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Toyota iQ

El pequeño urbano es ya una pieza clave de la gama de Toyota. Este revolucionario concepto, nacido para conquistar la ciudad, incorpora en 2010 novedades mecánicas y de equipamiento con los que se convierte en un modelo más sofisticado y avanzado, tecnológicamente hablando.
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Toyota iQ
Toyota iQ

Desequilibrio perfecto, tecnología orgánica, fuerza revolucionaria o kasushin… son muchas las metáforas que esconden el secreto que dio vida al Toyota iQ. El microurbano de la gama Toyota apenas ha cumplido un año en nuestro país y ya muestra con orgullo cambios que le acercan al lujo y la sofisticación. Explorar el mundo iQ nos obliga a sumergirnos en un complejo universo que es, a su vez, sencillo y fascinante.

La estética japonesa se basa en el contraste y la asimetría. Así nace el desequilibrio perfecto, que en un iQ se materializa en una imagen robusta – ofrecida por su gran anchura-, en contrapunto con su longitud total –menos de tres metros-. La esencia del Toyota iQ es que todos sus elementos conforman un todo armónico donde cada pieza contribuye a un diseño global.

A su arquitectura se une además el concepto del kasushin, que en japonés significa fuerza revolucionaria o cambio radical. Así, el iQ partió desde cero, buscando ser una estructura pequeña pero espaciosa. Para sus menos de tres metros, este pequeño urbano, es sorprendentemente habitable. Una de sus claves es la modularidad, junto a la disposición inteligente de sus componentes. Ejemplo de ello es la ubicación de la palanca de cambio, que libera espacio entre los asientos delanteros, o la guantera desmontable. Pero también destaca el grosor de las puertas, el salpicadero asimétrico, la unidad ultracompacta del aire acondicionado o la disposición del depósito de combustible en el fondo plano del vehículo.

La gama Toyota iQ mantiene las motorizaciones de su lanzamiento: los propulsores VVT-i de gasolina 1.0 y 1.33 que se benefician de la tecnologíaToyota Optimal Drive. No obstante, ambos pueden asociarse al novedoso cambio automático MultiDrive (CTV), que maximiza el par motor disponible, suavizando los cambios de marcha, mediante la selección inteligente de relaciones en función de la conducción. Así, asociado a su vez a la tecnología Stop & Start, mejora la eficiencia logrando unas comedidas emisiones de 120 gr de CO2/km en el motor de 1,33 litros y un consumo de combustible sorprendentemente bajo: 5,1 l/100 km en ciclo mixto.

Otra de las novedades de 2010 es el acabado premium Zin Shin que, al igual que el iQ2, solo se puede sumarse a la motorización 1.33 de 70 CV. Además de incluir el equipamiento de éste, como el climatizador automático o la entrada inteligente sin uso de llave, añade nuevos embellecedores en las puertas, decoración especifica en color crema, tapicería en cuero bitono e iluminación en la parte baja del habitáculo.

Asimismo, se añade como opción el navegador de última generación TNS410con pantalla extraíble que utiliza el software de TomTom y ofrece función manos libres Bluetooth y conexión para reproductores iPod y entrada USB.

La versión de acceso del Toyota iQ sigue mostrando un completo equipamiento, como el volante con función de inclinación, el pomo de cuero del cambio o los retrovisores eléctricos, además de llantas de aleación de 15 pulgadas, radio CD compatible con los formatos MP3 y WMA, aire acondicionado, elevalunas eléctrico y cristales tintados.

  • iQ 1.0 VVT-i Manual: 12.750 euros.
  • iQ 1.0 VVT-i MultiDRive: 13.750 euros.
  • iQ2 1.33 VVT-I Dual (Manual): 15.500 euros.
  • iQ2 1.33 VVT-i Dual Multidrive ‘Zan Shin’: 17.150 euros
  • Pack Confort (Tapicería mixta Tela y Cuero, asientos delanteros calefactables, retrovisores exteriores calefactables): 750 euros.
  • Navegador TNS410: 900 euros.
  • Tapicería cuero bi-tono (disponibilidad iQ2): 500 euros.
  • Pintura metalizada: 300 euros.