Lo que (casi) nadie puede contar de Lynk & Co (vídeo)

La nueva marca de Geely, también propietaria de Volvo, es Lynk & Co. Tiene ruedas y motor, tiene forma de coche, pero no es un coche...
Miguel García Puente.

Twitter: @Miguelgpuente -

Lo que (casi) nadie puede contar de Lynk & Co (vídeo)
Lo que (casi) nadie puede contar de Lynk & Co (vídeo)

Geely no se impone en su mercado local chino, ofrece la marca Volvo como estandarte en los mercados occidentales, ¿para qué podía querer Geely establecer una nueva marca de coches?¿No dicen que sobran marcas de coches y producción en el mundo como para lanzar y hacer crecer otra nueva marca? Por eso lo presentan como una plataforma de nuevos servicios.

Lynk & Co, nativa digital

Los Lynk & Co se anuncian como una plataforma abierta a desarrolladores de aplicaciones, lo llaman "plataforma de innovación". ¿Recuerdas cuando no entendías el negocio de Google hasta que te diste cuenta de que toda la publicidad pasa por ellos? Luego llegarían otras facetas de su hegemonía. Todavía Lynk & Co no ha dejado claro cuál va a ser su modelo de negocio y, como es normal, los profanos todavía no lo vemos. Serán coches "siempre conectados a la nube" y no dependerán de tu teléfono móvil, ¡el coche será un teléfono móvil! Y como garantía colocan los nombres de colaboradores como Microsoft, Ericsson (que dará la conexión permanente) y Alibaba, el gigante de internet competencia de ebay o Amazon, que recientemente ha lanzado (en Saic, potencial rival automovilístico de Lynk & Co) un sistema operativo Car RX5 para integrar el coche en el internet de las cosas o ha sido canal de venta de coches para series especiales de algún fabricante en China. Por supuesto, tiene formato de coche y los pilares de su diseño los ha puesto David Ancona, desde Geely Design Barcelona.

El primer coche de Lynk & Co dicen que está enteramente concebido para dirigirse al consumo colaborativo, la conocida economía compartida... uno o varios propietarios de un coche (o una empresa, ¿por qué no una rama pionera de movilidad de un fabricante clásico de coches, al estilo Free2Move de PSA?) podrán cederlos en alquiler de corta duración mediante una contraseña.

En el caso de otros coches compartidos hay bases para el estacionamiento e intercambio de los vehículos, bien determinadas. El problema de la manera "flotante" de compartir el coche que sugiere Lynk & Co -al estilo de Car2go- es que podrían darse zonas y momentos de desabastecimiento, sin posibilidad de "puntos de espera". O solo compartir con gente determinada, con el "cliente" perfectamente controlado, como en Airbnb en pisos.

 El teléfono con ruedas de Lynk & Co

¿Venderá Lynk & Co el coche o habrá un alquiler, como las baterías de los eléctricos de Renault? No se sabe, porque han prometido innovar en la distribución (pedidos y entregas on-line) para poder establecer "un modelo de tarificación fijo para todos los mercados" y economizar en costes de distribución, lo que deja todo el negocio muy abierto e indeterminado. Por eso tampoco explican cómo harán para ofrecer "a precio competitivo especificaciones de alta gama", salvo que no habrá opciones que complican la producción y los costes. A la cabeza de Lynk & Co han puesto a un antiguo ex-directivo de General Motors, Alain Visser, con lo que es previsible que conozca los callejones sin salida de la industria del automóvil clásica que tendrá que esquivar.

Los bits no pesan... y no lastran las cuentas

A muchos accionistas de marcas de coches les gustaría que su negocio no tuviera gigantescos inmovilizados, enormes instalaciones atadas a la tierra y ligadas a proyectos muy concretos; las grandes rentabilidades actualmente solo existen ahora en lo etéreo, en esas empresas cuya posesión son ideas, intelecto y bits informáticos. A mitad de camino están esas marcas (y no menores) que ponen su emblema en algún desarrollo de pequeño volumen, cuya producción subcontratan a fábricas especializadas.

Como Tesla, Lynk & Co es una empresa nacida digital. No se sabe si Lynk & Co fabricará sus coches o si los subcontratará a Geely. Podría ser como Tesla, que fabrica, aunque no fabrica como los otros, ni se vende ni se distribuye como los otros coches y la manera de hacer negocio es completamente ajena al habitual del sector del automóvil. En la disruptiva Tesla, su producto tiene forma de coche, pero no es un coche al uso, como tampoco quiere serlo Lynk & Co. Hablan de que la movilidad es la clave, pero la conectividad es esencial en ambos.

Igual que el negocio de un Google ha crecido por lugares insospechados, la idea de Lynk & Co, es que ellos también puede expandirse de modo sorpresivo para el resto. Al menos tiene una ventaja para liberar la imaginación de programadores y telecos emprendedores que elaboren el ecosistema de aplicaciones para Lynk & Co, porque este teléfono (y router y airbnb y...) además tiene ruedas. En Lynk & Co hablan de transformar el habitáculo en mini-cine, poder incorporar bicicletas (¿se podrá alquilar suelta?) Queda por ver si será negocio y si el resto de fabricantes de coches, ya inmersos en su transformación hacia la movilidad y la conectividad, no estarán ya en disposición de hacer lo mismo. 

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