Las negligencias más habituales de los conductores

El estrés, las prisas o la falta de cuidado, pueden hacernos actuar de manera errónea con nuestro vehículo, con resultados que van desde una pequeña visita al taller, hasta tener que dejar el coche varios días para su completa reparación. Equivocarse repostando u olvidarse las llaves en el interior del coche, copan la lista elaborada por LeasePlan.
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Las negligencias más habituales de los conductores
Las negligencias más habituales de los conductores

Un informe elaborado por LeasePlan, compañía que se encarga de la gestión de flotas, rebela que, de todas las visitas al taller, sólo el 55,8 por ciento están previstas por el fabricante, a modo de mantenimiento necesario para prolongar la vida de nuestro vehículo –cambio de filtros y revisión del aceite y demás líquidos, principalmente-. El resto consisten en cambiar accesorios de escasa importancia, intervenciones debido al desgaste de piezas como amortiguadores o batería y averías más o menos complejas –motor, caja de cambios…-.

La vida del vehículo a partir de la cual empieza a visitar el taller con más frecuencia, está marcada en los 126.500 kilómetros para averías de gran desgaste, y de 131.000 kilómetros para averías de mayor complejidad –con el coste que suponen-.

El resultado de todas estas averías –o incluso despistes- será que nuestro coche pasará entre uno y diez días en el taller.
Te contamos las principales averías o visitas al taller que podrías evitarle a tu tiempo y, como no, a tu bolsillo. Sólo suponen el 0,5 por ciento del total, pero a diferencia de las demás, estas sí que te las puedes ahorrar:

- Equivocarse de combustible repostando: es la negligencia por la que más vehículos pasan por el taller. Supone el 41 por ciento del total. Y eso, a pesar de que los coches fabricados en los siete u ocho últimos años cuentan con un diámetro de la boca del depósito que sólo ajusta con el boquerel de su combustible correcto. Si echas gasolina en vez de gasóleo o viceversa, el motor dejará de funcionar, siendo necesaria una limpieza completa de bujías y del circuito.

- Olvidarse las llaves en el interior del vehículo cerrado: representa un 25 por ciento de los errores por excelencia, siendo necesario cambiar la cerradura –si no disponemos de una copia-.

- Ignorar los testigos luminosos del salpicadero: un 23 por ciento de negligencias se corresponde con el hecho de hacer caso omiso de las alertas en forma de testigos luminosos que posee el vehículo. Si alguna de las luces está encendida es que algo no está funcionando en sus condiciones óptimas. Puede ser desde un aviso de falta de aceite hasta averías en el sistema de frenos, por lo que se deben resolver rápidamente, Nos puede evitar importantes averías e incluso accidentes por anomalías mecánicas graves.

- No limpiar el barro acumulado en los bajos del vehículo: un 5 por ciento de averías debidas a despistes o dejadez está relacionado con no mantener el coche relativamente limpio. El barro, al secarse, puede obturar determinados elementos del vehículo y dar lugar a problemas futuros, por lo que te recomendamos que lo limpies después de una ruta un tanto ‘offroad’.

- No evitar que se sobrecaliente el motor: si ves que la temperatura del motor está demasiado elevada – aguja muy cerca de la zona roja- deberías dejar de circular y llamar rápido a la grúa. Normalmente el sobrecalentamiento se produce por fallos en la ventilación. Representa un 3 por ciento de las negligencias.

  • No cumplir con las revisiones fijadas y recomendadas por el fabricante: por último, pero no por ello menos importante, un 2 por ciento de problemas por un mal uso se debe a que no realizamos las revisiones que la marca recomienda.-que como mínimo se deben efectuar-. Además, si las realizas tal y como se estipula, mantendrás la garantía del coche sin problemas durante los años que se prolongue esta.


Desde LeasePlan nos dan una serie de consejos para mantener nuestro vehículo en condiciones óptimas:

  1. Mantener el vehículo al ralentí durante 30 segundos al arrancarlo y al pararlo.

  2. Efectuar trayectos mixtos por ciudad y carretera: superar los 80 km/h ayuda a limpiar los sistemas de escape.

  3. Repostar en gasolineras homologadas: los combustibles en mal estado estropean el motor.

  4. Revisar periódicamente los niveles de líquidos del vehículo.

  5. Utilizar un tipo de aceite específico siempre. Si rellenas con un aceite distinto al anterior, tu coche puede dar problemas importantes.

  6. Realizar las revisiones oficiales establecidas

  7. Solucionar el problema del que informa un testigo luminoso antes de continuar la marcha. Circular dos kilómetros con un testigo encendido puede derivar en una avería grave.

  8. Acudir al taller más cercano si percibimos algún ruido o anomalía en la conducción.

  9. Verificar el estado de los neumáticos. Su mal cuidado supone el 50 por ciento de los accidentes.

  10. Tener muy en cuenta los cambios de temperatura en cada estación. La mayoría de averías en España se producen en invierno y están relacionados con la falta de anticongelante en el circuito de refrigeración.

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