Así se fabrican al milímetro los coches de Seat

Seat nos da un paseo por su fábrica de Martorell para explicarnos cómo se consigue que un coche encaje a la perfección. De la construcción al milímetro a la calle.
Así se fabrican al milímetro los coches de Seat
Así se fabrican al milímetro los coches de Seat

Todos tenemos más o menos claro que la fabricación de un coche es una tarea compleja, pero hasta que no visitas una fábrica como la que Seat tiene en Martorell uno es incapaz de hacerse una idea de todo lo que abarca la construcción de un solo vehículo. Ahora piensa que de la fábrica sale una carrocería cada 57 segundos. O lo que es lo mismo, 63 cada hora y 1.515 cada día sin paradas técnicas. Y todo ello con una precisión de décima de milímetro o, lo que es lo mismo, del grosor de un folio.

Ahora suma a la ecuación el ejercicio de diseño, la fabricación y traslado de las piezas desde cualquier parte del mundo, los posibles fallos de cálculo (y el margen de error de las máquinas), la construcción de un modelo base perfecto, el flujo constante de información con los proveedores de cientos de piezas y el montaje final de todas sus piezas en fábrica. Esto fue, de manera muy resumida, lo que pudimos ver en Martorell.

Así se fabrican al milímetro los coches de Seat

Sala de medición de Seat
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La sala de medición, dando vida al coche perfecto

El primer paso una vez se define cómo será la construcción de un coche en el ordenador es la sala de medición. Allí se fabrican piezas maestras con las medidas predefinidas durante la fase anterior. Una vez recibidas las piezas, se trabaja para montarlas una a una hasta conseguir dos modelos perfectos, uno de ellos es la carrocería y el otro es el interior del vehículo.

Este es un arduo trabajo de montaje en el que se reciben las piezas de diversas partes del mundo para ser montadas como si un puzzle se tratara, de lo particular a lo general. Durante el proceso se analizan los detalles al milímetro (en concreto a la décima de milímetro) y se van corrigiendo las posibles desviaciones hasta dar forma a un coche perfecto.

Este trabajo es esencial para solucionar problemas que en nuestro día a día ni si quiera tenemos en cuenta. El resultado es un coche sin fugas, sin holguras que puedan provocar pequeños ruidos o problemas de aislamiento y con el coeficiente aerodinámico buscado. Para conseguirlo se utilizan máquinas capaces de escanear hasta 200.000 puntos por segundo que, a continuación, se superponen con la imagen deseada y con mapas de calor se comprueba que no existen diferencias.

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2.000 robots trabajan a diario en la fábrica
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Una carrocería cada 57 segundos

Y del entorno ideal a la línea de montaje. Para hacer realidad todo lo certificado en la sala de medición, 2.000 robots trabajan a diario con 1.800 trabajadores para conseguir que una carrocería salga de la planta cada 57 segundos. Unas cifras que sólo se entienden cuando vemos la extrema eficacia con la que trabaja la maquinaria de la planta.

Ver cómo trabajan estas máquinas, algunas con hasta 6 metros de altura y capaces de levantar 700 kg de peso, es todo un espectáculo y asombra la agilidad con la que se mueven, los pasos que dan para no entorpecer el peso de otros robots y la precisión con la que son capaces de ir soldando las piezas hasta dar vida a una carrocería que es rematada por los operarios, que ejercer de montadores y de controladores de calidad.

Así se fabrican al milímetro los coches de Seat

Un robot agv se desplaza de manera autónoma
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Sin prisa pero sin pausa

Y para conseguir estas cifras espectaculares, en Seat estudian hasta el más mínimo detalle las necesidades del trabajador, que forma parte de este engranaje gigantesco. Los ritmos de trabajo han sido estudiados para conseguir la mayor eficiencia posible sin estresar al trabajador, sin ritmos frenéticos pero con los tiempos de espera mínimos.

En este trabajo, los robots agv (vehículos guiados autónomos) representan un papel esencial para que el trabajo salga adelante. Estos robots conviven como un trabajador más en la fábrica y se mueven por sí solos sin necesidad de recibir órdenes, dándose prioridad de paso en los cruces y estando disponibles para los trabajadores siempre que lo necesitan.

Como ejemplo, durante nuestra visita pudimos ver en directo cómo un operario estaba encargado de montar algunos elementos de la caja de cambios. Un robot agv almacena dicho material y una cámara controla cuándo se queda sin éste. Una vez cogida la última caja de cambios, el robot se va por sí solo a por más material y un segundo que estaba en espera ocupa el lugar del primero. De esta manera, el operario siempre tiene material disponible con el que desempeñar su oficio.

La importancia de estas 125 unidades es palpable cuando uno pasea por las instalaciones de Seat, pues en su colaboración con los más de 7.000 trabajadores de la planta son capaces de mover hasta 1.500 kg en un solo viaje y a lo largo del año recorren 436.000 kilómetros. Para que te hagas una idea, la distancia a la luna es de 384.400 kilómetros.

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