros, ni, por supuesto, los propios. Lo más grave de todo es que estos daños son pagados por el Consorcio de Compensación de Seguros, que se nutre, a su vez, de las aportaciones de todos los españoles a través de los impuestos. Aunque los datos son alarmantes, sobre todo para los conductores que sí circulamos con seguro, según las aseguradoras, en la estadísticas de la Dirección General de Tráfico no se incluyen las bajas reales de todos los automóviles, por lo que puede haber menos coches sin seguro de los que se supone. El año pasado, el Estado, a través del Consorcio de Compensación de Seguros, abonó una factura de 96,9 millones de euros procedente de los siniestros en los que se vieron implicados vehículos sin seguro. Además de los impuestos, el Consorcio de Compensación recibe una cuantía de las pólizas que contratan los conductores en sus propias aseguradoras y que a éstos se les cobra como “recargo". La falta de civismo de los conductores es la primera causa para que un coche no esté dado de alta en el seguro obligatorio. Además, la sanción que impone la DGT no asusta a nadie y eso que es cuantiosa: de 601,01 a 3.005,06 euros.