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La noticia está confirmada y, de inicio, llama mucho la atención: la DGT está planificando una plataforma pública digital a través de la cual la Unidad de Tráfico de la Guardia Civil o la oficina de Tráfico correspondiente podrían contratar empresas privadas de asistencia y remolque en carretera. El procedimiento se denomina "Mecanismo de Retirada de Vehículos", pero, a pesar de la sorpresa y dudas que ha comenzado ya a generar en el sector, las primeras informaciones apuntadas por la DGT desmienten que se trate de una nacionalización total de la asistencia en carretera.
Sin embargo, el rechazo inicial a esta medida ya en estudio viene amparado en que la DGT sí podría intervenir en la coordinación de las llamadas de auxilio y emergencia. Desde Tráfico se están estudiando actualmente las objeciones realizadas ya por buena parte del sector, por lo que aún no se ha fijado una fecha de inicio ni de aprobación.
Cuándo podría la DGT solicitar el servicio de grúa
De momento, en el sector ha trascendido que el borrador en el que trabaja ya la DGT estipula que la autoridad de tráfico podría solicitar un servicio de remolque en hasta cuatro casos en carretera:
- Si la compañía de seguros o su servicio de asistencia en carretera no responden en un plazo de 60 minutos tras la solicitud.
- Si no se dispone de una grúa adecuada a tiempo.
- Si, debido a un fallo técnico, el servicio de asistencia en carretera no está disponible.
- Si la compañía de seguros o el servicio de asistencia en carretera se niegan explícitamente a prestar ayuda.
En todos los supuestos, eso sí, la DGT ha querido dejar claro que el plazo se refiere a la respuesta a la solicitud, no a la llegada de la grúa a la emergencia. Y es que la propio Dirección General de Tráfico ha querido dejar claro que la plataforma pública digital en la que ya trabaja nacería con el objetivo de gestionar de forma más eficiente y segura la retirada de vehículos averiados o accidentados en las vías públicas.
El objetivo de la DGT es poder reducir los tiempos de espera
La intención final de la iniciativa es poder reducir los tiempos de espera en el arcén, que se sabe que en muchas ocasiones superan los 45 minutos, así como proteger a los operarios de grúas ante el riesgo de atropellos. Con este nuevo sistema, en caso de aprobarse finalmente, si un vehículo queda inmovilizado, los agentes de Tráfico o la propia plataforma digital podrán priorizar y llamar de manera automática a la grúa privada más cercana al lugar del incidente, en lugar de esperar a que la aseguradora localice y envíe a su propio proveedor concertado.
Ante este proyecto, los clubes automovilísticos RACE y RACC han respondido ya a la DGT, considerando problemáticos los hipotéticos nuevos requisitos. Las asociaciones argumentan que una alta demanda o la complejidad de las operaciones podrían ocasionar mayores demoras, incluso cuando la asistencia ya esté organizada.
Por su parte, la asociación de aseguradoras UNESPA también confirma que la supervisión de la asistencia en carretera estipulada en los contratos es responsabilidad del regulador de seguros, mientras que las asociaciones de asistencia en carretera Alianza y REAC temen que las aseguradoras y las autoridades puedan llegar a enviar una grúa distinta cada una al mismo vehículo. Por ello, solicitan que se coordinen los servicios en curso y la disponibilidad de vehículos, y que el factor decisivo para determinar la urgencia sea el peligro en el lugar de la avería: un coche atascado en un carril necesita ayuda más rápidamente que uno que se encuentra en un lugar seguro.
La selección de proveedores de servicios también genera controversia en el nuevo proyecto de la DGT. Según las asociaciones, una declaración jurada de las empresas debería ser suficiente para participar. Sin embargo, exigen una inspección previa de los equipos, la capacitación del personal y la capacidad para llevar a cabo las operaciones.
Las empresas privadas podrían facturar directamente a los usuarios
Eso sí, no esperes que con esta actuación a través de una plataforma pública esté previsto ofrecer asistencia en carretera gratuita por parte del Gobierno. Las empresas de remolque participantes podrían si se aprueba facturar directamente a los usuarios por sus servicios. Lo que aún no está claro es si las aseguradoras cubrirían estos costes de forma total o parcial.
Conocido finalmente el proyecto, y como conclusión, la Alianza Nacional de Auxilio en Carretera y la Red de Empresas de Auxilio en Carretera (REAC) ha pedido directamente a la DGT que retire o cambie su propuesta de intervención como intermediario público de auxilio porque consideran que no garantiza más seguridad ni rapidez en el sector. La organización ya ha presentado ante la DGT todas sus alegaciones al proyecto de Instrucción MOV 2026/07. Veremos finalmente cómo se resuelve el proyecto.









