Volkswagen Fox 1.2

Mecánica justa, comportamiento plausible y equipamiento completo se colocan en un lado de la balanza; en el otro, precio elevado y un interior demasiado serio. ¿Hacia dónde se inclina? Sigue leyendo y te lo contamos.

Volkswagen Fox 1.2
Volkswagen Fox 1.2

También hay más espacio atrás: 134 cm por los 119 del Citroën equivalente, los 127 del mencionado Fiat o los 124 del Chevrolet. Y, ya que estamos, accedamos detrás; el Fox está homologado para cuatro plazas. Allí nos encontramos un problema: la banqueta delantera no se desplaza cuando abatimos el respaldo. El sistema “easy-entry", que precisamente introdujo en el mercado Volkswagen, no ha llegado al modelo de acceso a la gama. Esto provoca que tengamos que "esquivar" el respaldo abatido para alcanzar los asientos posteriores. No hay problema, una vez en ellos, pues la posición recta del respaldo influye en una cómoda posición. Las dos plazas están separadas por una bandeja de plástico, en que la se pueden colocar dos latas de refresco.

Queda poco espacio detrás para las piernas de los viajeros de estas plazas: apenas 63 cm, frente a los generosos 68 cm de un Matiz o a los 67 cm del C1. Eso sí, aún pueden ser menos, si lo que necesitamos es ampliar el reducido maletero. La banqueta trasera que “contiene" las dos plazas traseras se puede desplazar cómodamente de manera longitudinal hacia delante o hacia detrás pulsando una palanquita que hay debajo de la misma en el centro. Ya te hemos adelantado que el maletero tiene poca capacidad. Y es cierto, pero lo que de verdad es extraño es que no se haya hecho nada por “combatir" el hueco de los pasos de rueda traseras que “invaden" y restan capacidad al parco maletero (285 litros). La apertura de éste no se ha cuidado mucho, pues se hace mediante un bombín de aspecto antiguo, que desentona en el carácter más moderno que en Volkswagen han querido darle al exterior de este Fox.
El acceso a la gama Fox es la versión que hemos probado y cuesta 10.500 euros. Sólo hay dos motores de gasolina (este 1.2 de 55 CV y un 1.4 de 75 CV) y una mecánica tricilíndrica Diesel (1.4 TDI de 70 CV). Cuestan 11.270 y 12.640, respectivamente. Si quieres conocer con detalle todas las fichas técnicas y los equipamientos de las tres versiones del Fox que se comercializan en nuestro país, clica en el enlace que hay junto a este párrafo.

LO MEJOR
LO PEOR

* Plus de exclusividad
* Comportamiento dinámico
* Amplio equipamiento

* Precio elevado
* Maletero reducido
* Acceso a las plazas traseras

Sentarse a los mandos del Fox nos resulta familiar por su parecido a otros productos de la marca alemana, sobre todo a su hermano mayor: el Polo. Todos los elementos están perfectamente ordenados y los materiales empleados nos transmiten una sensación de que todo está ajustado, pensado para estar donde está. Sin embargo, hay detalles que desmerecen en este interior. Uno de ellos son los retrovisores de regulación manual, cuyos mandos están cubiertos con una especie de fuelle de plástico que resta enteros al aspecto general. El tacto del volante nos ha gustado, si bien creemos que tiene demasiado diámetro. Un volante más reducido quedaría más acorde y proporcionado al interior. Nos ha llamado la atención la forma del salpicadero, con una superficie plana amplia y separada en tres partes. El diseño no lo discutimos, pero no le encontramos utilidad alguna. La parte de abajo del volante es voluminosa y afecta al confort del conductor, bueno, más concretamente, al de sus espinillas al entrar o salir del coche. La consola central está ordenada, muy funcional… y aquí llega nuestra crítica. Es demasiado sobria, ni un guiño a los jóvenes, que, se supone, son su público objetivo. Comparado con un Aygo o con un 107, este Fox no es nada “colorista"; es demasiado serio. Los asientos delanteros disponen de un cómodo mullido y otorgan una sujeción aceptable, si el cuerpo del ocupante es pequeño. La banqueta es bastante corta y el respaldo, un poco estrecho. Nos han llamado mucho la atención los reposacabezas y, aunque no dudamos de que ello tiene su explicación, hemos comprobado que son muy duros. Eso sí, hay espacio interior. De hecho, comparado con otros vehículos, el Fox nos ofrece 135 cm de anchura delante frente a los 125 cm de un Matiz, a los 132 cm de un C1 o a los 128 de un Panda. El volumen del maletero, según los datos recabados por nuestro Centro Técnico, es de 285 litros.