Renault Clio 1.9 dTi Tech Road

A gritos estaba pidiendo el Clio una mecánica Diesel de inyección directa con la que poder plantar cara también en consumos a sus competidores. El brillante motor dTi, aunque en esta ocasión sin “intercooler", le permite disponer de una de las mejores relaciones prestaciones/consumo de su segmento.

Renault Clio 1.9 dTi Tech Road
Renault Clio 1.9 dTi Tech Road

Probablemente conscientes de ese efecto los responsables de Renault han dotado al Clio de una caja de cambios inusualmente ajustada en cuanto a desarrollos, que permite aprovechar al máximo las cualidades del motor, y han confiado en las bondades del mismo para disponer de unos buenos consumos. El objetivo se cumple perfectamente. El nuevo Clio ofrece unas cualidades dinámicas perfectamente equiparables a lo que cabe esperar de él y sus cifras de consumo son francamente bajas, lo que dice mucho en favor de esta mecánica que, al contrario que sus rivales, no cuenta con el apoyo de transmisiones largas. En el apartado de bastidor, se mantienen intactas las cualidades del resto de la gama. Las excelentes suspensiones no sólo presentan una encomiable capacidad de absorción de las irregularidades, sino que permiten con plenas garantías un tipo de conducción que puede rayar en lo deportivo. Noble de reacciones y transmitiendo en todo momento un alto grado de confianza, el Clio ofrece un comportamiento intachable que, además, no se degrada sobre firme irregular. El eje posterior tiene la suficiente agilidad como para ayudar a insertar el coche en los virajes, pero siempre con una progresividad que evita cualquier tipo de reacción brusca. La dirección es sumamente precisa, aunque algo lenta en zonas viradas, sobre todo para ser asistida. En todo caso no requiere un especial periodo de adaptación y no es un hecho especialmente criticable. Los frenos cumplen con su cometido sin más, aunque no ofrecen demasiada resistencia al calentamiento y las distancias tienden a alargarse con cierta facilidad frente al trabajo duro. El nuevo Clio viene a ofrecer una alternativa muy interesante en su categoría. No es el más rápido, ni el que menos consume, pero ofrece un conjunto sumamente equilibrado, como es tradición en Renault: no destaca especialmente en nada y como contrapartida tampoco presenta carencias significativas. Esta nueva versión es la respuesta de la firma francesa a las demandas del mercado, cuya evolución ha llevado a duplicar el número de ventas de Diesel en tan sólo 10 años y a que los motores de inyección directa representen un 75 por ciento del total.