Toyota Corolla Verso 1.8 VVT-I Sol aut.

Toyota ha dado en el clavo con este monovolumen que combina una mecánica refinada con holgura interior y comportamiento dinámico. Además, para los clientes que desean un mayor confort en la conducción, esta versión está acompañada por una caja de cambios automática.

Toyota Corolla Verso 1.8 VVT-I Sol aut.
Toyota Corolla Verso 1.8 VVT-I Sol aut.

El lanzamiento de la novena generación del Toyota Corolla ha supuesto, entre otras cosas, la irrupción del modelo más vendido en la historia de la automoción mundial en el mercado europeo de los monovolúmenes. Con este producto, conocido en Europa bajo la denominación Corolla Verso (Spacio en Japón), la marca nipona parece haber satisfecho sus expectativas de cubrir un segmento de este mercado en el que no contaba con presencia: el Yaris Verso se quedaba un poco corto, mientras que el Avensis Verso excedía en precio y dimensiones las necesidades de gran número de consumidores que buscaba un monovolumen del tamaño del Renault Scénic -el pionero de este sector- el Citroën Xsara Picasso o el Opel Zafira, por citar algunos. Toyota ha partido con ventaja en la fabricación de este monovolumen. Conoce todo lo que el cliente potencial busca en este tipo de vehículos y lo conjuga de manera efectiva. Y es que, sin ser espectacular, el Corolla Verso va un paso más allá en las características que definen al segmento: es casi tan versátil como el Zafira, es más cómodo y es más familiar. Para muestra, un botón: a pesar de que sus cotas de habitabilidad no son las más grandes del sector, su interior multiplica su espacio con una segunda fila de asientos abatible en varias posiciones y en la última de todas, escamoteable. Esta facilidad de plegar, primero, y de reclinar, tumbar y retirar, después, aumenta las posibilidades de uso y la capacidad de carga (de 417 a 973 litros, según el fabricante). Aún más, el asiento del copiloto se puede doblar hacia delante, adoptando la forma de una mesa que el conductor puede utilizar para lo que le plazca. E incluso los asientos laterales de las plazas posteriores elevan una parte de la banqueta, actuando de silla para niños.

Estas son las credenciales de un modelo en el que, aparte de la rotundidad y eficacia mecánica característica de la gama, incluye un toque de ingenio por parte de sus responsables, que han aprovechado cada espacio sobrante en el habitáculo dotándolo de alguna utilidad. Ningún competidor se le puede igualar en este aspecto. Dispone de huecos en el suelo, perchas, fundas para gafas, cajones, bandejas portaobjetos…

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