4x4

Burgos, Álava, Soria y La Rioja

En el año 1081, Rodrigo Díaz de Vivar, el legendario «Cid Campeador», fue condenado al destierro por el rey de Castilla y León Alfonso VI. El Cid salió de Burgos con su mesnada e hizo un largo y complicado recorrido que le llevó, tras múltiples batallas y escaramuzas, hasta la conquista del entonces reino musulmán de Valencia. Esta ruta es la primera etapa de una serie que tiene como base «La Ruta del Destierro del Cid» y recorre, como introducción, parte de sus extensos dominios.

Burgos, Álava, Soria y La Rioja
Burgos, Álava, Soria y La Rioja

La etapa comienza en la carretera N-233 en el kilómetro 9, junto al desvío que lleva hacia Vivar del Cid. DeCamino de Sotopalacios, distante un kilómetro de Vivar del Cid, sale una pista ancha de buen firme entre campos de labor. La pista atraviesa una vía de ferrocarril abandonada que nos acompañará durante buena parte del recorrido. La pista se estrecha al circular entre sembrados. La parte central, cubierta de espigas doradas y vegetación, obliga a ir despacio, ya que no se pueden ver posibles piedras o agujeros en el piso. Este lento tramo llega hasta la ermita de Sotobrín, donde cogemos una buena pista que nos acerca con rapidez hasta Ubierna, situada a orillas del río del mismo nombre. En Ubierna seguimos una buena pista que sigue el cauce del río hasta el cercano San Martín de Ubierna. Un trayecto de asfalto nos acerca hasta Gredilla la Polera.Salimos de Gredilla tras vadear el río Ubierna. Aunque la pista no plantea ningún problema, con barro el primer kilómetro y medio puede complicarse extraordinariamente. Seguimos el cauce del río, marcado por una franja de vegetación a ambos lados, hasta Villalba Sobresierra, donde cogemos una pista buena que sigue el cauce del arroyo Jordán hasta Hontomín. Cruzamos el pueblo y cerca de la salida seguimos una pista buena que sigue el curso del río hasta que en una bifurcación nos desviamos internándonos por una zona de sierra. Seguimos por la cuerda hasta que una corta bajada nos acerca a Lemilla. Desde aquí seguiremos el trazado de las vías abandonadas, junto al río Homino, por una zona muy verde hasta Arconada.Un corto tramo nos lleva hasta Llano de Bureba, desde aquí iremos por carretera hasta Poza de la Sal. Aunque en el cartel de Llano de Bureba aparecen 4 kilómetros, habrá que recorrer, en realidad, algo más de seis para llegar al pueblo donde nació Felix Rodríguez de la Fuente. La nueva pista sale de Poza de la Sal flanqueada por numerosos árboles frutales, en un paisaje intensamente verde. No hay sembrados, sino multitud de árboles y arbustos. A través de un extenso pinar y, tras pasar un tramo en el que el firme está destrozado, lleno de baches y profundas grietas, entramos en Salas de Bureba. Un tramo en el que se alternan manzanos y campos sembrados de girasoles y cereales nos lleva hasta el cercano Pino de Bureba. La pista, que atraviesa un terreno arcilloso, está muy rota por el paso de los tractores y por la acción erosiva del agua.En Pinos de Bureba cogemos una pista, excelente al principio, que asciende decididamente internándose por la sierra de Oña. Es una zona muy bonita cubierta de vegetación. Iniciamos una continua subida entre pinos que se complica ante el deterioro del firme de la pista, obligándonos a engranar las reductoras para superar algún paso concreto. Coincidiendo con la bajada el firme mejora, ahora ligeramente empedrado. En el descenso a Oña, en algún tramo, la pista casi desaparece entre la fértil vegetación. Desde la pista tenemos una espléndida panorámica de la ciudad situada mucho más abajo, en medio de un profundo desfiladero.