SsangYong Rodius

Una nueva alternativa al transporte familiar llega de la mano de la surcoreana SsangYong con el Rodius. Se trata de un monovolumen de siete plazas con gran maletero, mecánica Diesel de cinco cilindros y 165 CV de origen Mercedes, precio imbatible y posibilidad de incorporar tracción total con reductora.

SsangYong Rodius
SsangYong Rodius

La marca surcoreana SsangYong, con más de cincuenta años de existencia, está desembarcando con bastante fuerza en el Viejo Continente. Tras un tímido acercamiento con modelos como el Korando o el Musso, la verdadera presencia de la marca en España está llegando con el modelo Rexton, del que se han vendido ya más de 1.140 unidades en nuestro país en menos de un año de comercialización.Las perspectivas para este 2005 no son menos optimistas, pues se estiman crecimientos significativos en la gama pick-up, en el propio Rexton y en el recién llegado Rodius, del que la marca estima vender a lo largo de este año entre 900 y 1.200 unidades. Dada la importancia del mercado español para la marca, sus responsables han decidido comenzar las ventas del Rodius en nuestro país, esta misma semana y, paulatinamente, se irán añadiendo el resto de mercados europeos.Centrándonos en el modelo que nos ocupa, se trata de el monovolumen de siete plazas más grande del mercado (supera en longitud a modelos como el Grand Voyager, Grand Espace, Kia Carnaval o Toyota Previa). Mide 5,12 metros de longitud, más de 1,91 metros de anchura y 1,84 de altura. Su configuración es muy particular, pues el modelo comparte el chasis con el Mercedes Clase S de anterior generación (allí se denomina Chairman), que la coreana produce en su mercado doméstico bajo licencia. Su enorme distancia entre ejes (3 metros) y su sistema de propulsión a las ruedas posteriores (en las versiones de dos ruedas motrices) lo convierten en un modelo de configuración muy poco común.Tampoco es muy convencional su línea, en la que destaca un frontal peculiar, con una parrilla muy llamativa y enormes grupos ópticos encapsulados. Lo más curioso de esta parte de la carrocería es que el capó no continúa una línea ascendente continua desde la parrilla hasta el techo, como en la mayoría de los modelos monovolumen, sino que el capó tiene la inclinación típica de un turismo, con el morro bastante diferenciado del conjunto.Más rupturista aún es el lateral del Rodius, que posee una marcada línea de techo descendente con una especie de postizo a modo de suplemento en la parte final. Esta curiosa característica, desde algunos ángulos, crea confusión en los trazos y asemeja la línea a una berlina con trasera tendida (tipo hatchback). No obstante, todas las versiones que se vendan en España dispondrán de ventanas laterales traseras y luna posterior tintadas en negro que contribuyen a homogeneizar el aspecto del modelo. Detalles cromados en el gran portón posterior de apertura batiente, paragolpes con sensores de ayuda al aparcamiento integrados y llantas de aleación de 16 pulgadas con 18 pequeñas aberturas, rematan la jugada.El habitáculo del Rodius es amplio y espacioso. Cuenta con una configuración de dos plazas independientes para la segunda fila de asientos (desplazables, abatibles y giratorios) y una banqueta corrida de tres plazas en la tercera fila de asientos. Ésta es abatible y desmontable para mejorar la capacidad de carga. A diferencia de muchos de sus posibles competidores, la apertura de las puertas es convencional, de tipo compás, en lugar de corredera. Esto tiene sus ventajas y sus inconvenientes, pero no favorece demasiado el acceso a la tercera fila, pues para realizar esta operación es necesario abatir el respaldo de uno de los asientos de la segunda y deslizarlo hacia delante. En caso de viajar cinco personas, una de ellas queda relegada obligatoriamente a la última fila, mientras que si lo hacen siete, los tres de la última fila irán más incómodos, ya que en esta parte el habitáculo se estrecha mucho y dispone de menor altura al techo (la fila central es más ancha, pero sólo dispone de dos asientos).La instalación de asientos independientes giratorios en la fila del centro permite que los ocupantes de éstos puedan viajar en sentido inverso a la marcha, enfrentados a los de la tercera fila.El puesto de conducción es cómodo, con un asiento quizá demasiado elevado (incluso en su posición más baja), que permite un buen dominio de la carretera y un volante regulable sólo en inclinación que queda un poco horizontal. La instrumentación, básicamente centrada en el salpicadero, resulta muy visible desde las plazas delanteras y los mandos quedan suficientemente cerca del alcance de la mano.Si el interior nos resultaba amplio, la capacidad del maletero es espectacular. La marca anuncia una capacidad de 841 litros con los asientos en configuración normal y de 1.641 litros con la tercera fila de asientos plegada, lo que asegura suficiente volumen para el transporte de equipaje de todos los viajeros.El interior está plagado de huecos para dejar objetos (algunos de hasta seis litros de capacidad) y existen multitud de cavidades, cajones y bandejas para depositar toda la impedimenta necesaria para viajar con familia numerosa.Equipamiento completo

La gama está compuesta por tres niveles de acabado, Base, Limited y Limited AWD. Desde la versión básica se ofrecen espejos retrovisores eléctricos y plegables (el interior con sistema antideslumbramiento automático, cristales tintados, sistema de ayuda al aparcamiento, ESP con control de tracción, ABS, faros antiniebla, volante y pomo del cambio forrados en piel, equipo de sonido con mandos en el volante, climatizador dual, cuatro elevalunas eléctricos y mando a distancia para apertura de puertas.
El siguiente acabado, denominado Limited, añade techo solar eléctrico, sistema automático de encendido de luces, ordenador de viaje y asientos tapizados en cuero.
La variante tope de gama y equipada con sistema de tracción total, denominada Limited AWD, además del citado sistema integral de transmisión, incorpora asientos delanteros calefactables (el del conductor con reglaje eléctrico) sensor de lluvia y parabrisas térmico con sensor de luminosidad.
En las versiones Limited, en el caso de elegir cambio automático (2.400 euros) el sistema de control de velocidad de crucero forma parte del equipamiento de serie. La única opción que quedaría para elegir es la pintura metalizada, que cuesta 340 euros. En principio sólo estarán disponibles tres colores: plata, azul claro metalizado y negro.

La marca surcoreana SsangYong, con más de cincuenta años de existencia, está desembarcando con bastante fuerza en el Viejo Continente. Tras un tímido acercamiento con modelos como el Korando o el Musso, la verdadera presencia de la marca en España está llegando con el modelo Rexton, del que se han vendido ya más de 1.140 unidades en nuestro país en menos de un año de comercialización.Las perspectivas para este 2005 no son menos optimistas, pues se estiman crecimientos significativos en la gama pick-up, en el propio Rexton y en el recién llegado Rodius, del que la marca estima vender a lo largo de este año entre 900 y 1.200 unidades. Dada la importancia del mercado español para la marca, sus responsables han decidido comenzar las ventas del Rodius en nuestro país, esta misma semana y, paulatinamente, se irán añadiendo el resto de mercados europeos.Centrándonos en el modelo que nos ocupa, se trata de el monovolumen de siete plazas más grande del mercado (supera en longitud a modelos como el Grand Voyager, Grand Espace, Kia Carnaval o Toyota Previa). Mide 5,12 metros de longitud, más de 1,91 metros de anchura y 1,84 de altura. Su configuración es muy particular, pues el modelo comparte el chasis con el Mercedes Clase S de anterior generación (allí se denomina Chairman), que la coreana produce en su mercado doméstico bajo licencia. Su enorme distancia entre ejes (3 metros) y su sistema de propulsión a las ruedas posteriores (en las versiones de dos ruedas motrices) lo convierten en un modelo de configuración muy poco común.Tampoco es muy convencional su línea, en la que destaca un frontal peculiar, con una parrilla muy llamativa y enormes grupos ópticos encapsulados. Lo más curioso de esta parte de la carrocería es que el capó no continúa una línea ascendente continua desde la parrilla hasta el techo, como en la mayoría de los modelos monovolumen, sino que el capó tiene la inclinación típica de un turismo, con el morro bastante diferenciado del conjunto.Más rupturista aún es el lateral del Rodius, que posee una marcada línea de techo descendente con una especie de postizo a modo de suplemento en la parte final. Esta curiosa característica, desde algunos ángulos, crea confusión en los trazos y asemeja la línea a una berlina con trasera tendida (tipo hatchback). No obstante, todas las versiones que se vendan en España dispondrán de ventanas laterales traseras y luna posterior tintadas en negro que contribuyen a homogeneizar el aspecto del modelo. Detalles cromados en el gran portón posterior de apertura batiente, paragolpes con sensores de ayuda al aparcamiento integrados y llantas de aleación de 16 pulgadas con 18 pequeñas aberturas, rematan la jugada.El habitáculo del Rodius es amplio y espacioso. Cuenta con una configuración de dos plazas independientes para la segunda fila de asientos (desplazables, abatibles y giratorios) y una banqueta corrida de tres plazas en la tercera fila de asientos. Ésta es abatible y desmontable para mejorar la capacidad de carga. A diferencia de muchos de sus posibles competidores, la apertura de las puertas es convencional, de tipo compás, en lugar de corredera. Esto tiene sus ventajas y sus inconvenientes, pero no favorece demasiado el acceso a la tercera fila, pues para realizar esta operación es necesario abatir el respaldo de uno de los asientos de la segunda y deslizarlo hacia delante. En caso de viajar cinco personas, una de ellas queda relegada obligatoriamente a la última fila, mientras que si lo hacen siete, los tres de la última fila irán más incómodos, ya que en esta parte el habitáculo se estrecha mucho y dispone de menor altura al techo (la fila central es más ancha, pero sólo dispone de dos asientos).La instalación de asientos independientes giratorios en la fila del centro permite que los ocupantes de éstos puedan viajar en sentido inverso a la marcha, enfrentados a los de la tercera fila.El puesto de conducción es cómodo, con un asiento quizá demasiado elevado (incluso en su posición más baja), que permite un buen dominio de la carretera y un volante regulable sólo en inclinación que queda un poco horizontal. La instrumentación, básicamente centrada en el salpicadero, resulta muy visible desde las plazas delanteras y los mandos quedan suficientemente cerca del alcance de la mano.Si el interior nos resultaba amplio, la capacidad del maletero es espectacular. La marca anuncia una capacidad de 841 litros con los asientos en configuración normal y de 1.641 litros con la tercera fila de asientos plegada, lo que asegura suficiente volumen para el transporte de equipaje de todos los viajeros.El interior está plagado de huecos para dejar objetos (algunos de hasta seis litros de capacidad) y existen multitud de cavidades, cajones y bandejas para depositar toda la impedimenta necesaria para viajar con familia numerosa.Equipamiento completo

La gama está compuesta por tres niveles de acabado, Base, Limited y Limited AWD. Desde la versión básica se ofrecen espejos retrovisores eléctricos y plegables (el interior con sistema antideslumbramiento automático, cristales tintados, sistema de ayuda al aparcamiento, ESP con control de tracción, ABS, faros antiniebla, volante y pomo del cambio forrados en piel, equipo de sonido con mandos en el volante, climatizador dual, cuatro elevalunas eléctricos y mando a distancia para apertura de puertas.
El siguiente acabado, denominado Limited, añade techo solar eléctrico, sistema automático de encendido de luces, ordenador de viaje y asientos tapizados en cuero.
La variante tope de gama y equipada con sistema de tracción total, denominada Limited AWD, además del citado sistema integral de transmisión, incorpora asientos delanteros calefactables (el del conductor con reglaje eléctrico) sensor de lluvia y parabrisas térmico con sensor de luminosidad.
En las versiones Limited, en el caso de elegir cambio automático (2.400 euros) el sistema de control de velocidad de crucero forma parte del equipamiento de serie. La única opción que quedaría para elegir es la pintura metalizada, que cuesta 340 euros. En principio sólo estarán disponibles tres colores: plata, azul claro metalizado y negro.

La marca surcoreana SsangYong, con más de cincuenta años de existencia, está desembarcando con bastante fuerza en el Viejo Continente. Tras un tímido acercamiento con modelos como el Korando o el Musso, la verdadera presencia de la marca en España está llegando con el modelo Rexton, del que se han vendido ya más de 1.140 unidades en nuestro país en menos de un año de comercialización.Las perspectivas para este 2005 no son menos optimistas, pues se estiman crecimientos significativos en la gama pick-up, en el propio Rexton y en el recién llegado Rodius, del que la marca estima vender a lo largo de este año entre 900 y 1.200 unidades. Dada la importancia del mercado español para la marca, sus responsables han decidido comenzar las ventas del Rodius en nuestro país, esta misma semana y, paulatinamente, se irán añadiendo el resto de mercados europeos.Centrándonos en el modelo que nos ocupa, se trata de el monovolumen de siete plazas más grande del mercado (supera en longitud a modelos como el Grand Voyager, Grand Espace, Kia Carnaval o Toyota Previa). Mide 5,12 metros de longitud, más de 1,91 metros de anchura y 1,84 de altura. Su configuración es muy particular, pues el modelo comparte el chasis con el Mercedes Clase S de anterior generación (allí se denomina Chairman), que la coreana produce en su mercado doméstico bajo licencia. Su enorme distancia entre ejes (3 metros) y su sistema de propulsión a las ruedas posteriores (en las versiones de dos ruedas motrices) lo convierten en un modelo de configuración muy poco común.Tampoco es muy convencional su línea, en la que destaca un frontal peculiar, con una parrilla muy llamativa y enormes grupos ópticos encapsulados. Lo más curioso de esta parte de la carrocería es que el capó no continúa una línea ascendente continua desde la parrilla hasta el techo, como en la mayoría de los modelos monovolumen, sino que el capó tiene la inclinación típica de un turismo, con el morro bastante diferenciado del conjunto.Más rupturista aún es el lateral del Rodius, que posee una marcada línea de techo descendente con una especie de postizo a modo de suplemento en la parte final. Esta curiosa característica, desde algunos ángulos, crea confusión en los trazos y asemeja la línea a una berlina con trasera tendida (tipo hatchback). No obstante, todas las versiones que se vendan en España dispondrán de ventanas laterales traseras y luna posterior tintadas en negro que contribuyen a homogeneizar el aspecto del modelo. Detalles cromados en el gran portón posterior de apertura batiente, paragolpes con sensores de ayuda al aparcamiento integrados y llantas de aleación de 16 pulgadas con 18 pequeñas aberturas, rematan la jugada.El habitáculo del Rodius es amplio y espacioso. Cuenta con una configuración de dos plazas independientes para la segunda fila de asientos (desplazables, abatibles y giratorios) y una banqueta corrida de tres plazas en la tercera fila de asientos. Ésta es abatible y desmontable para mejorar la capacidad de carga. A diferencia de muchos de sus posibles competidores, la apertura de las puertas es convencional, de tipo compás, en lugar de corredera. Esto tiene sus ventajas y sus inconvenientes, pero no favorece demasiado el acceso a la tercera fila, pues para realizar esta operación es necesario abatir el respaldo de uno de los asientos de la segunda y deslizarlo hacia delante. En caso de viajar cinco personas, una de ellas queda relegada obligatoriamente a la última fila, mientras que si lo hacen siete, los tres de la última fila irán más incómodos, ya que en esta parte el habitáculo se estrecha mucho y dispone de menor altura al techo (la fila central es más ancha, pero sólo dispone de dos asientos).La instalación de asientos independientes giratorios en la fila del centro permite que los ocupantes de éstos puedan viajar en sentido inverso a la marcha, enfrentados a los de la tercera fila.El puesto de conducción es cómodo, con un asiento quizá demasiado elevado (incluso en su posición más baja), que permite un buen dominio de la carretera y un volante regulable sólo en inclinación que queda un poco horizontal. La instrumentación, básicamente centrada en el salpicadero, resulta muy visible desde las plazas delanteras y los mandos quedan suficientemente cerca del alcance de la mano.Si el interior nos resultaba amplio, la capacidad del maletero es espectacular. La marca anuncia una capacidad de 841 litros con los asientos en configuración normal y de 1.641 litros con la tercera fila de asientos plegada, lo que asegura suficiente volumen para el transporte de equipaje de todos los viajeros.El interior está plagado de huecos para dejar objetos (algunos de hasta seis litros de capacidad) y existen multitud de cavidades, cajones y bandejas para depositar toda la impedimenta necesaria para viajar con familia numerosa.Equipamiento completo

La gama está compuesta por tres niveles de acabado, Base, Limited y Limited AWD. Desde la versión básica se ofrecen espejos retrovisores eléctricos y plegables (el interior con sistema antideslumbramiento automático, cristales tintados, sistema de ayuda al aparcamiento, ESP con control de tracción, ABS, faros antiniebla, volante y pomo del cambio forrados en piel, equipo de sonido con mandos en el volante, climatizador dual, cuatro elevalunas eléctricos y mando a distancia para apertura de puertas.
El siguiente acabado, denominado Limited, añade techo solar eléctrico, sistema automático de encendido de luces, ordenador de viaje y asientos tapizados en cuero.
La variante tope de gama y equipada con sistema de tracción total, denominada Limited AWD, además del citado sistema integral de transmisión, incorpora asientos delanteros calefactables (el del conductor con reglaje eléctrico) sensor de lluvia y parabrisas térmico con sensor de luminosidad.
En las versiones Limited, en el caso de elegir cambio automático (2.400 euros) el sistema de control de velocidad de crucero forma parte del equipamiento de serie. La única opción que quedaría para elegir es la pintura metalizada, que cuesta 340 euros. En principio sólo estarán disponibles tres colores: plata, azul claro metalizado y negro.