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Subaru Forester 2.0X Manual

Entradilla: Remozada ligeramente su estética y más profundamente su mecánica, el nuevo Forester sigue manteniendo ese particular encanto que lo hace único. Ni TT, ni SUV y casi ni «todocamino», es un modelo que huye de los arquetipos pero aúna lo mejor de cada especialidad.

Subaru Forester 2.0X Manual
Subaru Forester 2.0X Manual

Es un restyling medio, ya que ni se ha tirado la casa por la ventana ni puede decirse que Subaru se haya limitado a efectuar una simple reforma. La nueva gama Forester, reducida ahora a solo dos rangos de potencia -2.0 de 158 CV y 2.5 turbo de 230, desparece el 2.0 XT de 177 CV-, ve modernizada su estética pero sin que los nuevos rasgos se aparten mucho de los trazos conocidos. Pero el trabajo más notable no se ve, se siente. Esta bajo su capó, en el motor, el 2.0 recibe una importante inyección de potencia y par, siendo más notable en esta versión que en el 2.5. Y es que el hermano pequeño, según la previsión de Subaru España, copará el 80% de las ventas del modelo.Es ya la tercera generación de este emblemático todo camino, SUV o crossover, como lo quiera uno definir. Un modelo de la casa japonesa que siempre ha seguido sus propias directrices y que basa su encanto en una efectiva discreción. Y es que el Forester nunca será uno de esos coches cuya línea hace volver - o perder- la cabeza. Y en esto, a pesar de la remodelación, sigue sin cambiar. Definámosla: Su nuevo frontal presenta un estilo más acorde a los tiempos en que vivimos. El parachoques ya no define radicalmente la cintura del vehículo, ha pasado a integrarse en ella totalmente. Los faros ven estilizada y alarga su figura mientras que la parrilla del radiador cobra más espacio en el frente. Continúan en la línea de los ejes los faros auxiliares, pero ahora su diámetro es menor. En los laterales se ha añadido una moldura que, como en el caso de parachoques, va a juego con el color de la carrocería, mientras que la carcasa de los retrovisores ahora tiene un segundo cometido, albergar los intermitentes laterales. Las nuevas llantas de aleación, de 8 radios, muestran una estética más ligera y sus medidas pasan de 6 x 15" del modelo antecesor a 6,5 x 16".En la zaga los grupos ópticos de los cristales no varían sus formas pero lucen nueva distribución de colores. Se ha conseguido mejorar la accesibilidad al maletero adoptando un parachoques más recogido. Nuevos tejidos hidrófugos y dos colores a elegir, beige o negro en guarnecidos y tapicerías. Al igual que en el exterior las modificaciones sin ser excesivas marcan pautas. En el puesto de conducción es ahora más fácil encontrar la postura idónea, al haber sido rediseñados sus mandos de ajuste, y sobre los radios del volante de la prestigiosa marca Momo -es una opción- encontramos los mandos de audio y control de velocidad.También hay nuevos posavasos en la consola central y plazas traseras -estas con baqueta 5 cm más larga- y en la zona de carga encontramos en puntos estratégicos ganchos y puntos de anclaje para pulpos. No faltan tomas de corriente para GPS o móviles, una dentro de la guantera central y la otra en un lateral del maletero. A nivel de habitabilidad no hay cambios en sus cotas.Su chasis monocasco cuenta con una estructura en forma de anillo en la zona habitable, mientras que frontal y zaga son deformables para absorber impactos. Un chasis que se apoya un equipo de suspensiones independientes, de tipo MacPherson delante y multibrazo detrás, con amortiguadores de gas, que proporciona al Forester unos recorridos de suspensión y de altura libre, 34 y 22 cm respectivamente, superiores a la media de los SUV.Chasis en que todo se ha dispuesto buscando obtener un centro de gravedad muy bajo. Y el elemento que más aporta al conjunto para obtener este preciado equilibrio es el motor de cuatro cilindros en disposición bóxer -cuatro cilindros que están horizontalmente opuestos.Los nuevo dos litros incorpora doble árbol de levas, válvulas de geometría variable AVCS -sistema que mejora la respuesta a bajo y medio régimen- y una línea de escape repartida en 4,2,1 -empieza con cuatro salidas, se une por parejas en dos tramos y finalmente desemboca en una sola salida- con la que se consigue alcanzar antes el régimen de giro óptimo. Todo el motor esta echo en aluminio y pasa a ofrecer de los 125 CV de la versión anterior a 158 -que fueron casi 164 en nuestra medición-.Esta versión manual equipa el sistema simétrico de tracción total Subaru que cuenta con un diferencial central de acoplamiento viscoso cuyo reparto de par en cada eje, según las circunstancias, puede llegar hasta el 50%. A esta ventaja hay que sumar también que el Forester dispone de reductoras y su particular sistema que evita que el coche retroceda en el intervalo de soltar el embrague arrancando en cuesta arriba. Es la palabra que mejor puede definir al Forester. Conducirlo no requiere adaptación alguna, es más no se conduce, se pilota. Y cada vez que te subes en él te da la sensación de que tu pilotaje gana enteros.La carrocería no balancea, el paso por curva es totalmente neutro y plano, las suspensiones calcan el relieve del asfalto milimétricamente, la dirección es muy precisa El Forester es uno de esos coches que siempre se desea coger y que a nosotros particularmente nos ha costado mucho devolver.Evidentemente en algunos aspectos la marca japonesa no ha podido hacer milagros. Y a pesar de que el rendimiento resulta notablemente superior al del modelo antecesor y el consumo proporcionalmente más equitativo, seguimos encontrando una respuesta de motor por que por debajo de las 2.500 rpm resulta mejorable.El bóxer se muestra algo perezoso, ¡vamos! que le cuesta alcanzar su carácter. Una personalidad que empieza a marcarse entorno a las 5.000 rpm y que alcanza su clímax a 7.500. Pero una vez que sale a relucir… ¡cómo empuja este 2 litros!Para conocer a fondo hasta donde puede llegar el nuevo propulsor hay ser un poco ágil con el manejo del cambio de marchas, por cierto otro piropo, este tiene buen tacto y resulta muy preciso. Claro que cuanto más tiempo estemos jugando para que el motor se encuentre en su zona más óptima de empuje, esto se reflejará negativamente en el consumo. Que en condiciones normales ya está por encima de los 10 litros cada 100 km.Para mejorar en situaciones puntuales esa «pereza» en la gama baja de rpm podemos recurrir a utilizar el sistema de «reductoras» -Dual Drive- exclusivo de Subaru. Este acorta el desarrollo significativamente y se puede insertar sin detenernos, bastará simplemente con tener la precaución de pisar el embrague.Si bien en autopista apenas nos daremos cuenta de ello y en lo verde muy poco -por que generalmente se va con el Dual Drive conectado siempre. Emplear este gadget se apreciara más que nada en carreteras de segundo orden que además sean muy retorcidas. Aunque, y lo repetiremos, actuando con presteza como invita su caja de cambios manual de cinco relaciones, enseguida aprende uno a prescindir de ello.

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