Volkswagen Golf TDI 115 CV 5p Highline

Cada vez mejor. La incorporación del motor TDi 115 CV con caja de cambios de seis velocidades en el Golf le permite reafirmarse como líder de su categoría, por prestaciones y consumo.

Volkswagen Golf TDI 115 CV 5p Highline
Volkswagen Golf TDI 115 CV 5p Highline

Más prestaciones y menos consumo. Éstas son las principales armas del motor TDi 115 CV, que ya pudimos comprobar comparando el Passat TDi 110 y el 115 CV. Si tiramos de archivador y tomanos las prestaciones del Golf 110 CV, podemos comprobar la mejora que se producen en las recuperaciones y aceleraciones. En esta última medición las diferencias entre el 110 CV y el 115 no son tan grandes, pues estamos en unos valores de relación peso/potencia similares. Pero hay que tener en cuenta que en el 0-1.000 metros en el 115 CV se llega a usar la quinta, y en el 110 CV sólo se llega hasta la cuarta. Sí conviene destacar que el Volkswagen Golf TDi 110 CV rindió en su día 128 CV y que el único TDi 115 CV que ha pasado por nuestro banco de pruebas, en el Passat, se fue hasta los 133 CV. En cualquier caso, volveremos a hacer una toma de datos completa en futuras comparativas. Cuando se trata de recuperar, el 115 CV hace valer su tremendo par a bajas vueltas, y resulta superior, pues logra superar en todos las mediciones al 110 CV, que realiza el ejercicio 80-120 en 4ª/5ª en 9,1 y 12,0 segundos respectivamente. El Golf de seis velocidades recupera de 80-120 km/h en 4ª, 5ª y 6ª en 7,9 segundos, 9,0 y 12,7. En cuanto a consumo, no hemos podido realizar nuestros recorridos habituales para establecer una comparación, pero, con un consumo de 6,7 l/100 km a 120 km/h, y por comparación con los datos del ordenador de a bordo (difícilmente se superan los 9 litros ni rodando a tope), el TDi 115 CV debe igualar e incluso mejorar al 110 CV, ayudado también por el desarrollo más largo de la sexta marcha. En definitiva, el motor TDi 110 CV, que hasta ahora era el mejor de la categoría, pasa a ser el segundo tras la llegada del nuevo TDi 115, que en la gama Golf tomará este mismo mes el relevo del TDi 110 (aunque el nuevo ya se puede conseguir en algunos concesionarios de la marca), ahora disponible sólo con la variante especial 25 Aniversario. Aunque se produce un aumento de las prestaciones y velocidad punta, el Golf no modifica el tarado de las suspensiones. Al igual que ocurría en la versión de 110 CV se aprecia como el suave tarado de la amortiguación provoca un excesivo balanceo de la carrocería. Esto hace que en las curvas cerradas el carácter subvirador se acentúe aun más. Por carreteras rápidas, el Golf mantiene la compostura de una forma más honorable; sin embargo, en los baches y ondulaciones laterales la carrocería tiende a moverse demasiado, aunque no se descompone ni hace extraños en apoyos fuertes o frenadas violentas. La posición de conducción que ofrece el Golf resulta extremadamente confortable y admite cualquier tipo de regulación, el volante se mueve en altura y profundidad y la banqueta puede variar la altura. El climatizador se ofrece en el equipo de serie, aunque las teclas resultan algo pequeñas cuando hay que presionarlas. Los frenos siguen ofreciendo los mismos resultados en lo que a distancia se refiere, si bien se aprecia falta de mordiente. El equipamiento de serie es completísimo, pero también la lista de personalización: faros de xenon (135.000 pesetas), sensor de lluvia (28.000 pesetas), llantas de 16 pulgadas con neumáticos 205/55 (88.000 pesetas), etcétera. Para las versiones 115 CV, como es el caso, se añade diferencial autoblocante electrónico EDS. Sin embargo, dado el precio, sería justo pedir que se incluyeran de serie la regulación de apoyo lumbar, o los tres reposacabezas y cinturones de tres puntos en las plazas posteriores. Los asientos deportivos sí se incluyen en el equipo de serie; por sujeción, confort y capacidad de reglajes resultan perfectos. El aumento de precio respecto al modelo sustituido es de aproximadamente 100.000 pesetas. Si tenemos en cuenta la incorporación de la sexta velocidad y el aumento de potencia y, sobre todo, de par, el sobreprecio está justificado. La versión del Golf de 115 CV con seis velocidades resulta aún más agradable de conducir, no sólo por la capacidad de recuperación que ofrece el motor, sino porque su funcionamiento también resulta más suave, con menor ruido y vibraciones. En la parte negativa nos encontramos con unas suspensiones que siguen siendo blandas, algo común con los Volkswagen Golf que no llevan el acabado GTi.

Pregunta a los propietarios por su coche y recibe las respuestas en tu email.

Acepto la política de privacidad para poder obtener las respuestas.

Quiero recibir la mejor oferta.