4x4

Porsche Cayenne 4.5i V8 32v S Tiptronic

Porsche, con su Cayenne, no sólo ha puesto el listón muy alto en lo que a comportamiento y prestaciones en asfalto se refiere. También lo ha hecho al conseguir un auténtico vehículo mixto, ya que, además, va también de maravilla en campo. La firma alemana ha «inventado» un nuevo concepto: el deportivo todoterreno. El resultado es sorprendente.

Porsche Cayenne 4.5i V8 32v S Tiptronic
Porsche Cayenne 4.5i V8 32v S Tiptronic

Antes de comenzar esta prueba, conviene realizar una aclaración, concerniente a los neumáticos utilizados en la misma. Los lectores más observadores ya se habrán dado cuenta que los neumáticos que aparecen en las fotografías, no corresponden con los que aparecen en la ficha del coche. ¿Error? No. Tan especial como es el Cayenne queríamos que fuese la primera prueba que hacíamos de este coche. Así, una de nuestras metas era llevarlo al límite en todas las situaciones, para ver hasta dónde podía llegar el nuevo producto de la marca alemana. Pero esto nos planteaba un problema. El Cayenne, de serie, viene equipado con unos neumáticos muy de carretera, con los que las prestaciones en este elemento son de primer nivel. Sin embargo, a la hora de llevarlo al campo, ¿qué íbamos a probar, un coche o unos neumáticos? De esta forma, nos pusimos en contacto con la marca para ver la posibilidad de realizar una parte de la prueba con unos neumáticos de campo y la otra con unos de asfalto. Así, todas las mediciones realizadas por nuestro Centro Técnico en lo referente a aceleraciones, frenos, etcétera, se realizaron con unos Pirelli P Zero Rosso 275/45R19, mientras que para las pruebas de campo, incluidos el paso por nuestro circuito y la sesión fotográfica, montamos unos Pirelli Scorpion AT 235/70R18. Como nota curiosa, decir que estos últimos están legalizados en la ficha técnica del vehículo, habiéndose incluido en ésta como «neumáticos de invierno», algo necesario si tenemos en cuenta que el código de velocidad de estos AT es de 180 km/h, cuando el coche alcanza tranquilamente los 200 km/h y llega a una velocidad máxima de 240 km/h que tampoco le cuesta muchos esfuerzos rebasar. Y es que si nos pasamos la vida diciendo en la revista que lo ideal sería tener un neumático de carretera y otro de campo, por qué no predicar, aunque sea una vez, con el ejemplo. Aclarado esto, comencemos con la prueba. El Porsche Cayenne es uno de esos coches que a todo el mundo le gustaría tener. Es verdad que no está al alcance de cualquiera, pues su precio lo sitúa en lo más alto de la oferta todoterreno. Pero, olvidándonos de nuestras luchas para llegar a final de mes y del saldo en la cuenta corriente, quien no querría tener un coche que va como un misil en carretera, cuenta con lo último en tecnología, tiene un interior excelente y muy amplio, es más que atractivo estéticamente, te sorprende (y mucho) por lo que puede hacer en el campo y, además, es un Porsche... Accionamos la llave de contacto, que por cierto está a la izquierda, y el ronco sonido del motor V8 atmosférico resuena en el interior del habitáculo. Bajo el capó contamos con los 340 CV y 420 Nm que proporciona el propulsor de 4,5 litros. Y para transmitir la potencia a las ruedas, un cambio automático con accionamiento tipo triptronic, bien mediante la palanca de cambios, bien mediante unos pulsadores situados en el volante. La transmisión, total permanente con un reparto de un 38 por ciento para el tren delantero y un 62 para el trasero, garantiza una excelente capacidad de tracción en todo momento. Y por si fuera poco, un embrague multidisco central, accionado por un servomotor, va variando este porcentaje en caso de necesidad hasta llegar al bloqueo total, a lo que hay que sumar un sistema electrónico de control de tracción.