Discapacitados al volante

Las personas minusválidas tienen todo el derecho del mundo a conducir un vehículo. Te contamos el proceso que hay que seguir para poder optar a ese beneficio universal.
-
Discapacitados al volante
Discapacitados al volante

Para conocer de primera mano cómo es la enseñanza en las autoescuelas a personas con minusvalía, hemos hablado con Ángel Pachón, director de la autoescuela Trafic.

Para obtener el permiso de conducir, una persona minusválida debe primero acudir a un centro médico y realizar una prueba psicotécnica con el único fin de indicar qué adaptación necesita según su minusvalía. Con esa adaptación se solicita la obtención del permiso en la autoescuela. ‘El alumno hará su teórica normal, sus clases normales y el examen’, nos cuenta Ángel. La primera dificultad con la que se puede encontrar el alumno es la propia infraestructura de la escuela. ‘Si la autoescuela no dispone de rampas, el alumno tiene un problema. Un escalón, accesos demasiado estrechos, impiden que entre la silla de ruedas al aula’. ‘El vehículo que tenemos para impartir las clases prácticas es automático y está adaptado para poder acelerar y frenar con el pie izquierdo. Para los parapléjicos también se puede emplear porque tiene todos los mandos a mano (volante, acelerador y freno)’.

‘Si hablamos de una revocación la cosa cambia. Cuando un conductor ya tiene permiso de conducir y queda con una minusvalía, necesita un certificado médico donde se indique la minusvalía o la adaptación que el vehículo tiene que llevar. Con esto se acude a la Jefatura de Tráfico y se solicita una prueba en pista. Esta prueba requiere conducir con la adaptación que le han puesto. Es como si fuera un examen práctico’. Hay examinadores que les hacen una prueba en circuito cerrado, y otros, que no lo ven tan claro, y los sacan a la calle. ‘Más que una revocación es una obtención del permiso específica o extraordinaria’. En el permiso, lo que queda reflejado son las limitaciones, que se corresponden con una numeración que ponen los centros médicos. Por ejemplo, circular a una velocidad máxima de 80 km/h. ‘Si la persona adapta su vehículo a su minusvalía no hace falta pasar por autoescuela, puede ir con su vehículo a hacer la prueba en pista. Eso sí, deberá entregar en Tráfico la documentación relativa al vehículo en cuestión’, aclara Ángel.

‘El que ya tenía carné y es víctima de un accidente, se convierte en una persona con una prudencia enorme. Hay que despertar en él la confianza y hacerle ver que no hay que tener miedo, pero sí respetar las normas’. La periodicidad para la renovación del permiso de conducir es la misma que para cualquier conductor sin minusvalía. A no ser que una de las limitaciones que lleve incluida sea renovar el permiso cada dos años, por ejemplo

Fundación ONCE da ayudas económicas a personas discapacitadas. Se trata de una ayuda anual de aproximadamente 1.300 euros, que cada cuatro años se puede volver a solicitar. Esta ayuda debe emplearse en la adaptación de un vehículo, y debe justificarse.

Una vez obtenido el carné, toca buscar coche.
Vía Libre, compañía perteneciente al Grupo Fundosa, del grupo empresarial de Fundación ONCE, se dedica a la accesibilidad global, es decir, acondicionar la vida laboral, movilidad en casa, barreras arquitectónicas, etc… de personas minusválidas, incluida la adaptación de vehículos para discapacitados. Lo que hacen es darle al cliente el vehículo ya terminado para que no tenga la molestia de ir a comprar el vehículo, llevarlo al taller adaptador, hacer el papeleo de matriculación, etc.

Isabel Gómez Hermoso, responsable del área de vehículos de Vía Libre nos ha contado que ‘nosotros analizamos la necesidad del cliente para acoplarlo a lo que viene ya reseñado en su tarjeta de Tráfico. Le asesoramos sobre los vehículos que hay. La mayoría de los vehículos se pueden acoplar, pero siempre dependiendo de los mandos que haya que adaptar. Cuando hablamos de una movilidad reducida, por ejemplo, los modelos de coches aptos para adaptar, también se reducen’.

Desde Vía Libre se pide el vehículo que el cliente quiere y lo adaptan. Trabajan cualquier vehículo, aunque tienen acuerdo con algunas marcas para conseguir precios más ventajosos (Citroën, Toyota, Mercedes, VW, Ford y el Grupo Fiat). Además, son fabricantes, por lo que eliminan intermediarios y el precio es más barato. ‘Con esto conseguimos, por un lado que el cliente no tenga que estar pendiente de su coche, llevarlo al transformador, matricularlo y llevarlo al concesionario, y por otro, conseguir un buen precio’, nos explica Isabel.

Isabel nos ha explicado que los tiempos para adaptar un vehículo ‘siempre dependerán de la transformación que haya que hacerle al vehículo. Pero normalmente, en mandos de conducción se tarda un par de días. Instalar una plataforma para furgonetas, son 15 días de media. Y una transformación más global del chasis del vehículo, son 25 días’. Luego habría que sumarle la matriculación del coche —de la que se encargan en Vía Libre—, y el paso por la ITV para homologarlo. El cliente sólo tiene que contratar el seguro.

Ir de copiloto
Seguro y beneficios fiscales
Te recomendamos

Con un diseño deportivo, el mayor espacio de su clase, los motores con menor consumo ...

Nuevo rival en circuito para el Kia Stinger GT, la versión más deportiva de la berlin...

El Ford Focus siempre ha sido un compacto de retos y récords, y su cuarta generación ...

El fabricante japonés sigue buscando los límites de su compacto y parece no hallarle ...